CIS: Baja la preocupación por el paro y aumenta por la corrupción

nacional

| 07.10.2014 - 11:48 h
REDACCIÓN

El paro y la corrupción siguen siendo con diferencia los dos principales problemas citados por los españoles, según el último barómetro del centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), aunque baja la preocupación por el desempleo y aumenta la derivada de los casos de corrupción.

El último sondeo del CIS, hecho público hoy, fue realizado entre los días 2 y 13 de septiembre, y recoge también un aumento de la mala percepción existente sobre la situación política, pero mejora la relativa a la situación económica.

Según los datos de este barómetro, el 75,3 por ciento de los españoles considera el paro como uno de los principales problemas (en el último barómetro, correspondiente al mes de julio, era del 77 por ciento), mientras que el 42,7 % muestra su preocupación por la corrupción (el 41,5 % en julio).

Como tercer problema más citado se sitúan los de índole económica, ya que son mencionados por el 28,8 por ciento de los encuestados, ocho décimas menos que hace dos meses.

Muy cerca (con un 25,8 por ciento frente al 26,4 de julio) se encuentra la preocupación por los políticos en general y los partidos, y a bastante más distancia los españoles citan la sanidad (un 11,5, dos décimas más que en el último sondeo), la educación (un 9,6, un punto más que en julio) y los problemas de índole social (7,7, lo que supone casi dos puntos y medio menos).

Un 5 por ciento cita los problemas relacionados con la calidad del empleo, un 3,6 por ciento la inmigración y el mismo porcentaje los recortes, un 3,2 la inseguridad ciudadana y un 3,1 el Gobierno y partidos o políticos concretos.

Entre el resto de asuntos citados, un 2,2 alude a los nacionalismos y otro tanto a los bancos, sólo el 0,6 por ciento se refiere al terrorismo y ETA, un 0,2 a la Monarquía y un 0,1 por ciento a la ley del aborto (aún no se había anunciado la retirada de la reforma que había planteado el Gobierno).

MEJORA LA PERCEPCIÓN ECONÓMICA Y EMPEORA LA POLÍTICA

El sondeo refleja un aumento del porcentaje de españoles que considera que la situación política es mala o muy mala, ya que se eleva al 79,8 por ciento cuando en julio era del 78,5.

El 15,4 por ciento la califica de regular (un 17 hace dos meses) y un 2,1 de buena o muy buena (un 2,3 en el último barómetro).

Respecto a la situación política futura, sube también la percepción negativa, ya que el 26,8 cree que va a ser peor dentro de un año (un 24,9 en julio).

Sin embargo, baja la percepción negativa de la situación económica porque aunque la consideran mala o muy mala el 78,8 por ciento, dos meses atrás ese porcentaje era del 81,5.

Similar opinión a la que había hace dos meses sigue existiendo a la hora de vaticinar cómo estará la economía dentro de un año.

Un 22,2 cree que estará mejor (antes era un 24,9), un 21,9 peor (un 21,4 en julio) y un 45,7 igual (un 42,6 en el barómetro anterior).

Hay optimismo a la hora de opinar los encuestados que trabajan sobre si mantendrán su empleo durante el próximo año.

El 76,8 por ciento cree poco o nada probable que lo vaya a perder, frente al 14,7 que augura que es muy o bastante probable que no continúe con su ocupación actual.

Entre los parados, el 34 por ciento ve posible encontrar un puesto de trabajo en los próximos meses. Un 58,6 por ciento responde lo contrario.

La encuesta muestra igualmente un leve aumento del independentismo y un descenso de quienes suprimirían las comunidades autónomas.

El porcentaje de españoles que prefiere un Estado sin autonomías ha descendido en los dos últimos meses del 20,7 al 19,5 por ciento, y los partidarios de la independencia de las comunidades ha pasado del 9,8 por ciento de julio al 11,1 de septiembre.

Son menos que hace dos meses quienes se sienten tan españoles como de su comunidad (del 52,2 al 47,8 por ciento) y los que se consideran únicamente españoles (del 16,9 al 16,5 por ciento).

Hay por contra un leve aumento de aquellos que se sienten sólo de su comunidad autónoma, que pasan del 6,8 al 7,5 por ciento; de quienes se consideran más de su comunidad que españoles (del 11,9 al 13 por ciento) y de quienes se sienten más españoles que de su autonomía (del 5,9 al 6,5 por ciento).