Dos diputados de la CUP pasarán a la disciplina de Junts Pel Sí

La dirección de la CUP ratifica acuerdo con JxSÍ con el apoyo del 73 %

nacional

| 10.01.2016 - 10:34 h
REDACCIÓN

El presidente catalán en funciones, Artur Mas, ha renunciado a optar a la reelección en beneficio del alcalde de Girona, Carles Puigdemont, con lo que cede el testigo de la investidura tras la presión de la CUP al dar "un paso al lado" en aras de "tirar adelante el país" y evitar comicios.

El "paso al lado" del presidente en funciones posibilita que mañana, en un pleno exprés de investidura un domingo por la tarde y al límite de expirar el plazo legal, Puigdemont, dirigente de CDC y presidente de la Asociación de Municipios por la Independencia, sea investido presidente por mayoría absoluta con el apoyo de Junts pel Sí (CDC y ERC) y la CUP.

Como contrapartida a la renuncia de Mas, la CUP se compromete a no sumar sus votos a los de las formaciones antisoberanistas del Parlament y que dos de los diez diputados de la CUP colaboren con el grupo de Junts pel Sí (JxS) para asegurar la "estabilidad" del Govern.

"Aquello que las urnas no nos dio directamente se ha corregido a través de la negociación", ha afirmado el presidente catalán en funciones, que ha enmarcado el gesto de la CUP en la "asunción de sus errores" en la negociación.

LA CUP RATIFICA EL ACUERDO

La dirección de la CUP ha ratificado hoy con una amplia mayoría del 73,33% el acuerdo con Junts pel Sí (JxSí) que permitirá la investidura de Carles Puigdemont como nuevo presidente de la Generalitat, aunque un 15% de los miembros del Consejo Político lo ha rechazado.

La reunión del Consejo Político de la CUP y de su Grupo de Acción Parlamentaria (GAP), que se ha celebrado esta mañana en la sede nacional de esta formación, ha ratificado el acuerdo con JxSí por 44 votos a favor (73,33%), 9 en contra (15%) y 7 abstenciones (11,67%).

En la reunión se ha acordado, asimismo, que los dos diputados que, en cumplimiento del acuerdo con JxSí, dimitirán tras el debate de investidura serán Julià de Jodar y Josep Manel Busqueta, que serán sustituidos por Mireia Vehí y Joan Garriga.

Aunque en el acuerdo con JxSí se estipula que la CUP realiza autocrítica por la forma en que se han desarrollado las negociaciones durante los últimos tres meses, entre los dimisionarios no figurará Anna Gabriel, quien lidera el sector más reacio a aceptar la propuesta que había sido negociada con la coalición ganadora de las elecciones del 27S.

Es más, Anna Gabriel no sólo no dimite, sino que esta tarde será quien intervenga en el pleno de investidura del Parlament en representación del grupo de la CUP.

El diputado Benet Salellas, que ha sido quien este mediodía ha explicado en una rueda de prensa el desarrollo de la reunión del Consejo Político, no ha aclarado si el actual presidente del grupo parlamentario y cabeza de lista de la CUP, Antonio Baños, continuará como diputado o no, una vez que este último se ha mostrado dispuesto a reconsiderar su dimisión si se lo pedían.

Según Salellas, las dimisiones son las que el Consejo Político ha considerado como "idóneas", después de que tanto Jodar como Busqueta hayan mostrado su disposición a dejar sus escaños.

En cambio, este órgano de dirección de la CUP no ha decidido todavía cuáles son los diputados que se integrarán "dentro de la dinámica parlamentaria" de JxSí para garantizar la estabilidad parlamentaria y en cumplimiento también del acuerdo alcanzado ayer entre ambas formaciones.

Según Salellas, la CUP dará hoy sus votos para investir al nuevo candidato de Junts pel Sí, Carles Puigdemont, porque "no es un hijo político del 'pujolismo'" ni tampoco "ha participado en gobiernos que han llevado a cabo recortes".

También ha señalado que el acuerdo con JxSí no obliga a la CUP a aprobar "ninguna política antisocial, ni mucho menos a aceptar presupuestos que recorten" los servicios públicos. Ha lanzado, en este punto, un aviso a JxSí: "la CUP tendrá la mano tendida para la construcción de la república pero el puño cerrado con los recortes".

Salellas ha calificado a Mas como "la piedra que no dejaba avanzar al país" hacia la independencia, y ha añadido que "hemos enviado tanto a Mas, como a los consellers Irene Rigau, Boi Ruiz y Felip Puig a la papelera de la historia".