La conferencia de paz no pide la disolución de ETA y equipara a los terroristas con sus víctimas

La autodenominada Conferencia internacional de Paz de San Sebastián ha pedido este lunes a ETA que haga una declaración pública de cese definitivo de toda acción armada y que solicite un diálogo con los Gobiernos de España y Francia para "tratar exclusivamente las consecuencias del conflicto".

La declaración hecha pública por los "mediadores internacionales" que asisten a la misma, también plantea compensación a "todas las víctimas" y diálogo entre las formaciones políticas que podría concluir en una consulta ciudadana.

El exsecretario general de la ONU y Nobel de la Paz en 2001, Kofi Annan, el presidente del Sinn Fin Gerry Adams, el ex primer ministro irlandés Bertie Ahern, el ex ministro de Interior y Defensa francés Pierre Joxe y la ex primera ministra noruega y miembro de The Elders (grupo de personalidades por la paz creado por Nelson Mandela), Gro Harlem Brundtland, han comparecido a las cinco de la tarde de este lunes, en los jardines del Palacio de Aiete para dar lectura al siguiente comunicado:

"Hemos venido al País Vasco porque creemos que ha llegado la hora y la posibilidad de finalizar la ultima confrontación armada en Europa. Creemos que este objetivo puede ser alcanzado ahora con el apoyo de toda la ciudadanía, de sus representantes políticos y con el de Europa y de la comunidad internacional.

Queremos aclarar que no hemos venido aquí hoy para imponer algo o pretender que tenemos el derecho o la autoridad de dictar a la ciudadanía de este país, a sus diversos actores y a sus representantes políticos, qué se debe hacer. En cambio, hemos venido con buena fe y con la esperanza de poder ofrecer ideas desde nuestra propia experiencia resolviendo largos conflictos que afligieron a nuestras propias sociedades y pueblos, así como de otros que ayudamos a resolver.

Sabemos por nuestra propia experiencia que terminar con una situación de violencia y conflicto y lograr una paz duradera nunca es fácil, se requiere valentía, voluntad de tomar riesgos, compromisos profundos y generosidad y visión de hombre de Estado.

La paz viene cuando el poder de la reconciliación pesa más que los hábitos del odio, cuando la posibilidad del presente y del futuro es infinitamente mejor que la amargura del pasado. Sabemos también de nuestra propia experiencia que cuando hay una verdadera oportunidad para alcanzar la paz debe ser aprovechada. La creciente exigencia de la ciudadanía de este país y sus representantes políticos para superar el conflicto mediante el diálogo, la democracia y la completa no violencia ha creado esta oportunidad.

En base a esto, pensamos que es posible terminar hoy con más de 50 años de violencia y alcanzar una paz justa y duradera. A la vista de esto quisiéramos establecer los siguientes cinco puntos:

1. Llamamos a ETA a hacer una declaración pública de cese definitivo de la actividad armada y solicitar dialogo con los Gobiernos de España y Francia para tratar exclusivamente las consecuencias del conflicto.

2. Si dicha declaración fuese realizada instamos a los Gobiernos de España y Francia a darle la bienvenida y a aceptar iniciar conversaciones para tratar exclusivamente las consecuencias del conflicto.

3. Instamos a que se adopten pasos profundos para avanzar en la reconciliación, reconocer, compensar y asistir a todas las víctimas, reconocer el dolor causado y ayudar a sanar las heridas personales y sociales.

4. En nuestra experiencia de resolver conflictos hay a menudo otras cuestiones que sin son tratadas pueden ayudar a tratar de alcanzar una paz duradera. Sugerimos que los actores no violentos y representantes políticos se reúnan y discutan cuestiones políticas, así como otras relacionadas con el respeto, con consulta a la ciudadanía, lo cual podría contribuir a nueva era sin conflicto. En nuestra experiencia, las terceras partes observadoras o facilitadoras ayudan al diálogo. Aquí el diálogo también podría ser asistido por facilitadores internacionales si así fuese decidido por las partes involucradas.

5. Estamos dispuestos a organizar un comité de seguimiento de estas recomendaciones".

Los integrantes de la conferencia han pedido asimismo a los ejecutivos español y francés que den la "bienvenida" y "acepten" iniciar "conversaciones para tratar exclusivamente las consecuencias del conflicto", que la declaración no detalla, pero que es una fórmula con la que habitualmente se alude a cuestiones como la situación de los presos de ETA y el desarme de la organización terrorista.

A ambos lados de la delegación internacional, se encontraban los representantes de los partidos políticos, agentes sociales, económicos y sindicales. A esta conferencia han asistido todos los partidos vascos excepto el PP y UPyD, así como los principales sindicatos e incluso la patronal vasca Confebask. Tanto el Gobierno central como el Vasco rechazaron asistir a la misma aunque mostraron su respeto a esta iniciativa.

LAS VICTIMAS DEL TERRORISMO TAMBIEN RECUERDAN SUS CONDICIONES

Minutos antes de esta declaración, diferentes víctimas del terrorismo acudieron esta tarde al Palacio de Aiete de San Sebastián, donde se celebra la Conferencia por la Paz, para entregar "las condiciones" de los afectados por el terrorismo para conseguir el final de ETA. Las víctimas, entre las que se encontraban familiares de asesinados por ETA como Consuelo Ordóñez, hermana del edil donostiarra del PP Gregorio Ordóñez; Ruben Múgica, hijo del histórico dirigente del PSE-EE Fernando Múgica; Caty Romero, viuda del policía municipal donostiarra Alfonso Morcillo y Estíbaliz Garmendia, viuda del policía municipal de Andoain Joseba Pagazaurtundua, hicieron entrega a un miembro de la organización del evento de un decálogo que todas las asociaciones de víctimas firmaron en noviembre de 2010, "imaginándose un futuro sin ETA" y "con las condiciones que exigen para el final" de la banda terrorista.

Asimismo hicieron llegar a los mediadores internacionales varios ejemplares del libro "Vidas rotas", de Florencio Domínguez, Rogelio Alonso y Marcos García Rey, que incluye "la historia de todas y cada una de las 858 víctimas de ETA".

El portavoz de las víctimas, Jorge Mota, ha resumido este decálogo en la reclamación de que no haya "impunidad" antes, durante y tras el fin de ETA. Este documento exige asimismo a la banda armada, a Batasuna y "al resto de su entramado político", una "necesaria condena de la historia" y de la banda.

Solicitan además que se resista "a la tentación de impunidad judicial", así como "unas reglas de juego claras" y que se evite "inferir un nuevo dolor añadido" a las víctimas. Además el escrito demanda que "la política penitenciaria no se convierta en una política de gracia", que los presos de ETA reconozcan "el daño personal causado" y que "el hipotético final de ETA" haga posible "el esclarecimiento de todos los atentados que están sin resolver".

La hermana de Gregorio Ordóñez, Consuelo, ha recordado que los asesinados y sus familiares no son un número, sino que son "personas con unas historias detrás". "Sabemos que las personas que han venido de Inglaterra, Sudáfrica, Francia y Alemania no deben estar nada puestas en la historia más reciente de terror de este país, en la que unos matan y otros ponemos los muertos", ha explicado.