El PP reprocha a Sánchez que le excluya y pacte con la "extrema izquierda"

Descarta variar su política económica y no comenta cambios en el Gobierno

Apuesta por que "como mínimo" se crecerá el 2,9% y se crearán 600.000 empleos este año

Abdelilah Benkirán y Mariano Rajoy

nacional

| 05.06.2015 - Actualizado: 19:23 h
REDACCIÓN

Dos semanas después del 24M, los partidos siguen mirándose de reojo y haciendo cálculos sobre el coste político de los pactos. Mientras el Gobierno ha avisado al PSOE de que excluir al PP es malo para España, su líder, Pedro Sánchez, dice que todavía no ha hablado de pactos con Podemos ni con Ciudadanos.

El PP teme ser marginado de las instituciones, como ha ocurrido hoy en el Ayuntamiento de Valencia, con el acuerdo entre los socialistas y Compromís, que desaloja de la alcaldía a la histórica Rita Barberá y abre la puerta del consistorio al candidato Joan Ribó.

Ante esta situación, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha alertado del peligro de hacer frentes políticos contra los populares y se ha dirigido directamente a Pedro Sánchez para advertirle de que la "exclusión" del PP es "muy mala para España".

También lo es "darle el poder" a formaciones que "no han tenido el apoyo de los ciudadanos" y que en muchos casos son de "extrema izquierda".

Un aviso que ha repetido también la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, que ha confesado estar preocupada por la posibilidad de que Sánchez esté dispuesto a asumir las medidas que propone la "izquierda radical" y que sólo "siembran incertidumbre" y pueden poner en peligro la recuperación económica.

De momento, el secretario general del PSOE ha asegurado que todavía no ha hablado de pactos en los encuentros que ha mantenido esta semana con los líderes de Podemos y Ciudadanos, Pablo Iglesias y Albert Rivera, a los que ha calificado de "personas majas" con las que tiene coincidencias pero también discrepancias.

Sánchez ha explicado que serán los líderes locales del PSOE los que dirigirán las negociaciones en cada territorio y que en esos encuentros se limitó a hablar con Iglesias y Rivera de "política general".

El líder del PSOE también se ha dirigido a Ciudadanos, al que ha advertido de que, si no va a apoyar al PP en Valencia, las mismas razones tiene para no pactar con el PP en Madrid, toda vez que el PP de ambas comunidades se ha movido con la misma "correa", la de la Gürtel.

Precisamente, Ciudadanos considera que las dimisiones ayer de dos consejeros de la Comunidad de Madrid, Lucía Figar y Salvador Victoria, suponen un "avance", pero son todavía insuficientes para dar su apoyo a un futuro gobierno de la candidata del PP, Cristina Cifuentes.

"No queremos un Madrid de Púnicas, Gürtel o Guateques y, fundamentalmente, no queremos más sorpresas, de ahí la necesidad de de una auditoría de los últimos ocho años", ha asegurado la número uno de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid, Begoña Villacís.

Tampoco entiende Ciudadanos las críticas del PSOE por sus negociaciones con el PP en la Comunidad de Madrid, cuando los socialistas mantienen en su escaño al expresidente andaluz Manuel Chaves, también implicado en un caso de corrupción como los ERE.

En cualquier caso, el propio Rajoy ha negado que Cifuentes le hubiera pedido el cese de los dos consejeros o que hablara de acuerdos en Madrid o "en ningún sitio" en la entrevista que mantuvo con Rivera el pasado martes.

Mientras tanto, Izquierda Unida sigue perfilando su estrategia electoral de cara a las próximas elecciones generales, en las que no descarta renunciar a sus siglas en favor de una candidatura de "unidad popular".

Su candidato a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón, ha asegurado que se "dejará la piel" para acordar esa lista de "unidad popular" en la que IU podría concurrir sin sus propias siglas y él no ser el cabeza de cartel, aunque, eso sí, ha dejado claro que su formación no será el "paraguas" de Podemos.

Garzón ha negado que esa posible candidatura de "unidad popular" suponga la desaparición de IU como organización política, pero ha reconocido que el éxito cosechado por candidaturas como Ahora Madrid o Barcelona en Comú ha demostrado que las siglas "no importan a la gente".

Lo importante, ha dicho, es "desalojar a la derecha" del Gobierno y "recuperar la Moncloa para la gente".

Más allá de la política general de pactos, poco a poco se van cerrando algunos acuerdos, como en la Comunidad Valenciana, donde el PSPV-PSOE ha anunciado que apoyará al candidato de Compromís, Joan Ribó, como próximo alcalde de Valencia.

A ese acuerdo se sumaría también València en Común, la marca local de Podemos, sumando un total de 17 concejales, uno más que una hipotética unión del PP de Rita Barberá y Ciudadanos.

Entretanto, en Andalucía Susana Díaz volverá a reunirse la próxima semana con los cinco partidos con representación parlamentaria para intentar desbloquear su investidura, después de los tres intentos fallidos desde las elecciones autonómicas del pasado 22 de marzo.

"CAMBIAR LA POLÍTICA ECONÓMICA SERÍA UN ERROR MONUMENTAL"

Por otra parte, el presidente del Gobierno ha dicho hoy que no va a modificar la política económica porque sería un "error monumental" y no ha querido comentar relevos en su gabinete, si bien ha afirmado que "conviene no cambiar lo que funciona".

Rajoy ha resaltado que cambiar la política económica "sería un disparate" y un "error descomunal" y "enormemente negativo" para los españoles.

En este sentido ha agregado que ahora tras el enorme esfuerzo de los últimos años "sería un disparate dar marcha atrás".

Tras recordar el 2,9 por ciento de crecimiento en 2015 y datos de creación de empleo, Rajoy ha insistido en que "hay que perseverar" y que "sería un error descomunal cambiar una política que ha funcionado". Ha alertado de volver a la etapa de mayor crisis en décadas y en este contexto ha incidido en que no le gustan "nada" los pactos municipales que está viendo.

Sobre la remodelación del Gobierno, Rajoy ha dicho que no iba a entrar a comentar "cambios de personas" y ha afirmado que "conviene no cambiar lo que funciona".

El pasado martes, el presidente del Gobierno dijo que los cambios que está barajando los acometerá antes del verano.