El asesor fiscal de Urdangarin niega la supervisión de la Casa Real

Urdangarin daba órdenes en Nóos tras abandonar el instituto, según un testigo

nacional

| 10.03.2016 - 13:29 h
REDACCIÓN

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El secretario del Instituto Nóos y asesor fiscal de Iñaki Urdangarin, Miguel Tejeiro, ha negado hoy tajantemente que la Casa Real supervisara las declaraciones tributarias del grupo y el IRPF de Iñaki Urdangarin.

En su declaración como testigo en la decimoséptima jornada del juicio ante la Audiencia de Palma, Tejeiro ha asegurado que nunca ha visto al asesor fiscal de la Casa Real Federico Rubio y que solo habló con él "dos veces" porque le pasó los datos tributarios de Iñaki Urdangarin relativos a los bienes que compartía con su esposa, la infanta Cristina, para la declaración de IRPF de la hija del Rey Juan Carlos.

También ha manifestado al tribunal que nunca ha tenido ningún contacto con el secretario de la infanta Carlos García Revenga y que toda su relación con el abogado del Rey Juan Carlos, José Manuel Romero, fue una comida junto con Urdangarin sin contenido relevante.

El marido de la infanta Cristina y su socio, Diego Torres, cuñado de Tejeiro, declararon como acusados que la Casa Real, a través de Rubio, García Revenga y Romero, supervisaba y avalaba todas las actividades del Instituto Nóos y las empresas de su grupo.

Miguel Tejeiro ha explicado además que solo coincidió en tres ocasiones con la infanta Cristina, siempre en relación con trámites en una notaría, por la compra de la vivienda de los entonces duques de Palma y otra para la constitución de Aizoon, y su conversación con ella fue meramente de saludo protocolario con motivo de la firma.

El secretario de Nóos ha negado a preguntas del fiscal lo que aseguró otro testigo de la causa durante la instrucción, el notario Carlos Masià, de que él recomendó la presencia de la infanta Cristina en Aizoon como "escudo fiscal", algo que ha atribuido a la relación de animadversión personal que mantiene con dicho notario.

También ha negado que la creación de Aizoon respondiera a querer soslayar el régimen de separación de bienes, según dijo el notario. "Jamás", ha asegurado y ha reiterado que la creación de Aizoon fue aconsejada por él, pero respondió a la voluntad de sustituir a otra sociedad familiar anterior de los duques de Palma que incluía a tres de sus hijos y al deseo de desligar a los tres menores de una entidad que era profesional.

"Este señor que no buscaba tanto perjudicar a la infanta como introducirme a mí en el invento", ha dicho sobre lo que dijo el notario durante la investigación del caso.

Tejeiro también ha asegurado hoy ante el tribunal del caso Nóos que su cuñado Diego Torres e Iñaki Urdangarin le pidieron juntos que adquiriese sociedades en el extranjero para mantener el contacto con los clientes que tuviera dicha entidad fuera de España.

En su declaración como testigo en la decimoséptima jornada del juicio, Tejeiro ha explicado que Torres y Urdangarin le pidieron ambos la adquisición de esas sociedades en el extranjero, con la intención de tributar menos en pagos que tuvieran que hacer a clientes de fuera.

Tejeiro ha explicado que se puso en contacto con un experto en la materia, el asesor Salvador Trinxet, y ha defendido que considera legal esa mediación para adquirir sociedades en el extranjero. "Yo creo que lo que no es legítimo es el uso que se pueda dar a lo que hace el señor Trinxet, pero no tener una sociedad en cualquier parte del mundo", ha puntualizado.

Tanto Urdangarin como Torres están acusados por presunto blanqueo en el caso Nóos.

Tejeiro ha dicho que Urdangarin no intervino en la decisión de trasvasar fondos del Instituto Nóos a cuentas en Luxemburgo de las sociedades De Goes y Blossom Hill, algo que ha atribuido a Torres.

URDANGARÍN DABA ÓRDENES EN NÓOS TRAS ABANDONAR EL INSTITUTO, SEGÚN UN TESTIGO

Iñaki Urdangarin daba órdenes sobre la candidatura de Juegos Europeos que el Instituto Nóos desarrolló en 2006 para la Generalitat Valenciana después de dejar la presidencia y apartarse formalmente de la asociación sin ánimo de lucro, ha declarado hoy el director del proyecto, Antonio Ballabriga.

El marido de la infanta Cristina declaró en su comparecencia como acusado en el juicio ante la audiencia de Palma que cuando dejó Nóos en marzo de 2006 simplemente le mantuvieron informado del devenir del proyecto de los Juegos Europeos, pero Ballabriga ha asegurado hoy que Urdangarin le mandó que siguiera dándole detalles de lo que ocurría y continuó adoptando decisiones al respecto.

El director del proyecto de creación de los Juegos Europeos, que se frustró a mediados de 2006 después de que la Generalitat Valenciana pagara 382.203 euros y devolviera 123 facturas presentadas por Nóos por considerarlas injustificadas, nunca tuvo en sus manos el convenio firmado por el instituto y el gobierno autonómico.

Ballabriga fue informado de que la salida de Urdangarin de Nóos, que según el marido de la infanta fue una orden de la Casa Real para acallar críticas, respondía a "motivos personales". No obstante, le indicó que seguiría realmente detrás de los proyectos y de hecho "participaba de las decisiones". "Hablaba con Urdangarin de todos los problemas de pagos", ha relatado el testigo, que remitió correos electrónicos al entonces duque de Palma para que mediara ante las autoridades de la Comunidad Valenciana que supervisaban el proyecto: los entonces vicepresidente, Víctor Campos, y conseller de Relaciones Institucionales, Esteban González Pons.

En su declaración por videoconferencia en la decimoséptima jornada de la vista oral, el testigo ha reconocido como falsas varias facturas atribuidas a servicios para los Juegos Europeos, que ha supuesto que se cargaron al proyecto por decisión de Urdangarin y su socio, Diego Torres, aunque ha aclarado que no tenía conocimiento directo de ello.

Ante la insistencia del fiscal, Pedro Horrach, ha señalado que "toda la cuestión económica la llevaban cien por cien los señores Iñaki Urdangarin y Diego Torres y no transmitían ninguna información de este tipo". Los dos socios eran quienes "marcaban los precios de los servicios" que se facturaban y tomaban todas las decisiones de relevancia en los diferentes proyectos, ha incidido Ballabriga, que coordinaba la iniciativa de los Juegos Europeos con la expectativa de que representara una inversión total de 6 millones de euros.

El directivo, que estuvo en nómina del Instituto Nóos de octubre de 2005 a julio de 2007, tenía pactadas remuneraciones variables en función del éxito de los proyectos mediante facturas que primero cargaba a la asociación pero posteriormente emitía contra De Goes SL y Nóos Consultoría, empresas de Torres y

Torres-Urdangarin, respectivamente.

Ese cambio en la facturación lo gestionó Marco Antonio Tejeiro, administrativo contable de Nóos, pero él entendió que se hacía por orden de los socios, ha testificado. La jornada de hoy ha comenzado con la declaración de Ferràn Llauradó, trabajador del Instituto Nóos en nómina de Aizoon, que ha confirmado que prestó servicios de traducción, gestión de webs y publicaciones, entre otros, relacionados principalmente con los foros que la asociación organizó en Valencia y Palma.