Finaliza el juicio del caso Faisán con los informes de acusación y defensa

El PP atribuye el soplo a las "más altas instancias políticas"

nacional

| 23.09.2013 - 11:40 h
REDACCIÓN

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El juicio del caso Faisán, sobre el presunto chivatazo a ETA en 2006, finaliza hoy con los informes de las defensas de los mandos policiales acusados, Enrique Pamies y José María Ballesteros, que intentarán convencer al tribunal de su inocencia como autores del soplo.

La representación del Partido Popular en el juicio que se sigue por el chivatazo a ETA ha atribuido el soplo a las "más altas instancias políticas" y ha confiado en que éste "no sea el último juicio del llamado caso Faisán y que los responsables de esta delación policial delictiva sean juzgados". La acusación ha elevado a definitiva su petición de ocho años y medio y siete y medio de cárcel para los dos acusados de la filtración al aparato de extorsión de la banda.

En la última sesión del juicio celebrado en la Audiencia Nacional, el abogado del PP, Alexis Godoy, ha asumido que el móvil de estos "gravísimos" hechos fue "político" y obedeció al "proceso de negociación abierto entonces" entre la organización terrorista y el Gobierno socialista.

"El móvil era político y los autores no actuaron por iniciativa propia. La decisión fue adoptada por las más altas instancias policiales y políticas, en primer lugar por el director general de la Policía. Actuaron en compañía de otros siguiendo instrucciones de otros", ha añadido.

El letrado de la formación que sustenta el Gobierno ha asumido la misma línea que el fiscal Carlos Bautista, destacando que la "relevante" información aportada por el exjefe superior de Policía del País Vasco Enrique Pamies y el inspector José María Ballesteros provocó un "apagón informativo" y "un desastre sin precedentes" causando que "años y años" de investigación contra el aparato de finanzas de ETA terminasen "abruptamente sin el éxito esperado". "Se frustró una fructífera operación con el consiguiente beneficio para ETA".

Durante la exposición de su informe definitivo de conclusiones, Godoy ha considerado "inverosímil" la coartada que "fabricaron" los acusados sobre una cita con el confidente de ETA, apodado el 'Romano', y ha añadido que Ballesteros reunía el "perfil adecuado" para participar en la delación encomendada por Pamies. "Esta tesis alternativa no excluye su participación en la delación policial", ha agregado.

DYJ: "EL CONFIDENTE, UN ESTOMAGO AGRADECIDO"

La abogada de Dignidad y Justicia (DyJ), Vanessa de Santiago, ha tachado de "inverosímil e increíble" la coartada de la reunión del confidente esgrimida por Pamies para justificar la presencia de Ballesteros en el entorno del 'Faisán' tanto por las características del encuentro como por la persona escogida para que le diera cobertura.

De igual forma, ha calificado al etarra, conocido con el sobrenombre de 'Romano', como "un estómago agradecido que dependía económicamente" de Pamies y que compareció en la vista oral con el

único objetivo de "devolver el favor" al exjefe superior de Policía y "mentir por él".

La letrada, que reclama diez años de cárcel para Pamies y nueve para Ballesteros, ha defendido las pruebas de cargo que existen para que sean condenados, al tiempo que ha señalado que las tentativas llevadas a cabo por las defensas para tratar de desvirtuarlas han quedado "abocadas al fracaso".

NO HACE FALTA ADHESION IDEOLOGICA PARA AYUDAR A ETA

Por su parte, el abogado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Antonio Guerrero, ha elevado a definitiva su petición de ocho años y medio de cárcel para el exjefe superior del País Vasco, y de ocho años para el inspector José María Ballesteros, por revelación de secretos y colaboración con organización terrorista.

Guerrero ha subrayado que no hace falta que exista "adhesión ideológica" a ETA para apreciar un delito de colaboración con organización terrorista y que los acusados "ayudaron" a la misma aportando "información relevante". A su juicio, tampoco "puede servir como excusa" una posible negociación con la banda ya que en ese momento no había ninguna conversación en marcha.

"No hay pruebas directas, pero sí indiciarias que acreditan la participación de estas dos personas, que junto a otras, que no están siendo juzgadas, participaron en estos hechos", ha continuado Guerrero, para descartar la versión del confidente y tachar de "absolutamente irrelevantes e insignificativos" los cortes en las cintas que grababan la puerta principal del bar 'Faisán'.