Felipe González dice que es "militante" del PSOE, pero no "simpatizante"

Califica de "patética" la "inacción" de Europa ante la crisis financiera

nacional

| 13.07.2011 - 15:14 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

El expresidente del Gobierno Felipe González dijo hoy que es "militante" del PSOE, "pero no simpatizante", y se comparó con "un jarrón chino enorme en un apartamento pequeñito", que "donde quieran que lo ponen estorba". Seguidamente agregó: "`Lo que estorbará Aznar, pobrecito!".

Durante su intervención en el curso "América Latina, temas para una agenda alternativa", en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en San Lorenzo de El Escorial, señaló que aunque ya no es "simpatizante" del PSOE, "moriré como militante".

El expresidente afirmó que aunque deberían darle "alegría de tribu" los éxitos del socialismo europeo, le "inquieta no saber qué es lo que quieren hacer los (socialistas) franceses cuando ganen".

Extrapoló esa inquietud a los planes que pueda tener el presidente del PP, Mariano Rajoy, del que dijo que "a lo mejor tendríamos algún derecho a saber lo que quiere hacer". Agregó que Rajoy no le inspira "confianza" y añadió que el líder popular va a continuar "nadando de muertito, como se dice en México". "Va a llegar a la orilla, pero de muertito; no va a pegar una brazada".

"AHORA ME QUIEREN MÁS"

Asimismo, resaltó que cuando estaba en el Gobierno le criticaban mucho, mientras que "ahora me quieren más, porque hace mucho que no estoy en el Gobierno y se han olvidado de las barbaridades que hice".

Además, aseguró que pese a las críticas, "universalicé la sanidad que ahora se cuestiona", algo que consideró como "un elemento de mejora del capital humano, de cohesión social, de investigación y desarrollo".

González se refirió también a la crisis económica y manifestó que en sus inicios "no éramos competitivos para vender todo lo que comprábamos desde fuera", y "todo el consumo era sobre la base del ahorro externo, hasta que se acabó la fiesta, llega la crisis financiera y nos dejan de prestar dinero".

A su juicio, "el modelo era un modelo absolutamente frágil", en el que cuando se produjo "la imposición del sistema financiero", se terminaron los créditos, "también para los bancos; la gente no sabe que en 2008 no podían pagar a sus acreedores".

El expresidente indicó que "cuando uno propone reformas estructurales en una época de bonanza y de crecimiento no te lo compran", pese a que "eran necesarias".

ZAPATERO Y LA CRISIS

Con respecto a la gestión de la crisis por parte del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que su crítica hacia él siempre ha sido en torno a "que se retrasara en meter mano a la cosa", pero no en "impedir la crisis", ya que considera una "estupidez" decir que Zapatero tenía en sus manos impedirla.

Sobre la situación político-económica global, aseguró que "hay una crisis de gobernanza", aunque "los problemas de gobernanza no son los mismos en todos los países".

Calificó de "patética" la "inacción" de Europa ante la crisis financiera, en un momento en el que los mercados de deuda de varios países europeos sufren tensiones especulativas.

De igual forma, recordó que en la UE hay unión monetaria, pero conviven "diferentes políticas económicas" y existem divergencias que configuran "un lío que no quieren o no pueden solucionar, porque no puede ser que no sepan".

Asimismo, destacó la ausencia de liderazgo para resolver esta "difícil situación" y apostó por la creación de un fondo monetario europeo o un bono europeo, con el que sería "imposible especular".

Según dijo, "los países que tienen más garantía de desarrollarse son aquellos que tienen un proceso de toma de decisiones y que por lo tanto son previsibles", y es que considera "absolutamente imprescindible" para una nación "la previsibilidad en la toma de decisiones".