Amaiur critica las últimas detenciones de terroristas en Francia

El Gobierno dice a Bildu que está en marcha el contador para su ilegalización

nacional

| 26.06.2012 - 13:51 h
REDACCIÓN

El portavoz de Amaiur en el Congreso, Xabier Mikel Errekondo, ha considerado que las detenciones hoy en Francia de los presuntos etarras Ugaitz Errazkin y José Javier Osés suponen "un paso" del Gobierno que va "en la dirección contraria a la resolución del conflicto" vasco. El ministro Fernández Díaz ha considerado que con estas palabras Amaiur se ha puesto "del lado de los asesinos y de los terroristas" y "no del lado del Estado de Derecho y de las víctimas".

A este cruce de declaraciones se ha sumado el anuncio hecho hoy por Amaiur de que este miércoles, coincidiendo con la celebración en el Congreso de un homenaje a las víctimas del terrorismo, al que no asistirá, convocará otro acto ante el árbol de Gernika de "reconocimiento y solidaridad con todas las víctimas", esto es, las de ETA y las "provocadas por el Estado".

"Los pasos que hay que dar, aunque sean pequeños, tienen que tener el objetivo de integrar a todas las víctimas --ha sostenido Errekondo--. Desde aquí Amaiur quiere hacer llegar su respeto y solidaridad a todas y cada una de ellas, abogamos por integrar a todas las víctimas en el reconocimiento".

De la misma forma, el portavoz de la coalición abertzale ha rechazado las detenciones de dos etarras en Francia, entre los que se encuentra un miembro del comando responsable de los asesinatos de concejal socialista Isaías Carrasco y del empresario Iñaki Uría.

A su juicio, estas detenciones demuestran que el Gobierno "sigue empeñado en dar pasos justo en la dirección contraria a la resolución del conflicto político". Según ha sostenido, el Ejecutivo debe actuar "con responsabilidad" después que ETA anunciase el fin de la violencia "y tiene que aportar en la resolución del conflicto, no en la dirección contraria".

El Gobierno y el PP han advertido a las coaliciones que integra la izquierda abertzale, Amaiur y Bildu, de que han comenzado a rellenar el "casillero" y puesto en marcha el "contador" para una posible ilegalización. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y el portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, han considerado que Amaiur y Bildu han podido incurrir en conductas que la sentencia del Tribunal Constitucional que legalizó Sortu -la nueva marca de la izquierda abertzale- establece como causa para poner fuera de la ley a un partido.

El representante del Gobierno y el portavoz parlamentario del PP se han pronunciado así debido a las críticas hechas hoy por Amaiur por la detención de dos presuntos etarras en Francia y a la decisión del Ayuntamiento de San Sebastián, regido por Bildu, de financiar con fondos públicos un documental sobre los presos de ETA.

"Hemos puesto el casillero a cero tras la sentencia de Sortu y vamos rellenando casillas. Que sepa el Ayuntamiento de San Sebastián que una de las casillas ha quedado bien cubierta", ha advertido Fernández Díaz.

También el Gobierno Vasco se ha sumado a las críticas. Su portavoz, Idoia Mendia, ha emplazado a Amaiur a que pida la disolución de ETA y ha defendido los arrestos de quienes tengan causas pendientes con la Justicia. "Lo que ayudaría al proceso sería la disolución de ETA", ha manifestado Mendia en referencia a las declaraciones de Errekondo.

Errekondo ha considerado "totalmente ridículo y absurdo" que el Ministerio del Interior vea indicios para legalizar Bildu por la subvención del Ayuntamiento de San Sebastián a un documental sobre los presos de ETA. Este planteamiento, ha dicho Errekondo, "carece de todo fundamento jurídico" y ha criticado al Ejecutivo por ponerlo encima de la mesa cuando además ha reconocido que "ni siquiera" ha visto dicho documental.

Paralelamente, los partidos de la oposición en el Ayuntamiento de San Sebastián, PSE-EE, PP y PNV, han propuesto que se otorgue la Medalla de Oro de la ciudad a los familiares de Begoña Urroz, la niña de 22 meses que murió por una bomba colocada en la estación de tren de Amara en 1960, a la que se considera primera víctima mortal de ETA.