Aznar: "La política del órdago soberanista desharía el acuerdo democrático"

Pide no dar "pábulo a los extravíos de fanatismo"

Denunció que el nacionalismo pretende "devolvernos 40 años atrás"

Ve "ridículo" que se proponga como "solución" la reforma de la Constitución

nacional

| 16.10.2014 - 13:40 h
REDACCIÓN

El expresidente del Gobierno José María Aznar ha alertado sobre el nacionalismo que actúa de manera "antidemocrática e ilegal" y ha pedido "no dar pábulo" a los soberanistas catalanes ni aceptar su "órdago como base para el diálogo".

Si se hace así, "el fracaso estaría asegurado", ha dicho Aznar, quien ha subrayado que el diálogo con el nacionalismo ha de comenzar diciéndole con "claridad cristalina" que sus actos y propósitos no sólo vulneran el modelo constitucional sino que además "lesionan de manera inaceptable los derechos de los ciudadanos".

Así se ha pronunciado el expresidente en su discurso del acto de entrega del Premio Faes de la Libertad, en el que además ha advertido que nacionalismo y populismo son "igualmente destructivos" y han emergido con la crisis para ofrecer recetas "que son hoy tan falsas como en el pasado".

"Ni los rupturistas de la identidad ni los de la revolución quieren regenerar la democracia. Buscan lo de siempre, acabar con ella", ha apuntado José María Aznar, que ha instado a no hacer concesiones al populismo. También ha tenido un reproche para el PSOE -al que no ha citado expresamente-, al señalar que es "ridículo" plantear un cambio de la Constitución como la solución al problema catalán.

Cataluña, ha lamentado, es hoy "un paisaje de ruptura, de división y de frustración". "Esta es la gran obra del nacionalismo: romper, dividir y frustrar", ha añadido el presidente de Faes. Y ha instado al conjunto de los nacionalistas a mirar a "quienes han prometido que la independencia sería una suerte de golpe de Estado legal, sin riesgos en Europa".

Además, ha señalado que "España no puede ser a la vez lo que quiere la mayoría y lo que pretenden las minorías rupturistas" y ha invitado, ante la "confusión" de este momento a tratar de "pervivir en la normalidad", defendiendo las instituciones y la Constitución, "el mejor instrumento para el progreso del país".

Ha admitido en cualquier caso que hay que "mejorar cosas y reformar mucho". "Pero sin dejar de ser lo que somos, porque lo que somos es bueno y nos ha permitido llevar a nuestro país al mejor momento de su historia sin comparación posible", ha apostillado.

Por eso ha apelado a la responsabilidad de los dirigentes políticos: "Necesitamos la mejor política, la que trabaja para articular voluntades, para sumar personas y proyectos, para removar la invitación a la concordia dentro de la ley", ha dicho.

Al inicio de su intervención, Aznar ha admitido la desafección ciudadana ante la acción política, pero también ha advertido de quienes hacen "corrupción de la política", aprovechando la indignación de los ciudadanos para conseguir réditos partidistas.

Por eso, frente a quienes critican a la clase política, ha ironizado: "Sí, hemos cometido errores. La perfección al parecer, sólo está al alcance de los nuevos totalitarismos de soluciones mágicas, infalibles y además gratuitas". Ha instado por eso a renovar la confianza en la política, "no para hacer concesiones al populismo, sino para fortalecer la democracia, y no para extender la sombra de la sospecha sino para despejarla".