Un 48 % de los españoles no regalará nada por San Valentín

  • El enamoramiento activa la circulación y protege el sistema cardiovascular

Casi la mitad de los españoles (48 por ciento) confiesa que no regalará nada por San Valentín, según una encuesta llevada a cabo por la Federación de Usuarios Consumidores Independientes (FUCI) difundida hoy.

La FUCI, con motivo de la conmemoración mañana del Día de San Valentín, ha elaborado un sondeo con la intención de conocer qué regalarán, cuanto van a gastar y si la crisis ha modificado los hábitos respecto a años anteriores de los españoles.

Para ello, se ha tomado una muestra de 1.000 personas, mayores de edad, de todo el territorio nacional.

Este dato supone un nuevo retroceso en el gasto previsto por los españoles que han pasado de afirmar en 2008 que sólo un 5 por ciento no compraría nada, a un 24 por ciento en 2009 y a un 40 por ciento en 2010.

Respecto a la mitad de encuestados que aseguran que si van a hacer un regalo a su pareja, el 51 por ciento regalará flores, el 33 por ciento bombones, un 2 por ciento joyas , un 9 por ciento ropa y/o complementos y un 5 por ciento otro tipo de obsequios.

Por sexos, los hombres se decantan mayoritariamente por dar flores y/o bombones, mientras que las mujeres optan más por regalar ropa y/o complementos.

Respecto al gasto que tienen previsto realizar, la mayoría de los encuestados (75 por ciento) piensa gastar menos de 30 euros, un 16 por ciento entre 30 y 60 euros y el resto (9 pro ciento) destinará más de 50 euros.

Por último, preguntados por si van a modificar sus gastos debido a la crisis económica, el 72 por ciento reconocen que si, un 26 por ciento que no le afecta la coyuntura económica y un 2 por ciento no sabe no contesta.

El enamoramiento activa la circulación y protege el sistema cardiovascular

Estar enamorado favorece la salud de los vasos sanguíneos, activa la circulación y hace que el cerebro segregue hormonas como la oxitocina, la dopamina o la adrenalina, que actúan como protectoras del sistema cardiovascular.

Así lo ha recordado hoy la Fundación Española del Corazón (FEC) y la Sociedad Española de Cardiología en un comunicado con motivo de la celebración mañana del Día de San Valentín.

Por el contrario, varios estudios demuestran que el "mal de amores" estimula, a través de la serotonina, un síndrome ansioso-depresivo que puede provocar arritmias en pacientes que ya sufren cardiopatía isquémica.

Según explican, la estabilidad emocional es considerada la etapa más cardiosaludable, ya que no existe un estímulo exagerado que trastorne el sistema nervioso.