Zapatero descarta un rescate para España y dice que no habrá despidos públicos

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo hoy que descarta "absolutamente" un rescate a España como ha ocurrido con Irlanda y asegura que, pese a la reducción de salarios de empleados públicos, no habrá despidos. "The Economist" le reprocha "no haber entendido realmente" la necesidad de reformas económicas en el país al tiempo que asegura que es "clave" para el futuro del euro.

En una entrevista en RAC1, Zapatero advirtió a los inversores y analistas "que piensan a corto" sobre España de que se van a equivocar como pasó en junio cuando el diferencial de deuda española era alto "y los inversores que jugaron a corto, lógicamente, no tuvieron los beneficios esperados".

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, descartó "absolutamente" que España vaya a solicitar ayuda del fondo de rescate de la UE como ya han hecho Grecia e Irlanda, y desmintió con igual vehemencia próximas subidas de impuestos o reducción del empleo público.

Zapatero negó terminantemente que la Comisión Europea le haya pedido que acelere sus reformas. Además, sugirió que el comisario europeo Joaquín Almunia debería aclarar sus palabras sobre las supuestas dudas en torno a la economía española.

Como vienen haciendo miembros de su partido, arremetió con dureza contra el PP, cuyo comportamiento "de las últimas 24 horas" sembrando dudas sobre las cuentas públicas calificó de "lamentable" y "vergonzoso".

Zapatero asegura que el Gobierno ahora está "recolocando" las piezas de la economía, saneándola y eliminando el "colesterol malo" que "nos había hecho engordar en parte artificialmente", en referencia al sector de la construcción.

Zapatero aseguró que en 2011 España consolidará la recuperación económica y "poco a poco" creará empleo, que es la "tarea" que más tarda. En este sentido, subrayó que se están "multiplicando" las iniciativas para que los que tienen los mayores problemas, aquellos que han perdido el empleo, puedan tener expectativas "cuanto antes".

Preguntado si en 2011 la situación económica habrá tocado fondo, respondió que la tarea de un gobernante no es hacer previsiones, sino "responder" a las que se produzcan y enfocar un rumbo "coherente" que responda a lo que necesita España y a los postulados políticos e ideológicos. Su objetivo, añadió, es dar una salida coherente y socialmente integradora de la crisis.

El presidente señaló que la deuda española también se mantiene 20 puntos por debajo de la media europea "antes, durante y después de la crisis" y que España es uno de los países que mejor cumple el plan de reducción del déficit y que lo hace "escrupulosamente".

Zapatero recordó además que el sistema financiero español como lo demostraron los "stress test" es "uno de los más sólidos" y que la parte que había que reconvertir, las cajas de ahorros, se está reestructurando "a buen ritmo" y que a fin de año estará consolidado.

RAJOY: SI NO QUIERE CONVOCAR ELECCIONES TIENE QUE TOMAR DECISIONES

El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha pedido este viernes al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, que haga caso al vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de la Competencia, Joaquín Almunia, y despeje "las dudas que existen sobre España".

En una comparecencia pública en Pamplona, Rajoy ha dicho que si la Comisión Europea "le sugiere algo, que lo haga". "Eso sí debo recomendárselo, es mi obligación hacerlo y de puro sentido común", ha dicho, para añadir que "no conduce a nada arremeter contra los mercados", la oposición y contra "todo el mundo".

Aunque ha dicho que no quería contribuir a "echar más leña al fuego", el líder de la oposición ha señalado que el "principal factor de desconfianza en la economía española se llama José Luis Rodríguez Zapatero" y ha añadido que si no quiere disolver y convocar elecciones lo que tiene que hacer es "gobernar" y "tomar decisiones".

EL IBEX SE DESPLOMA UN 2,3%

El parqué madrileño se desplomaba un 2,3% a las 10.39 horas, lo que situaba al Ibex 35 en el nivel de los 9.499,4 puntos, arrastrado por el temor a que Portugal tenga que ser rescatada, siguiendo la estela de Grecia e Irlanda.

El Ibex abrió en negativo pero pronunció su descenso a largo de la sesión, hasta marcar niveles mínimos, arrastrado también por el incremento de la prima riesgo.

La prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos españoles a diez años respecto a sus homólogos alemanes prosigue su escalada ante la incertidumbre sobre la situación financiera de Portugal y España hasta marcar un nuevo récord desde la introducción del euro de 265 puntos básicos. No obstante, al cumplirse la primera hora de negociación en las bolsas europeas la presión sobre los bonos españoles registraba un ligero alivio al caer el diferencial a 259 puntos básicos al ofrecer un rendimiento del 5,27% frente al 2,68% de los bonos alemanes.

EL TESORO REDUCIRÁ EL IMPORTE DE LAS EMISIONES

La vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Saldado, ha asegurado que el Tesoro no suspenderá las emisiones de deuda que están previstas de aquí a que finalice el año, aunque reducirá su importe. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Salgado aseguró que la deuda pública española ha mostrado "capacidad de resistencia en situación difíciles". Además destacó que España sigue teniendo un ratio deuda/PIB inferior en veinte puntos a la media de los demás países europeos, del 62,8%, y añadió que una de las características más importantes de la deuda española y que más aprecian los inversores es su liquidez.

No obstante admitió que en estos momentos de turbulencias dicha liquidez hace que sea más fácil deshacerse de la deuda española y por tanto la penaliza. Salgado presentó en el Consejo de Ministros un informe sobre transparencia financiera en el que el Gobierno se compromete a informar cada mes de la evolución de la deuda pública, que hasta el momento alcanza 195.306,9 millones de euros, con un coste medio del 3,60%.

THE ECONOMIST REPROCHA A ZAPATERO NO HABER ENTENDIDO LA NECESIDAD DE REFORMAS EN EL PAÍS

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, es la "clave" para evitar el colapso del euro, según el semanario británico The Economist, que le reprocha "no haber entendido realmente" la necesidad de reformas económicas en el país. "El futuro del euro depende como antes de Alemania y el Banco Central Europeo, pues es ahí, después de todo el lugar donde está el dinero, pero en este momento, Zapatero es la clave. Si actúa con rapidez, podría contribuir de modo importante a salvar a la moneda única del colapso", escribe la revista en un editorial.

The Economist reconoce que los temores de que la que llama "enfermedad irlandesa" contagie a España son "en principio exagerados" pues, aunque el país ibérico "comparte algunos de los problemas bancarios financieros y de la deficiente competitividad de los griegos", su situación no es tan grave. "Su deuda pública, en torno al 60 por ciento del PIB es inferior tanto a la alemana como a la media comunitaria. Sus grandes bancos son fuertes. Sus multinacionales están aumentando sus exportaciones", explica el semanario. Y en mayo, "cuando los inversores se deshicieron de activos españoles durante el pánico" de la crisis griega, Zapatero "abandonó la idea de recurrir al gasto público para salir de la recesión" y ordenó recortes del mismo y aumentos de impuestos para reducir el déficit presupuestario de un 11 por ciento del PIB al 6 por ciento el próximo año.

"Zapatero, que no ha mostrado entender realmente la necesidad de las reformas, cometió un grave error. En parte porque con las medidas que tomó los mercados le dieron un respiro, en parte porque su viraje hizo que cayera diez puntos el apoyo a su Partido Socialista y llevó a una huelga de sus amigos de los sindicatos, Zapatero pospuso otras reformas". "Y una vez más se enfrenta a unos mercados de mirada salvaje y a una percepción generalizada de que la economía española no va a poder crecer. El desempleo sigue estando por encima del 20 por ciento mientras que la inflación supera a la alemana", escribe el semanario.

"Cuando la preocupación consume a los mercados, no es fácil que cambien de opinión", escribe el semanario liberal, que recomienda a Zapatero una serie de medidas urgentes, la primera de las cuales es "producir un plan fiscal a medio plazo que sea creíble". "Esto significa -dice- reconocer las deudas existentes en el sistema bancario y en las autonomías y acelerar el plan de elevar de 65 a 67 años la edad de jubilación".

"En segundo lugar, España tiene que hacer más, según The Economist, para ayudar a las empresas a competir porque una vez que quede claro que España puede crecer, sus deudas asustarán menos".

"Sus reformas del mercado laboral fueron demasiado tímidas", escribe el semanario, que critica "un sistema rígidamente centralizado" de negociación de convenios colectivos que "llevan a aumentos salariales anuales, pase lo que pase".

Zapatero "ha aplazado hasta el próximo año la reforma de las pensiones y del sistema de negociación colectiva", pero ambas cosas pueden convertirse en "rehenes" de las elecciones municipales y regionales que antecederán a unas elecciones generales en 2012, que "los socialistas van a perder con seguridad". "Así que, según la revista, Zapatero debería redoblar ahora sus esfuerzos para llegar a un pacto con la oposición y llevar adelante las reformas".

EL GOBIERNO LUSO Y DURAO BARROSO NIEGA PRESIONES A PORTUGAL PARA QUE PIDA EL RESCATE

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, subrayó que es "absolutamente falso" que haya un plan de salvamento para Portugal, e insistió en que tienen confianza en las políticas anunciadas por los Gobiernos de países que tienen "problemas específicos". "Es absolutamente falsa cualquier referencia a un plan de salvamento para ese país", respondió Durao Barroso en una conferencia de prensa en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en París.

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, tomó la palabra para señalar que el déficit público portugués ha pasado del 9,4% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2009 al 7,3% este año y el Gobierno se ha comprometido a dejarlo en el 4,6% en 2011, una cifra esta última que es mejor que la de otros países europeos. Gurría se esforzó en diferenciar los problemas de Grecia, de los de Irlanda y de los que afrontan "los otros países que, sin excepción, han hecho los deberes".

Barroso y Gurría salían asi al paso ante las informaciones del diario germano 'Financial Times Deutschland', que afirma que una mayoría de países de la zona euro y el propio Banco Central Europeo (BCE) habrían tanteado la posibilidad de que el Gobierno portugués activara el mecanismo de ayuda contemplado en el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera para evitar así el rescate de España. "Si Portugal usara el fondo sería bueno para España, puesto que tiene una gran exposición a Portugal", apuntó al periódico una fuente anónima del Ministerio Federal de Finanzas alemán.

El Gobierno de Portugal encabezado por José Sócrates ha rechazado que se vaya a solicitar ningun rescate. "Este artículo periodístico es completamente falso, no tiene fundamento", dijo un portavoz del Gobierno luso.

El Parlamento portugués aprobó este viernes los presupuestos de 2011 del Gobierno socialista, que contienen un drástico programa anticrisis, gracias a la abstención de la oposición conservadora.

El Partido Socialista (PS), en minoría parlamentaria, fue el único que votó a favor de los presupuestos, rechazados por las fuerzas de la izquierda marxista y los demócrata cristianos y aprobados con la abstención del Partido Social Demócrata (PSD, centro-derecha), que obtuvo previamente varias concesiones.

El PSD, principal partido de la oposición y favorito ahora en las encuestas de opinión, criticó el proyecto presupuestario socialista pero cumplió su promesa de no bloquearlo para evitar mayores problemas en los mercados, que empujan a Portugal a seguir a Irlanda y Grecia en la lista de los rescates financieros europeos

Según los cálculos del banco HSBC citados por de 'The Wall Street Journal', Portugal necesitaría unos 51.500 millones de euros en los tres próximos años para cubrir su déficit y refinanciar vencimientos de deuda, mientras que en el caso de España estas necesidades alcanzarían los 350.000 millones de euros.