Adolfo Suárez puede morir de manera inminente, según anuncia su hijo

El ex presidente del Gobierno se encuentra en una situación terminal

"Nos ha regalado más sonrisas quizá que en los últimos cinco años"

La familia lleva 11 años preparándose para este momento, "que nunca es fácil y siempre cuesta"

nacional

| 21.03.2014 - 11:28 h
REDACCIÓN

Adolfo Suárez, expresidente del Gobierno, se encuentra en una situación terminal y puede morir en un plazo de no más de 48 horas, según ha anunciado su hijo Adolfo Suárez Illana, quien ha dado una rueda de prensa en la clínica CEMTRO de Madrid, donde el expresidente está ingresado. "Todo nos hace indicar que el desenlace es inminente", ha dicho.

Según ha relatado, el expresidente ha experimentado una "mejoría" de la neumonía -que motivó su último ingreso el pasado lunes-, pero la enfermedad neurológica que padece desde hace años "ha avanzado mucho". "Es inminente y puede ser mucho más rápido de lo que creemos", ha manifestado.

Según fuentes médicas, Suárez se encuentra en la primera planta del hospital y a esta hora de la tarde permanece tumbado en su habitación, acompañado de sus hijos, hermanos y nietos.

Así, conforme al deseo que expresó en su día el expresidente, su hijo ha comunicado la situación esta misma mañana tanto al Rey como al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. También ha precisado que se le han "administrado los Santos Sacramentos y está en paz".

A partir de ahora, Suárez Illana ha dicho que el final "está en manos de Dios" y que médicamente recibirá apoyo "para que no tenga ningún tipo de sufrimiento y dejarle marchar en paz". Además, ha afirmado que estos últimos días están siendo "felices" para el expresidente, rodeado de sus familiares. "Nos ha regalado más sonrisas quizá que en los últimos cinco años", ha comentado, detallando que esta mañana estaba reunido con su hermano Polo.

"Ahora está en paz" y "en manos de Dios", ha explicado Suárez Illana quien ha contado que su padre había recibido ya la extremaunción y que su familia lleva 11 años preparándose para este momento, "que nunca es fácil y siempre cuesta".

EL REY, PENDIENTE DE SU ENFERMEDAD

El hijo del expresidente, muy emocionado, ha destacado la "excepcional" relación de su padre con el Rey Juan Carlos al que, según ha dicho, no ha tenido que darle muchas explicaciones esta mañana porque Don Juan Carlos ha estado pendiente de la enfermedad de Suárez desde hace 11 años "y estos últimos días con más intensidad".

En este sentido, ha subrayado también la "gratitud absoluta" del expresidente hacia el Rey. "Gracias al Rey mi padre fue presidente del Gobierno, gracias al Rey pudo hacer lo que más le gustaba y en un momento único en la Historia de España", ha manifestado.

"Esos dos hombres cambiaron el rumbo de la Historia, podría haber sido de otra manera", ha proseguido Suárez Illana, que ha dirigido a Don Juan Carlos palabras que éste dijo en una ocasión sobre el expresidente: "Sin su ayuda seguramente España no habría volado nunca ni tan alto ni tan lejos".

La Reina, que se encuentra en Guatemala en un viaje de cooperación, ha afirmado al conocer la noticia: "Es horrible. Lo siento mucho. Es muy triste todo".

"LA MIRADA PICARONA DE SUAREZ SE HA MANTENIDO HASTA EL FINAL"

Suarez Illana ha relatado que la enfermedad de su padre fue muy rápida al principio y luego "se estancó". Así, ha recordado que desde que cayó enfermo "no había una relación intelectual con él" y que él no ha tenido "dolor ni sufrimiento", al menos que la familia haya podido apreciar. En cambio, ha subrayado que "sí había una relación afectiva", así que "la mirada picarona de Suárez se ha mantenido hasta el final".

Suárez Ilana ha reconocido que la familia lleva 11 años preparándose para este momento, "pero nunca es fácil". Así, tras agradecer a los periodistas la relación de respeto a la familia, ha dicho que no sabe si podrá ser él personalmente quien informe del fallecimiento de si padre cuando se produzca.

"Estoy al límite, a la siguiente no sé si voy a llegar, si no llego me perdonan y que sean los médicos los que la den, es inminente, y puede ser mucho más rápido de lo que creemos, estamos ya en manos de Dios", ha dicho, con lágrimas en los ojos.