El presunto asesino de Pagazaurtundua sostiene que "en la vida he tenido un arma en la mano"

Se enfrenta a 48 años de cárcel

nacional

| 14.11.2011 - 14:04 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
80.4%
No
19.6%

El presunto etarra Gurutz Agirresarobe ha afirmado este lunes ante el tribunal que le juzga por asesinar a tiros al jefe de la Policía Municipal de Andoain (Guipúzcoa) Joseba Pagazaurtundua el 8 de febrero de 2003 que "en la vida" ha tenido alguna relación con ETA ni "un arma en la mano".

Así lo ha asegurado Agirresarobe durante la vista celebrada ante la sección tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, en la que ha respondido a las preguntas del fiscal, de la acusación particular -que solicitan para él 48 años de prisión- y de su defensa durante aproximadamente una hora.

El supuesto terrorista ha negado al fiscal Pedro Rubira conocer el bar Daytona de Andoain donde fue asesinado el agente y ha subrayado que su "mayor dilema" desde que fuera detenido en febrero de 2003 ha sido saber dónde se encontraba en el momento del atentado, para lo que ha estado "removiendo cielo y tierra", pero sin éxito.

Preguntado si puede aclarar por qué se encontró su ADN en una taza de la que bebió un café el asesino de Pagazaurtundua antes de dispararle, ha dicho que "la única explicación" es que no es el suyo porque, además de no haber estado en este establecimiento, sólo ha "tomado dos" cafés y le "sentaron mal".

En el juicio, a la que ha asistido entre el público la candidata de UPyD a La Moncloa, Rosa Díez, la hermana del fallecido, Maite Pagazaurtundua, ha relatado la "inmensa preocupación" con la que vivió su familia desde que supieron que su hermano era objetivo de ETA antes de afirmar: "nos resistíamos a ser esclavos de la estrategia de ETA y de la espiral de silencio de la sociedad vasca".

CLUB DE RUGBY

Agirresarobe también contestó a las preguntas relativas a su relación con el equipo de rugby de su localidad, Hernani (Guipúzcoa), en donde han jugado varios miembros de ETA. El acusado aseguró que desconocía que personas como Beinat Aguinagalde o Joanes Larretxea, quienes jugaban en el club de rugby, pertenecían a ETA. "Lo supe cuando fueron detenidos, no tenía amistad con ellos", dijo.

Sobre su expareja, Aitziber Ezkerra, señaló que a pesar de haber sido detenida en 2004 acusada de delitos de terrorismo "salió absuelta" y aseguró que "no tenía ninguna relación con ETA".

El presunto etarra acusó a la Ertzaintza de haberle sometido a amenazas y malos tratos durante los interrogatorios a los que les sometieron tras ser detenido en agosto de 2010. Durante su incomunicación, tuvo que ser enviado dos veces al hospital, una de ellas por golpes en la cabeza y otra porque se había introducido trozos de una estera en los oídos para protegerse de la música que, según dijo, le ponían para no dejarle dormir.

ACOSO Y AMENAZAS

En el juicio compareció como testigo Estíbaliz Garmendia, la viuda de Pagazaurtundua, quien señaló que el día del asesinato se encontraba trabajando en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Donostía de San Sebastian, donde ingreso su marido minutos antes de fallecer.

"ETA asesino a un hombre bueno, un buen compañero y un buen amigo", dijo visiblemente emocionada. Garmendia señaló que su familia tuvo que marcharse de Andoain en 1995, después de que se detuviese a un comando de ETA con información sobre Pagazaurtundua, quien fue entonces destinado a Laguardia, en la Rioja Alavesa, donde trabajó como ertzaina.

Pero en el año 1999, con la tregua de ETA, la Consejería del Interior decidió que Pagazaurtundua volviese a Andoain.

Comenzó entonces un periodo de acoso en la localidad. "Sufríamos todos, la gente estaba atemorizada, no querían relacionarse con nosotros para que nadie les vinculara", señaló la viuda.

El abogado de Agirresarobe, José María Elosua, preguntó a la mujer si su marido fue alguna vez militante de ETA. "Bueno, alguna detención si hubo, pero no porque estuvo, alguien le implicó", dijo Garmendia.

TREGUA "TRAMPA"

En la vista oral también compareció como testigo Maite Pagazaurtundua, hermana de Joseba y presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo. Explicó que durante la tregua del 99 la Consejería del Interior decidió enviar a su hermano de vuelta Andoain asegurando que "no habría más atentados ni más muertos". "Nosotros creíamos que la tregua era una trampa, pero se vio obligado a volver a Andoain, se intensifico entonces la persecución, sufríamos esa espiral del acoso, en el caso de Joseba era especialmente intensa, temíamos mucho por su vida", señaló.

Los temores de la familia se acrecentaron después del asesinato en Andoain del periodista José Luis López Lacalle, amigo de Pagazaurtundua, que tuvo lugar en mayo de 2000. La presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo indicó que en una manifestación celebrada en agosto de 2002 miembros de la izquierda abertzale protestaron frente a sede socialista de Andoain y uno de ellos se acercó hasta Pagazaurtundua para decirle "ya te pillaremos".

Ante el tribunal de la Audiencia Nacional también comparecieron tres de las personas que se encontraban en el bar "Daytona" cuando tuvo lugar el asesinato, quienes declararon como testigos protegidos. Una de ellas, la camarera del establecimiento, explicó que Pagazaurtundua, "habitual del bar", estaba sentado en una de las mesas, "tomándose un cortado y leyendo la presa".

En un momento dado, con el jefe de la Policía Local ya en el interior, entró un individuó con un gorro y le pidió en euskera un café con leche, que consumió en la barra. Pasados unos veinte minutos, el individuo abonó su consumición y, cuando la camarera fue a por el cambio, escuchó la primera detonación.