El juez imputa al maquinista del tren e investiga por qué iba a 190 por hora

El maquinista del tren Alvia que se estrelló ayer en Santiago de Compostela, causando la muerte de 80 personas, se encuentra detenido por la Policía a la espera de prestar declaración, algo que todavía no ha hecho, han informado fuentes de la investigación.

El conductor permanece ingresado en el Hospital Clínico de Santiago arrestado por la policía y previsiblemente mañana prestará declaración judicial como imputado, según las fuentes.

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha informado esta tarde en un comunicado de que el juez de Instrucción número 3 de Santiago "no ha ordenado detención alguna".

No obstante, fuentes de la investigación han insistido en que el conductor del Alvia se encuentra detenido por la Policía a la espera de pasar a disposición judicial, lo que ocurrirá previsiblemente mañana viernes.

Fuentes de Renfe han asegurado que no han podido realizar al maquinista la prueba de alcoholemia protocolaria tras los accidentes, porque desde un principio ha quedado bajo la custodia de la policía judicial, que ha recibido el mandato del Juzgado de Instrucción 3 de Santiago de que lo interrogue en calidad de imputado.

LA CAJA NEGRA PODRÍA ARROJAR NUEVAS PISTAS

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha explicado también que el magistrado encargado de la causa ha ordenado a la policía la custodia de la caja negra del tren, así como que recabe documentos e informes que arrojen luz sobre el siniestro.

"Descarrilé, qué le voy a hacer, qué voy a hacer". Estas fueron las sucintas palabras del maquinista Francisco José Garzón en una conversación telefónica tras la tragedia.

Fuentes de la investigación han informado hoy a EFE de que, tras el suceso, el conductor reconoció que iba a una velocidad de unos 190 kilómetros por hora en una zona limitada a 80.

Además de en las comunicaciones por radio que mantuvo tras el accidente, el propio conductor reconoció que llevaba esta velocidad excesiva en una conversación que mantuvo después del suceso con el delegado del Gobierno en Galicia.

"UNA SUMA DE CIRCUNSTANCIAS"

El secretario general del sindicato de maquinistas (Semaf), Juan Jesús García Fraile, ha considerado que el accidente tuvo que deberse a "una suma de circunstancias". "No sabemos qué ha podido pasar, pero teóricamente es más de una cosa, una suma de circunstancias", ha dicho García Fraile, quien se ha trasladado a Galicia tras el accidente.

García Fraile ha señalado que su sindicato no ha tenido acceso a ninguno de los registros, ni conocen las conversaciones ni las velocidades que se hayan dado, pero sí ha destacado que en la zona del accidente "hay una curva pronunciada".

El maquinista que conducía el tren siniestrado llevaba tres años en el centro de trabajo de La Coruña y estaba adscrito al servicio de larga distancia. "Es un ferroviario con una larga trayectoria en conducción, desde el año 98-2000", ha señalado, al tiempo que ha apuntado que cualquier maquinista, para circular por una infraestructura "tiene que conocerla". El conductor, de 52 años, "llevaba más de un año operando en esta misma línea", ha dicho, por su parte, el presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar Rodríguez.

Gómez-Pomar ha añadido que el conductor implicado "lleva 30 años en la compañía y desde el año 2000 estaba trabajando como maquinista, primero como ayudante de maquinista, desde el año 2003 como maquinista y estaba destinado en el centro de La Coruña desde el año 2010".

"Venía operando en esta línea prácticamente desde que se pusieron en marcha estos trenes híbridos, el modelo 730, que entró en funcionamiento en junio de 2012. Y, por lo tanto, pues llevaba más de un año operando esta misma línea", ha dicho.

Por su parte, el secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Rafael Catalá, explicó este jueves que "la tragedia de Compostela parece estar asociada a una infracción de la velocidad". En declaraciones a la Ser, Catalá apuntó, sobre los motivos que pueden justificar ese exceso de velocidad, que "no hay ninguna explicación en el caso de que lo haya habido", y añadió que a partir de ahora habrá que estar pendientes de la investigación judicial y del propio Ministerio.

RENFE Y ADIF COLABORAN CON EL JUEZ EN LA INVESTIGACIÓN DEL ACCIDENTE

Renfe y Adif colaboran con el juez en la investigación del accidente han trasladado al lugar a un equipo de técnicos para investigar las circunstancias y causas del siniestro. En un comunicado conjunto, ambas compañías han explicado que el accidente se produjo a las 20.41 horas de este miércoles en la entrada por el sur a Santiago de Compostela, aproximadamente a 3 ó 4 kilómetros antes de su llegada a la estación.

El tramo en el que se ha producido el descarrilamiento pertenece a la Línea de Alta Velocidad Ourense-Santiago-A Coruña, puesta en servicio en diciembre de 2011.

El tren, con salida a las 15.00 horas de la estación de Madrid Chamartín, circulaba con ocho coches de viajeros y transportaba 218 pasajeros, además de la tripulación. Tras conocer lo sucedido, técnicos de Adif y Renfe se han desplazado hasta el lugar para colaborar en las labores de rescate de las víctimas, así como para proceder a la reparación y recuperación de la línea lo más pronto posible.

Ambas compañías colaboran en la investigación para esclarecer las causas del siniestro, al tiempo que trasladan a los familiares de las víctimas sus condolencias y máxima solidaridad.

RENFE CONFIRMA QUE EL TREN SINIESTRADO PASÓ AYER MISMO UNA REVISIÓN

El presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar Rodríguez, ha confirmado que la línea ferroviaria donde se ha producido el accidente está dotada de un sistema de seguridad y ha asegurado que ayer mismo, por la mañana, el tren siniestrado pasó una revisión.

En declaraciones a la Cadena Cope, Renfe ha señalado que la caja negra está ya en manos del juez y se ha mostrado prudente sobre las causas que han provocado este accidente, que ha costado al menos la vida a 77 pasajeros.

El presidente de la compañía ha señalado además que no se tardará mucho en conocer las causas del siniestro pero es una decisión del juez que es quien tienen que valorar todas las pruebas. Ahora es el momento de estar al lado de los familiares de las víctimas y trasladarles todo nuestro apoyo porque "ha sido un accidente tremendo y terrible", ha lamentado Gómez-Pomar.