El jefe de máquinas del Alakrana: "Ví una bolsa llena de dinero, no sé si del Monopoly, pero era dinero"

Asegura que una avioneta arrojó dos cápsulas al mar el día de la liberación

nacional

| 04.02.2011 - 14:01 h
REDACCIÓN

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El jefe de máquinas del 'Alakrana', José Víctor Orozco, ha asegurado ante el tribunal encargado de juzgar a los dos presuntos piratas Raageggesey Hassan Aji y Cabdullahi Cabduwily, alias 'Abdu Willy', que el día de la liberación uno de los piratas le mostró una bolsa de un supermercado llena de billetes. "Era dinero, no sé si del Monopoly, pero era dinero", ha dicho. Orozco ha recordado la jornada en que fueron rescatados. "Sabíamos que las familias habían montado un follón de la leche en España y que la cosa estaba en marcha", ha asegurado el testigo que ha añadido que una avioneta blanca tiró "una cápsula a la parte de estribor" que los piratas recogieron con un bote. "Cayó otra, horas más tarde, que yo no ví" ha añadido.

El jefe de máquinas ha agregado que ese mismo día los secuestradores estuvieron repartiendo dinero y ha concretado que él pudo ver una bolsa de un supermercado español --Eroski o Carrefour-- llena de billetes. Esta declaración corrobora la ofrecida por el engrasador Gaizka Iturbe, quien señaló, a preguntas del abogado de los dos acusados, que vio cómo una avioneta arrojaba un cilindro al mar en un paracaídas.

Por otra parte, Orozco ha asegurado al tribunal que su detención por parte de la fragata 'Canarias' provocó miedo en la tripulación. "Cuando les cogieron pensamos: ya no salimos de aquí". El testigo, que ha inaugurado con su declaración la tercera jornada del juicio por el secuestro del 'Alakrana', ha relatado, al igual que hicieron el engrasador Gaizka Iturbe y el patrón Ricargo Blach, cómo se desarrolló el secuestro.

En cuanto a la detención de los piratas por parte de la 'Canarias' el jefe de máquina ha especificado que el grupo de piratas no sabía manejar bien el radar. Por ello no pudieron detectar a través de este aparato como se acercaba la fragata. "Arriaron los botes de asalto y les cogieron a estos", ha indicado en referencia a los dos acusados. Orozco, que mantuvo la calma a lo largo de toda su declaración, ha destacado que el hermano de uno de los dos acusados, el más jóven, se encontraba en el grupo que les mantenía retenidos. Ha añadido que los piratas también sabían que uno de los dos detenidos, Hassan Aji, había resultado herido en una pierna. "Nos decían, si él se muere uno de vosotros morireis, si le cortan un pie, uno de vosotros tendrá un pie cortado", ha indicado.

DOS NEGOCIADORES

El jefe de máquinas ha mencionado la existencia de dos negociadores, uno somalí que acudía al atunero con el grupo de piratas y a quien conocían por Jamma, y uno español, de nombre Pepe, que se ponía en contacto con el barco por teléfono. Jamma y Pepe "hablaban bastantes veces por teléfono" ha explicado el testigo que ha concretado que además de negociar sobre la cantidad económica necesaria para el rescate, 'Abdu Willy' y Hassan Aji "entraban en el trato desde el principio". Ha agregado que el somalí decía continuamente: "los dos chicos también".

Además, ha descrito cómo se produjo el ultimátum dado por los secuestradores pocos días antes de la liberación coincidiendo con el traslado a tierra de tres miembros de la tripulación. El negociador somalí les dijo entonces: "es la última oportunidad, si el Gobierno español no lo toma con seriedad vamos a tomar medidas drásticas".

Orozco no ha podido controlar la emoción al recordar el contacto con el barco de tripulación ucraniana 'Ariana'. Ha dicho que no había podido olvidar la cara del maquinista y de la mujer rubia que vio cuando abordaron el barco para suministrarle combustible.

Ha explicado que al barco de bandera griega se encontraba en unas condiciones pésimas, con carencia de comida, agua, electricidad. "Cuando vimos el cuadro que había allí quisimos darles de todo", ha indicado.

Los dos acusados se enfrentan a 220 años de cárcel por 36 delitos de detención ilegal --6 años por cada uno de los marineros--y robo con violencia y uso de armas, que está tipificado con 4 años más. Las acusaciones particulares de cuatro marineros les acusan, además, de un delito de asociación ilícita.