El juez ratifica la prisión de los tres detenidos por el crimen de la pareja de holandeses

Una testigo protegido del crimen de la pareja holandesa no reconoce a dos de los detenidos

Los tres detenidos por el crimen se han acogido a su derecho a no declarar

nacional

| 07.06.2013 - Actualizado: 17:38 h
REDACCIÓN

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El Juzgado de Instrucción número 7 de Murcia, que tramita las diligencias abiertas contra los tres detenidos por su presunta participación en el crimen de la pareja de holandeses, ha acordado ratificar la orden de ingreso en prisión decretada por el Juzgado de Valencia.

La resolución, según han indicado fuentes judiciales, señala que la medida ha sido adoptada a instancias de la fiscal del caso, que ha pedido se mantuviera el encarcelamiento por la gravedad de los hechos y el riesgo de fuga y de destrucción de pruebas.

Todo ello pese a que una testigo protegido en las diligencias que se tramitan en un juzgado de Murcia por el doble crimen de la holandesa Ingrid Visser y su novio, Lodewijk Severein, no ha identificado a los dos rumanos detenidos como los que ella vio en la casa de Molina de Segura donde se cometió el doble crimen.

Esta testigo ha intervenido en una rueda de reconocimiento en el juzgado de instrucción número 7 de Murcia, que instruye el caso, y no ha podido identificar a estos dos imputados como a los hombres que vio el pasado 13 de mayo en las inmediaciones de la "Casa Colorá", una vivienda rural de alquiler de la pedanía molinense de El Fenazar.

LOS DETENIDOS SE ACOGEN AL DERECHO DE NO DECLARAR

Los tres detenidos por el crimen de la pareja holandesa se han acogido a su derecho a no declarar ante el titular del Juzgado de Instrucción número 7 de Murcia y han mantenido su inocencia. Así lo han confirmado en declaraciones a los medios los abogados de los procesados, que se han remitido en todo momento al secreto de sumario de la pieza que se investiga y que previsiblemente no se levantará hasta un cierto tiempo, ya que aún se están practicando diligencias.

El primero en pasar a disposición judicial ha sido Juan Cuenca, de 36 años y nacionalidad española, para el que el juez de Valencia ya decretó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. El exgerente del Club Voleibol CAV Murcia 2005 fue el primer detenido en esta operación.

Según han informado los abogados defensores, Jose María Caballero y Pablo Ruiz Palacios, el procesado se ha acogido a su derecho a no declarar, aunque "ha mantenido su inocencia absoluta". Asimismo, han explicado que la relación que mantenía con Ingrid Visser, jugadora profesional de voleibol, era la propia del club.

Posteriormente, han declarado los dos individuos rumanos, considerados autores materiales del doble crimen que acabó con la vida de Ingrid Visser y Lodewijk Severein. Ambos se han acogido a su derecho a no declarar.

Antonio Francisco Illán, el letrado de oficio de uno de ellos, ha señalado que la relación que pudieran mantener ambos con Cuenca "la ignoramos".

RELATO DE LOS HECHOS

Los hechos se remontan al pasado lunes, 13 de mayo, cuando la pareja desembarcó en el aeropuerto de El Altet (Alicante) con la intención de pasar tres días en Murcia. Solo un día después, el martes 14 de mayo, ambos tenían una cita médica en una clínica de la capital murciana, aunque los motivos de esta fueron mantenidos en secreto por la familia en todo momento, al entender que no era "relevante" para la investigación.

Ingrid Visser, con 1,90 metros de altura, delgada, rubia y con ojos azul claro, era muy conocida en su país porque había sido una jugadora profesional de voleibol y había representado a Holanda en más de 500 ocasiones en campeonatos, al tiempo que había sido integrante de varios equipos españoles. De hecho, de 2009 a 2011 formó parte del equipo CAV Murcia 2005.

Durante el tiempo que formó parte de la plantilla del CAV Murcia 2005 residió en Murcia con su pareja Lodewijk hasta que, en 2011, ella decidió poner punto y final a su carrera profesional. Después decidieron regresar a Holanda, pero en los últimos dos años han vuelto en varias ocasiones a Murcia para pasar unos días, porque les gustaba la Región y le tienen "cariño".

El lunes, 13 de mayo, comenzó su última visita. La pareja alquiló un coche en el aeropuerto, un Fiat Panda de color negro con matrícula 9254 GTC, con el que se desplazó hasta Murcia, donde se hospedaron en el hotel Churra-Vistalegre. Ese mismo lunes fue el último día en el que se les vio con vida: tras registrarse en la recepción del hotel, volvieron a coger el coche por la tarde y desaparecieron.

La directora de la clínica avisó a la Policía de que la pareja había acudido en otras ocasiones al centro médico y eran "serios" porque siempre cumplían con las citas.

A partir de ese momento, la Policía Nacional entendió que había un motivo para investigar una desaparición y abrió los cauces y protocolos apropiados para su búsqueda.

La Policía abrió varias vías de investigación, y una de ellas condujo a los agentes hasta una vivienda en el municipio murciano de Molina de Segura. Al llegar al lugar, la Policía Científica confirmó que ahí se había cometido un acto violento.

En base a estas pruebas, la Policía continúa con las líneas de investigación y procedió a la detención de una persona de nacionalidad española en Valencia, Juan Cuenca. En base a los datos recabados en todas las actuaciones, la Policía averiguó que en una finca de la pedanía murciana de Alquerías podían encontrar más pruebas respecto a la investigación.

Los agentes excavaron la tierra y las primeras pruebas aparecieron a 50 centímetros de profundidad. Más tarde, y a más profundidad, encontraron los restos de dos personas que, según certificaron los investigadores, correspondían a un hombre y a una mujer. Posteriormente fueron detenidos dos individuos de nacionalidad rumana en relación al crimen.

El juzgado de Instrucción número 17 de Valencia ordenó prisión provisional, comunicada y sin fianza para los tres detenidos, de nacionalidad rumana, acusados del doble crimen de la pareja holandesa desaparecida en Murcia, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) en un comunicado.

Los análisis de ADN confirmaron que los restos mortales se correspondían con los dos holandeses fallecidos, y los estudios forenses determinaron una muerte violenta, idéntica en ambos casos, motivada por traumatismo craneoencefálico, según informaron fuentes de la Delegación del Gobierno en un comunicado.