Interior paga al etarra que asesinó a Ernest Lluc tratamientos de inseminación de su novia

nacional

| 09.12.2010 - 16:52 h
REDACCIÓN
Más sobre: etarrasSuscrbeteSuscríbete

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

El Ministerio de Rubalcaba está pagando al etarra que asesinó al ex ministro Ernest Lluc para que insemine a su novia. El terrorista Fernando García Jodrá y Nerea Bengoa estan ingresados en centros penitenciarios distintos. Interior sufraga periódicamente los traslados de Jodrá desde la prisión de Huelva a la de Córdoba para el tratamiento de fertilidad.

El etarra García Jodrá, recluido en la cárcel de Huelva, proseguirá con el tratamiento de fertilidad que sigue con su pareja, la también etarra Nerea Bengoa, encarcelada en Córdoba. Será trasladado al hospital Reina Sofía de Córdoba cuando sea necesario.

Cada visita, una vez al mes, le cuesta a Interior 500 €, monto del operativo especial que hay que seguir cada vez que es trasladado. El etarra ya ha sido trasladado en dos ocasiones. La factura se completa con los 5.000 € que ya ha desembolsado la Junta de Andalucía por dos intentos de fertilización para que Bengoa se quede embarazada.

Y todo esto para un asesino con un historial espeluznante. Jefe del "comando Barcelona" a principios de la década de 2000, asesinó de un tiro en la cabeza al concejal popular de Sant Adria de Besos José Luis Ruiz Casado. El 21 de noviembre de 2000 mató a Ernest Lluch tras arrastrarle hasta el centro del garaje de su casa para evitar que las balas rebotaran en las paredes y pudieran herir a alguno de sus asesinos.

En diciembre mató al concejal del PP de Tarrasa Francisco Cano con una bomba lapa. Perpetró varios atentados contra el periodista Luis del Olmo, con quien estaba obseionado. Preparando un coche bomba contra él, el policía municipal de Barcelona José Miguel Gervilla sospechó de sus maniobras. Otro etarra, Krutxaga, le disparó y Jodrá le remató en el suelo. Está condenado a un total de 168 años de cárcel.