España ve en la licencia bancaria para el fondo rescate una vía contra la especulación

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El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, cree que dotar al fondo de rescate europeo de una licencia bancaria le permitiría frenar la especulación en los mercados, pero dijo que hasta que eso no ocurra el único que lo puede hacer es el Banco Central Europeo (BCE).

En una entrevista con la agencia Efe, García-Margallo respondió hoy así a la propuesta efectuada hoy por el miembro del consejo del BCE Ewald Nowotny de que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) actúe como un banco para poder acceder a préstamos del BCE. La propuesta del consejero del BCE por Austria Ewald Nowotny provocó hoy una bajada de la prima de riesgo de la deuda española y la subida del euro.

El consejero dijo que tener acceso al crédito del BCE disiparía las dudas sobre si los 500.000 millones de euros con los que está dotado el fondo serán suficientes en caso de que países como España o Italia necesiten ayuda.

García-Margallo, que terminó este miércoles un viaje por Perú y Ecuador, dijo que con "esa ficha bancaria" el MEDE contaría con recursos "para apagar el fuego de la deuda pública" y que en ese caso el papel del Banco Central sería "respaldar el mecanismo de rescate".

Si la idea se materializa, "el Banco Central Europeo podrá liberarse de esas obligaciones", pero antes no porque es el único con capacidad para intervenir en los mercados, lo que debería hacer, a juicio de García-Margallo, mediante la compra de bonos "de todos los países que tienen problemas de deuda y están sufriendo ataques de la especulación", entre ellos España. El ministro destacó que desde que el BCE dejó de adquirir deuda española, en febrero, "se ha producido una subida de las primas de riesgo y de los tipos de interés".

Las quejas del Gobierno español por este motivo no hizo mella en el presidente del BCE, Mario Draghi, quien respondió que el mandato del organismo que lidera no pasa por "resolver los problemas financieros de los Estados" de la zona euro. En cambio, García-Margallo enfatizó que para que la política monetaria del BCE funcione y cumpla con su mandato "las cañerías por donde discurre el crédito tienen que estar limpias. En este momento no lo están, en este momento la deuda pública se está convirtiendo en un factor que distorsiona todo el resto de políticas".

El ministro recalcó que el ahorro que realiza España, en un nivel "como no se había hecho nunca", debe ser compensado "con una reducción en los intereses que se pagan, porque de otra manera estamos ahorrando para pagar intereses". El Gobierno prevé un aumento del gasto del 9,2% el próximo año, en parte por el aumento de los intereses exigidos por el mercado para comprar su deuda, a los que tendrá que destinar 9.114 millones de euros.

García-Margallo argumentó que unos intereses más bajos permitirían iniciar "un período de crecimiento" que a la larga es garantía de cumplimiento de las obligaciones contraídas, lo que "favorece tanto a los deudores como a los acreedores". "El problema central de la economía española en estos momentos es la financiación, y para tener acceso a los mercados lo que te exige es que manifiestes la determinación, el coraje y la capacidad de poner tu casa en orden", dijo. "Si tenemos que apretarnos el cinturón, lo tenemos que apretar todos, las empresas, las familias, los ayuntamientos, las comunidades autónomas y el Estado", añadió.