El PSOE cree que la política económica del Gobierno conduce al abismo

  • Expertos ven factibles las nuevas previsiones económicas y piden más reformas
  • Lara acusa al Gobierno de pasar de la mentira a la desesperanza
Valeriano Gómez
Valeriano Gómez |Valeriano Gómez

El portavoz socialista de Economía en el Congreso de los Diputados, Valeriano Gómez, ha rechazado el nuevo cuadro macroeconómico presentado este viernes por el Gobierno, dado que "no responde a la realidad", al tiempo que ha calculado que si "se sigue con la política actual" la tasa de desempleo podría alcanzar la cota del 30% en el año 2015.

En rueda de prensa en Ferraz, Gómez ha tildado las reformas aprobadas por el Consejo de Ministros de "decepcionantes" e "injustas", que, según su opinión, provocarán "más desempleo, menos crecimiento y mucha resignación de cara al futuro". "Es un gran fracaso, ya que el Gobierno sigue ofreciendo políticas causantes de esta situación de crisis", ha remachado.

Ante este contexto, el diputado socialista no ve inconveniente en que el Gobierno, "si tiene fuerzas", anuncie un adelanto de las elecciones generales, aunque desde el PSOE, prefieren que el Ejecutivo promueva un "gran acuerdo nacional" para la reactivación económica, la creación de empleo y para dar una razonable protección a los parados que están "amenazados por la pobreza".

LARA ACUSA AL GOBIERNO DE PASAR DE LA MENTIRA A LA DESESPERANZA

El coordinador general de IU, Cayo Lara, ha acusado al Gobierno central de "pasar de la mentira a la desesperanza" y le ha recriminado tener "la voluntad decidida de no querer crear empleo", para que haya "un ejército de parados" y que "se devalúen los salarios".

En rueda de prensa en Santiago de Compostela, con motivo de la XI Asamblea de Esquerda Unida (EU), Cayo Lara ha recordado que una de las principales aspiraciones de la CEOE era "devaluar los salarios" de los trabajadores y ha atribuido a este deseo la "insensibilidad" del Gobierno con el desempleo.

EXPERTOS VEN FACTIBLES LAS NUEVAS PREVISIONES ECONÓMICAS

La mayoría de los expertos y economistas ve factibles y creíbles las nuevas previsiones económicas aprobadas hoy por el Gobierno, que sitúan una caída del PIB para este año del 1,3 %, aunque abogan por continuar con la senda reformista para salir de la recesión.

En declaraciones a EFE, el director de Coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), Ángel Laborda, ha dicho estar "sorprendido" porque esta vez las previsiones sean más "pesimistas que prudentes" en cuanto a la evolución del paro y del PIB.

En su opinión, se puede deber a que el Gobierno parece "asustado" por la falta de credibilidad durante 2011 y 2012, y "acomplejado" después de que se tuviera que revisar la cifra de déficit del pasado año por orden de la Comisión Europea.

Para Laborda, las previsiones a largo plazo deberían ser algo mejores, ya que con la rectificación de las cifras de 2013 y las de 2014 bastante realistas, cabría una mejor evolución de la economía española para 2016.

El profesor de control y dirección financiera de ESADE Robert Tornabell cree "positivo" que el Gobierno no haya aprobado recortes "tan duros" como los de 2012, aunque añade que la prórroga de un año de la subida del IRPF, hasta el 2015, es "una subida encubierta, pero necesaria".

La sensación de este experto es que la relajación del objetivo de déficit público para este año al 6,3 %, en vez del 4,5 %, supone que "Bruselas ha dado un respiro a España" y genera confianza.

Juan Carlos Martínez Lázaro, economista del IE Business School, cree que los ajustes impuestos en España hasta ahora deben responder a un "ejercicio de responsabilidad" y "no a una imposición de nadie", ya que un país no puede gastar lo que no tiene y cree que no hay que engañarse pensando que "somos diferentes que los países rescatados".

Martínez dice que las nuevas previsiones del Gobierno son "bastante más razonables" que los Presupuestos de 2013, que "pecaron de optimistas" y cree que el Gobierno debería acometer nuevas medidas "más drásticas" para generar confianza, ya que se había "vendido" unas expectativas sobre el nuevo Plan de Reformas Nacionales "que no se han producido".