El límite de velocidad en autovías se reducirá de 120 a 110 kilómetros por hora

El Gobierno reduce las tarifas de Renfe un 5 % en cercanías y media distancia

nacional

| 25.02.2011 - 15:44 h
REDACCIÓN

El límite de velocidad en autovía y autopista se reducirá de 120 kilómetros por hora a 110 kilómetros por hora a partir del próximo 7 de marzo, con el objetivo de reducir el gasto de gasolina y gasóleo, según ha informado el vicepresidente primero del Gobieno, Alfredo Pérez Rubalcaba, tras el Consejo de Ministros.

Rubalcaba ha subrayado que la medida es "transitoria" y está relacionado con la subida de los precios del petróleo a consecuencia de las revueltas en los países del norte de Africa, aunque ha reconocido que el Ejecutivo no sabe cuánto tiempo durará la limitación a 110 kilómetros por hora porque no se sabe cuánto va a durar "esta situación de emergencia".

La medida afectará a "todas las autovías y autopistas de España, con independencia de que la titularidad sea del Estado y de las Comunidades Autónomas", según ha indicado el ministro, que ha señalado que con carácter urgente se acometerá un cambio de señalización en las vías para adoptarlo a la nueva limitación.

Asimismo, Rubalcaba ha señalado que el cambio de límite no afectará al carné por puntos, aunque superar el límite de 110 kilómetros por hora sí será sancionado económicamente. "Esto también supone un cambio en las multas, no en el carné por puntos, porque entendemos que no tiene que ver con la seguridad vial propiamente dicha sino con el consumo y el ahorro energético", ha indicado.

Con la reducción de 120 a 110 kilómetros por hora en el límite de autopistas y autovías el Gobierno prevé reducir un 15 por ciento el gasto en gasolina y un 11 por ciento el del gasóleo. "Es una medida que yo entiendo que tiene sus repercusiones, vamos a ir más despacio y a cambio de eso vamos a consumir menos gasolina y vamos a ir pagando menos dinero", ha subrayado Rubalcaba.

BAJADA DEL 5% EN LOS TRENES DE CERCANIAS

La reducción del límite de velocidad forma parte de un plan, que cuenta con tres medidas de "ejecución inmediata", la propia reducción del límite, la bajada en un 5% en el precio de los billetes y abonos de tren de Cercanías y Media Distancia, y la elevación al 7% en el porcentaje de mezcla de biodiésel. Las dos primeras se aplicarán a partir del 7 de marzo.

Rubalcaba explicó que tanto la bajada en la velocidad máxima como en el precio de los billetes son medidas "transitorias" cuyo levantamiento dependerá de la evolución de la situación en el Norte de Africa, y dijo entender que el límite de biodiésel es "permanente". "Tengo que consultar esta cuestión con el ministro" de Industria, Miguel Sebastián.

Junto a esto, el vicepresidente primero del Gobierno indicó que el Gobierno no ha previsto modificaciones en las reservas estratégicas de productos petrolíferos ni en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) ni en las cifras de crecimiento.

Estas medidas, cuyo objetivo es ahorrar combustible y fomentar el uso del transporte público, forman parte del plan de ahorro energético aprobado este viernes por el Consejo de Ministros para responder al alza de los productos energéticos provocada por la situación en el Norte de Africa y en Oriente Próximo.

Sobre el abaratamiento en el precio de los billetes de Renfe, el vicepresidente primero del Gobierno explicó que esta medida no afectará al resto de billetes de tren, esto es, a los de Alta Velocidad (AVE) y Larga Distancia.

En cuanto a la decisión de elevar al 7% el peso de biodiésel en gasóleo, el ministro recordó que en la actualidad este porcentaje equivalía al 5,8%. "La medida permitirá consumir menos productos petrolíferos", señaló.

MEDIDAS ADICIONALES

Rubalcaba explicó además que esta semana Sebastián se reunirá con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para abordar nuevas medidas de ahorro energético. El próximo viernes, señaló, podrían anunciarse medidas adicionales. "Cada municipio tiene su propia autonomía" y "nosotros hemos querido potenciar el transporte público, pero si sirve o no de ejemplo a los municipios es cosa de ellos", indicó.

Junto a esto, anunció la creación de un grupo con empresas y grandes distribuidores para "seguir día a día la evolución del mundo de la energía, de los precios del petróleo y de la distribución del gas mientras dure la crisis".

"NO VEMOS PROBLEMAS DE SUMINISTRO"

"No vemos problema de suministro de petróleo y gas" por la crisis en Libia y en el Norte de Africa, afirmó el ministro, después de explicar que el Gobierno ha estudiado un informe del Ministerio de Industria en el que se recogen distintas medidas contra el encarecimiento de la energía y en el que se analiza la repercusión de la situación en España.

"Sí es verdad que la crisis está repercutiendo en el precio de los combustibles y de la gasolina, y afecta a todo el mundo, a consumidores y a todo el país", señaló.

El ministro no cuantificó el impacto de las medidas adoptadas, pero señaló que "cada subida de 10 euros en el barril de petróleo encarece la factura energética en 6.000 millones de euros". Además, calificó de "importantísimo el incremento de la factura energética en un país tan dependiente del petróleo como España". Estas subidas "afectan al consumidor cuando llena el depósito de gasolina", añadió.

NO AFECTARÁ A LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA

Pérez Rubalcaba, ha descartado la posibilidad de que el repunte de los precios del petróleo provocado por la crisis de Libia vaya a afectar a la recuperación económica. "No tenemos esa previsión en este momento", ha señalado Rubalcaba en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde ha insistido en que "no hay razones" para pensar que la actual situación pueda influir en la incipiente recuperación.

Rubalcaba ha asegurado que el Ejecutivo no tiene previsto revisar sus previsiones de crecimiento, que apuntan a un aumento del PIB del 1,3% este año y del 2,5% en el año 2012. No obstante, ha dicho que el hecho de que el repunte de los precios no vaya a afectar al crecimiento no significa que el Gobierno no tenga que tomar medidas para moderar el gasto en gasolina y gasóleo, como reducir el límite de velocidad en las autovías o rebajar un 5% los billetes de Cercanías y Media Distancia para fomentar el transporte público.