Un mercenario portugués dice que el presidente Cavaco Silva declaró los hechos del GAL "secreto de Estado"

Un mercenario portugués dice que el presidente Cavaco Silva declaró los hechos del GAL "secreto de Estado"

Un mercenario portugués contratado por los GAL ha testimoniado hoy en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional por dos de los últimos atentados de esta banda en el sur de Francia. Dice que pensaba que trabajaban para la polícia española, pero no ha querido ofrecer extenderse. Alega que el presidente portugués, Cavaco Silva, considera a los GAL un secreto de Estado.

Uno de los mercenarios portugueses, autor material de los disparos contra los bares franceses 'Batxoki' y 'Consolation' reivindicados por los GAL, ha asegurado ante el tribunal que juzga al ex jefe de la Brigada de Información de Bilbao, Miguel Planchuelo, que el actual presidente de Portugal, Anibal Cavaco Silva, "dió la orden para que no se hable de esto porque es secreto de Estado".

Rogerio Fernando Carvalho da Silva formaba parte del grupo de tres 'pistoleros' contratados para llevar a cabo en Francia las acciones contra los establecimientos, que provocaron varios heridos. La Acción Popular contra los GAL considera que Planchuelo ordenó que se llevaran a cabo estas dos acciones.

Carvalho da Silva, que ya ha sido juzgado en su país por los atentados, se ha negado a contestar en un inicio a las preguntas sobre su contratación y traslado a territorio galo, alegando "el secreto" que pesa sobre los hechos.

Ante las explicaciones del tribunal presidido por el juez Alfonso Guevara sobre su calidad de testigo y la obligación de declarar, ha reconocido finalmente que recibió órdenes "de autoridades policiales y servicios secretos" de España.

A la pregunta de si el Gobierno español le dió instrucciones ha asegurado "el Gobierno español directamente claro que no".

El testigo, que ha prestado declaración a través de videoconferencia, ha indicado, además, que no conoce al acusado Planchuelo y ha negado tener conocimiento de si los ex policías José Amedo y Michel Domínguez --con quienes se reunió en varias ocasiones-- "tenían apoyo de sus superiores".

Carvalho da Silva ha añadido que no recibió ningún pago por "los servicios prestados". "Hasta hoy no he recibido nada", ha dicho.

La exnovia de Amedo ha opinado que a los acusados les dejaron vendidos.