La libertad de Bolinaga levanta ampollas en las víctimas un año después

La Fiscalía de la Audiencia Nacional pide nueva evaluación sobre la salud de Bolinaga
La Fiscalía de la Audiencia Nacional pide nueva evaluación sobre la salud de Bolinaga

Mañana se cumple un año de la concesión del tercer grado al etarra Iosu Uribetxebarria Bolinaga, una decisión que sigue levantando ampollas en las víctimas del terrorismo en espera de que los forenses de la Audiencia Nacional le hagan un nuevo reconocimiento médico para comprobar su estado de salud.

"Bolinaga sigue vivo, tal y como presentíamos, y las víctimas seguimos humilladas, ultrajadas y sin justicia", ha dicho a Efe la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, quien ha exigido que se haga ya ese reconocimiento médico que ha pedido el juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia, José Luis Castro.

El 17 de agosto del pasado año, prisiones concedió el tercer grado a Uribetxebarria Bolinaga, enfermo de cáncer de riñón, después de que unos días antes fuera trasladado al hospital Donostia de San Sebastián tras un debate político, judicial y médico sobre el alcance de su enfermedad y la posibilidad de tratarse dentro de la cárcel.

Fue en el centro hospitalario donde el recluso, condenado entre otras acciones por el secuestro del funcionario de prisiones José Ortega Lara, inició una huelga de hambre para reclamar su libertad, que fue secundada por otros presos etarras.

Trece días más tarde, Castro le concedió la libertad condicional, que fue recurrida por la Fiscalía, y para acceder a ella, el juez le prohibió acercarse al domicilio y lugar de trabajo de sus víctimas o de los familiares directos de éstas, así como participar "de forma activa o pasiva" en manifestaciones públicas de enaltecimiento o legitimación de la violencia, especialmente de ETA.

Además, Bolinaga tiene prohibido hacer declaraciones "de esa naturaleza" o que conlleven "desprecio o desconsideración" de las víctimas del terrorismo o pudieran ofender sus sentimientos.

Con el etarra ya en su domicilio de Mondragón (Guipúzcoa), la polémica se mantuvo durante bastante tiempo e, incluso, entre las filas del PP hubo quien discrepó de la medida, entre ellos, el exministro del Interior y europarlamentario Jaime Mayor Oreja.

Pero el actual titular de ese departamento, Jorge Fernández Díaz, defendió la medida a pesar de reconocer que le había resultado "muy doloroso" tomarla, aunque no adoptarla hubiera sido prevaricación.

Desde el primer momento, las víctimas han mostrado su desacuerdo con una decisión "incomprensible e injusta", aunque el de Bolinaga no ha sido el único caso de etarras excarcelados por motivos de salud, ya que desde 2008 y hasta la fecha en que quedó libertad Bolinaga la cifra era ya de catorce.

Y cuando la polémica parecía que se había calmado una vez pasada la "resaca" de las reacciones al rechazo del recurso de la Fiscalía, Uribetxebarria Bolinaga fue visto, apenas un día después de salir del hospital (el 23 de octubre pasado), paseando por las calles de Mondragón y, según algunos, de vinos.

Esto, junto con el recibimiento que se le organizó en su pueblo después de recibir el alta hospitalaria, provocó que la AVT le interpusiera una querella por enaltecimiento del terrorismo.

El pasado mes de junio Bolinaga volvió a protagonizar la actualidad cuando el Colegio de Médicos de Madrid concluyó que su cáncer podía tratarse en prisión, por lo que las víctimas solicitaron la inmediata revocación de su libertad.

Tras ello el Ministerio del Interior pidió un nuevo informe médico para actualizar el estado de salud del etarra y el Hospital Donostia mantuvo el diagnóstico original que motivó la libertad condicional.

Después de conocerlo, la Fiscalía de la Audiencia Nacional pidió una nueva evaluación para recalcular la esperanza de vida del etarra, que fue concedido por el juez Castro y solicitado a los equipo de forenses de éste órgano judicial.

Pese a que Bolinaga rechazó ser reconocido por ellos, el juez de Vigilancia Penitenciaria no aceptó el recurso de la abogada del terrorista y a día de hoy todavía está pendiente ese reconocimiento médico.

Un año después de la concesión del tercer grado, Pedraza ha exigido que los forenses de la Audiencia Nacional realicen ya esas pruebas médicas que han demandado el juez y ha recordado que, si no se hace, supondrá un acto de desobediencia a la autoridad judicial que no se debe permitir.

Cree Pedraza que Bolinaga no debe estar "ni un día más" en la calle y ha insistido en que su asociación considera que la enfermedad del etarra es irreversible, pero no terminal. EFE