“Txapote” pide "darle duro hasta la independencia" en el juicio por el asesinato de dos guardias civiles

Se enfrenta a un policía en la Audiencia Nacional que le impidió saludar a su compañero de comando Asier Arzalluz

El fiscal pide 75 años de cárcel para los tres miembros del comando 'Totto'

nacional

| 15.04.2011 - 13:38 h
REDACCIÓN

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El ex jefe militar de ETA Javier García Gaztelu, 'Txapote', se ha negado este jueves a declarar en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional por el asesinato de dos guardias civiles en Sallent de Gállego (Huesca) el 20 de agosto de 2000 y ha entonado la expresión abertzale 'Jo ta ke Independentzia lortu arte', traducida como 'Dando duro hasta conseguir la independencia'.

Tras este pronunciamiento, el presidente del tribunal, el magistrado Javier Gómez Bermúdez, ha advertido de que "cualquier otra manifestación política" que no tenga que ver con el objeto del juicio conllevaría la expulsión de la sala. El juez también se ha visto obligado a pedir en repetidas ocasiones a 'Txapote' que guarde silencio en el transcurso de la vista oral.

El ex jefe de comandos de la banda terrorista ETA ha tildado el juicio de "teatro" y, al igual que los también acusados Asier Arzalluz Goñi y Aitor Aguirrebarrena Beldarrain, ha permanecido sentado de brazos cruzados y se ha negado a intervenir en la vista oral.

75 AÑOS DE CÁRCEL PARA LOS TRES ETARRAS

El fiscal pide 75 años de cárcel para los tres miembros del comando 'Totto' por dos delitos de asesinato terrorista -castigados con sendas penas de 30 años de prisión- y otro de estragos -por el que reclama otros 15 años- y solicita que indemnicen a cada una de las familias de las víctimas con 500.000 euros.

Al término de la vista, 'Txapote' ha protagonizado un enfrentamiento con los policías que custodiaban a los acusados en la sala. Después de que el ex jefe militar intentara acercarse a Asier Arzalluz, un agente ha intercedido para separarles y 'Txapote' a respondido con amenazas.

Esta escena ha provocado la indignación de los familiares de las víctimas que se encontraban entre el público y que han calificado de "asqueroso" y "basura" al etarra. "El juicio no es más duro de lo que nos han hecho", ha manifestado la madre de la guardia civil fallecida, Irene Fernández Pereda, refiriéndose al sufrimiento que le ha provocado revivir el atentado durante la vista oral.

TXAPOTE ESCRIBIA EN UNA AGENDA SU ACTIVIDAD EN ETA

En la fase testifical, han comparecido varios guardias civiles que han recordado que Aguirrebarrena y Arzalluz fueron captados por el ex jefe militar de ETA y que, en compañía, de José Ignacio Guridi Lasa, ya condenado por estos hechos, colocaron una bomba-lapa en los bajos de uno de los vehículos del Instituto Armado aparcados "en el centro" de Sallent de Gállego.

Los agentes han declarado que Guridi Lasa relató "abiertamente" tras su detención todos los objetivos e integrantes del comando 'Totto' y aseguró que se entrevistó en varias ocasiones con 'Txapote' en Francia y era éste último el que "siempre marcaba todos los objetivos" del grupo.

Según los documentos obrantes en la comisión rogatoria que recogía la participación de 'Txapote' en varios atentados, las Fuerzas de Seguridad incautaron una agenda en la que el dirigente de ETA escribía a mano su actividad en la organización criminal y a la que faltaban varias páginas que su autor habría arrancado "por razones de seguridad".

Por su parte, los guardias civiles que llevaron a cabo la inspección ocular en la localidad de Huesca han recordado que el vehículo atacado quedó "totalmente destruido" y convertido en un "amasijo de hierros" y que el cuerpo de la agente Irene Fernández salió despedido a unos 8 o 10 metros del automóvil.

En el juicio, ha comparecido el representante legal del Ayuntamiento, que recordó el "cráter" que dejó la explosión, y varios amigos y compañeros de piso de Aguirrebarrena, que han afirmado "no recordar" si éste acusado utilizó el coche en el que viajaron los etarras el 20 de agosto de 2000.

CONTINUARÁ EL 27 DE ABRIL

El juicio continuará el miércoles 27 de abril con la declaración del etarra Gudiri Lasa y la prueba documental. En esta causa están personados la acusación popular, ejercida por la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), que pide 80 años para cada uno de los acusados, y el Ayuntamiento de Sallent de Gállego, que se ha adherido a la misma petición de condena que el Ministerio Público.

El fiscal mantiene que, tras haber visitado la localidad a mediados de agosto de 2000, Aguirrebarrena facilitó a Guridi Lasa los explosivos que le había entregado 'Txapote' en Francia. El segundo elaboró una bomba-lapa en una cuadra de cabras que su familia poseía en la localidad guipuzcoana de Zizurkil que éste mismo colocó el 19 de agosto de 2000 en los bajos de un Nissan Patrol de la Benemérita que se encontraba aparcado en la plaza Valle de Tena de la localidad.

A las seis de la mañana del día siguiente explotó el artefacto, que estaba provisto de un temporizador, un dispositivo antimovimiento y tres kilos de dinamita-goma. Como resultado de la explosión falleció en el acto la agente de la Guardia Civil Irene Fernández Perera y resultó herido muy grave su compañero José Angel de Jesús Encinas, que falleció unas horas más tarde en el Hospital San Jorge de Huesca.