Un grupo de indignados abuchea al Príncipe al llegar a la Autónoma de Madrid

El príncipe de Asturias ha animado hoy a la Universidad a contribuir a la lucha "contra la desigualdad, la pobreza y la exclusión", así como al desarrollo de "un nuevo modelo de crecimiento sostenible y sostenido capaz de crear empleo, especialmente juvenil", y de "prevenir nuevas crisis". A su llegada a la Universidad Autónoma de Madrid, un grupo de jóvenes "indignados" convocados por la acampada de la Puerta del Sol le ha abucheado. Aproximadamente, una treintena de personas se ha concentrado frente a la Escuela Politécnica Superior portando una pancarta en la que se leía "la educación no es mercancía" detrás de la cual había una bandera republicana, y han gritado frases como "queremos un pisito como el del principito", o "los Borbones a los tiburones".

Los concentrados han pitado y gritado al príncipe Felipe mientras salía de su coche y saludaba a los representantes de la universidad que le esperaban junto a la puerta del edificio. Con anterioridad, los concentrados también han gritado y abucheado al ministro de Educación, Ángel Gabilondo, sin que en la protesta haya habido más incidentes.

Don Felipe ha presidido la clausura del encuentro educativo internacional de la Red Talloires organizado por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) en la Escuela Politécnica Superior, en la que han intervenido también el rector José María Sanz y el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, y a la que ha asistido el embajador de EEUU en España, Alan Solomont.

En su intervención, el heredero de la Corona ha expresado su apoyo a un encuentro que "ayudará a encontrar las respuestas necesarias para promover una Universidad cada día más comprometida, implicada y responsable con la sociedad", gracias a una red que vincula a "cientos de personas e instituciones colaboradoras de cerca de 60 países de todo el mundo".

"Nuestros sistemas educativos siguen siendo instrumentos básicos para luchar contra la desigualdad, la pobreza y la exclusión" con responsabilidad social, ha subrayado el Príncipe, antes de advertir de que, "en ese sentido, es esencial que todos los ciudadanos, cualesquiera que sean su edad o condiciones socioeconómicas, puedan acceder en igualdad de oportunidades a la educación superior".

Tras recalcar que la sociedad no puede permitirse "desaprovechar el potencial de las nuevas generaciones", tanto por razones de "equidad social" como por el coste "en términos de descapitalización humana", don Felipe ha destacado la importancia de la educación en la búsqueda de la "igualdad, libertad y participación democrática", para aportar a la sociedad "personas abiertas" y "tolerantes".

Antes del príncipe ha tomado la palabra el ministro Gabilondo, quien ha defendido la necesidad de "una economía al servicio de la política, y no al revés", y ha explicado que deseaba decir 'sí'" en unos tiempos en que se escucha con frecuencia decir 'no', reivindicar "un discurso afirmativo, comprometido".

Frente a actitudes que se mueven entre el "Yo no he sido" y el "No hay nada que hacer", el titular de Educación ha sostenido que los tiempos actuales requieren "el coraje público del compromiso afirmativo", que no impide la crítica y la discrepancia, y ha añadido que, "puestos a responder, habrá que empezar por escuchar" las demandas incluso de los que "no tienen voz ni portavoz".

En este contexto, ha argumentado que, en el debate sobre "modos de profundizar la democracia" y nuevos modelos de participación ciudadana, la Universidad ha de mejorar su interacción con el resto de la sociedad y debe promover una forma de ser "inclusiva, equitativa, eficiente y de calidad".