La juez Alaya reprocha a exdirector de Trabajo su "falta de conocimiento"

nacional

| 04.07.2012 - 18:27 h
REDACCIÓN

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El intercambio de palabras entre la juez que investiga los ERE falsos, Mercedes Alaya, y el exdirector general de Trabajo Juan Márquez ha subido hoy de tono hasta el punto de que la magistrada le ha reprochado su "llamativa falta de conocimiento" y él la ha acusado de haber acuñado el término de "intrusos".

En su segunda jornada de declaración como imputado, Márquez ha mantenido la línea de otros altos cargos acusados en el sentido de que siguió concediendo las ayudas aprobadas en mandatos anteriores porque las consideró "válidas y en toda regla".

La irritación de la juez Mercedes Alaya ha ido en aumento durante la jornada de hoy hasta el punto de que ha llegado a decir a Márquez: "su falta de conocimiento es llamativa" y "este hombre hace ver lo blanco negro". "Usted hace el interrogatorio difícil y cansino", le ha espetado Alaya en otro momento, a lo que Márquez ha respondido: "O solo lo que usted quiere oír".

En otro momento, Alaya le ha reprochado que "el lenguaje no es su fuerte" y ha añadido la juez: "haga el favor de atenderme porque yo no soy inagotable", según han informado a los periodistas abogados personados en la causa.

Márquez, por su parte, se ha enfrentado a Alaya y le ha recriminado haber acuñado el término de "intruso" para referirse a quienes percibieron ayudas de la Junta sin haber trabajado nunca en las empresas beneficiarias, a lo que ella ha respondido que siempre usó el término de "falsos trabajadores" en sus autos hasta que la propia Junta comenzó a denominarlos "intrusos" y luego lo hizo la prensa.

En cuanto a las ayudas que acordó tras llegar al cargo en el 2009, Márquez ha reconocido que "quizá no fue todo lo diligente que debería" en el control, pero ha añadido que "tenía muchos conflictos que atender" y llegaba a dar "instrucciones en los pasillos".

Ha declarado, por otra parte, que "no vio extraño" que en el año 2010 firmase dos subvenciones de 455.000 euros cada una para Astilleros de Sevilla y Abantia con cargo a la consejería andaluza de Innovación y no de Empleo, en una nueva línea de investigación del destino de 3,5 millones de euros abierta por la juez la semana pasada.

En el caso de Abantia, ha dicho que creyó que los compromisos asumidos con su antecesor eran "válidos y una resolución en toda regla", según han relatado los citados abogados.

Ante la insistencia de la juez de inquirir por qué no ordenó a las aseguradoras dejar de pagar las ayudas que había acordado su antecesor Francisco Javier Guerrero -encarcelado desde marzo pasado- Márquez ha matizado que existía una "sospecha generalizada, pero no certeza".

Al ser preguntado sobre ayudas concretas, el imputado ha reconocido que ordenó que se concediese una ayuda sociolaboral al exdelegado de la Consejería de Asuntos Sociales en Sevilla Juan Rodríguez Cordobés porque tenía derecho al haber trabajado como director de una Escuela de Artesanía, pero ha matizado que él no ordenó que fuese introducido como intruso en Calderinox.

La juez ha comunicado a los abogados que tiene previsto concluir esta noche el interrogatorio de Márquez, cuya comparecencia como imputado se produce después de las realizadas por el exconsejero de Empleo Antonio Fernández, encarcelado desde el 24 de abril, y su antecesor Guerrero, preso desde el 9 de marzo.