Desciende un 25 % el consumo de uvas en Nochevieja, hasta 1,5 millones kilos

nacional

| 31.12.2010 - 10:24 h
REDACCIÓN

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Los españoles consumirán este año cerca de 1,5 millones de kilos de uvas para celebrar el paso de la Nochevieja al Año Nuevo, lo que supone un descenso del 25 por ciento respecto al consumo de 2009, según estimaciones del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Uva Embolsada de Vinalopó (Alicante).

El presidente del Consejo, José Bernabeu, ha manifestado que la causa de este descenso es una caída de la producción que se produjo por causas climatológicas. Bernabeu ha comentado que la campaña 2010 para esta Denominación de Origen se cerró con una producción de 14 millones de kilos de uva, "frente a los 43 millones" que preveían los agricultores.

De la cantidad total, un 40 por ciento corresponde a la variedad Aledo -que es la que se comercializa actualmente- y el resto a las variedades Ideal y Rosetti, que son las primeras que salen al mercado, según ha precisado. En cuanto a los precios de la uva, el presidente del Consejo ha explicado que, a medida que han ido pasando los meses, el mercado se ha ido animando y las uvas Aledo han llegado a pagarse "en campo" entre 0,80 y 1 euro por kilo.

Alicante, Madrid y Barcelona son los destinos principales de estas uvas, si bien "en la mitad norte del país se consume más que en la mitad sur", ha explicado Bernabeu, aunque "toda España consume" en estas fechas.

Un 35 % de la producción de uva de esta zona va al exterior, principalmente a Francia y, a mayor distancia, Alemania, Italia y Portugal. Bernabeu ha valorado que la Denominación de Origen de Vinalopó protege un producto "distintivo", puesto que su embolsado le imprime tres características básicas: coloración uniforme, piel más fina y agradable para el consumidor final y mayor sanidad de la uva, al estar cubierta por una bolsa de papel que la aisla.

Sobre el hábito de consumir uvas de mesa en Navidad, ha explicado que la hipótesis más creíble es que la costumbre la introdujeron las clases acomodadas de Madrid a finales de 1889, que acostumbraban a tomarlas junto a champán "para despedir el año".