El ex grapo Silva Sande señala una nueva ubicación del cuerpo de Publio Cordón

El Juez González ordena una nueva búsqueda del cadaver en colaboración con Francia

Silva Sande ha señalado en el mapa una zona concreta cercana de la Provenza

La familia de Publio Cordón, "escéptica", ante la nueva revelación de Silva Sande

Publio Cordón (Archivo)

nacional

| 23.10.2015 - Actualizado: 17:01 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

El miembro del Grapo 'arrepentido' Fernando Silva Sande declaró esta mañana ante el juez de la Audiencia Nacional Juan Pablo González, al que ha dado indicaciones sobre el lugar donde podría encontrarse el cadáver del empresario Publio Cordón, que fue secuestrado en junio de 1995. El juez ha librado una comisión rogatoria a Francia para poder buscar el cadáver. Según indicaron fuentes jurídicas, el terrorista ha reconocido ante el magistrado que el empresario murió en el curso del secuestro y ha dado una nueva ubicación de su cadáver. Silva Sande cumple una condena de 28 años de cárcel por estos hechos.

Este grapo ha declarado ante el juez a petición de la Fiscalía y ha señalado en el mapa una zona concreta cercana de la Provenza que no ha sido rastreada hasta el momento. Según ha dicho al juez, el lugar donde el empresario fue enterrado supuestamente después de caer desde una ventana por la que intentó huir de su cautiverio, le fue desvelado por el también grapo José Antonio Ramón Teijelo.

Tras la toma de declaración, el juez ha acordado librar una comisión rogatoria para que una comisión judicial se desplace a Francia, para que en colaboración con las autoridades galas procedan a la búsqueda del cadáver.

El pasado 14 de octubre el juez Juan Pablo González comunicó a otros dos miembros de la banda, José Antonio Ramón Teijelo y María Victoria Gómez Méndez, su procesamiento por participar en el secuestro del empresario zaragozano Publio Cordón, cometido en junio de 1995.

El magistrado les tomó declaración indagatoria por considerarlos responsables de un delito de detención ilegal y les impuso una fianza de tres millones de euros por las responsabilidades civiles que pudieran derivarse de la causa. Ambos fueron detenidos en julio de 2012 junto a Manuela Ontanilla y Vicente Sarasa, a quienes el juez ha descartado procesar por el momento.

El titular del Juzgado Central de Instrucción 3 cree que no existen indicios suficientes para acusarles de homicidio, ni tampoco de un delito de estafa.

EL SECUESTRO

El auto de procesamiento, dictado el pasado septiembre, relata que Publio Cordón fue secuestrado por miembros de los Grapo el 27 de junio de 1995 en Zaragoza.

Desde allí, fue trasladado primero a Vitoria y después a la localidad francesa de Lyon, donde Teijelo había alquilado una vivienda en el número 5 de la Rue de la Batterie, en el barrio de Bron, en la que la banda habilitó un pequeño espacio abuhardillado para mantener retenido al empresario.

El magistrado señala que Ramón Teijelo, Victoria Gómez y Fernando Silva Sande fueron los responsables de custodiar a Publio Cordón, quien, transcurridas dos semanas de cautiverio, sufrió lesiones que le causaron la muerte en circunstancias desconocidas, sin haber sido trasladado a un centro sanitario.

Tras recibir instrucciones de los jefes de la organización, los tres secuestradores trasladaron el cadáver y lo enterraron en una zona del Mont Ventoux, en el departamento de Vaucluse en la región de la Provenza, "sin que hasta la fecha y pese a los esfuerzos realizados, haya podido ser localizado el cadáver".

Posteriormente, la familia del empresario abonó en París un rescate por valor de 400 millones de pesetas en la creencia de que la víctima seguía viva. En este sentido, el juez justificó su rechazo a acusarles de un delito de estafa, al no haber datos "suficientes" que impliquen a Teijelo y Gómez en ese cobro.

Silva Sande, en calidad de testigo protegido, dio una versión de la muerte del empresario que el juez considera "verosímil", aunque no se han esclarecido las causas exactas del fallecimiento de Cordón. Durante la investigación quedó acreditado que la casa en la que permaneció secuestrado el empresario fue alquilada por Teijelo y Gómez, que dijeron ser un matrimonio de profesores y permanecieron en ella hasta que la tuvieron que abandonar "precipitadamente debido a la enfermedad sobrevenida de la mujer", según declaró la dueña.

LA FAMILIA ESCÉPTICA ANTE LAS NUEVAS REVELACIONES

La familia de Publio Cordón ha asegurado que "es bienvenido todo lo que pueda servir" para encontrar el cuerpo del empresario, secuestrado en Zaragoza por el Grapo hace más de 20 años, aunque ha acogido con "escepticismo" el hecho de que uno de los exdirigentes de la organización terrorista, Fernando Silva Sande, haya señalado una nueva zona del Mont Ventoux, en la provenza francesa, donde podría estar enterrado.

El portavoz de la familia, Eugenio Gisbert, ha acogido con satisfacción la decisión del juez de la Audiencia Nacional, Juan Pablo González, de cursar una comisión rogatoria a Francia para que una comisión judicial se desplace al país galo y que, en colaboración con sus autoridades y con las Fuerzas de Seguridad del Estado, busquen el cuerpo del empresario Publio Cordón en el lugar del Mont Ventoux que ha indicado Silva Sande.

Gisbert ha afirmado, en declaraciones a Europa Press, que "asistimos con dudas y escepticismo a la nuevas declaraciones de Silva Sande". Ha agregado que "nos parece estupenda la decisión del juez de la Audiencia Nacional, ojalá una nueva búsqueda sirva para encontrar el cuerpo de Publio Cordón, aunque preferimos poner las palabras de Silva Sande en el congelador". Gisbert se ha preguntado "Por qué ahora está diciendo otra cosa".

"La familia está deseando cerrar el caso, lo cual sucederá cuando sean localizados sus restos. Entonces podremos saber realmente qué fue lo que le pasó a Cordón, qué ocurrió realmente" y si es verdad lo que han venido contando sus secuestradores.