Susana Díaz, investida presidenta de Andalucía con el apoyo de Ciudadanos

La socialista Susana Díaz ha sido hoy investida como presidenta de la Junta de Andalucía por el Parlamento autonómico en la cuarta votación con los apoyos del PSOE (47) y Ciudadanos (9), tras el pacto alcanzado esta semana entre ambos partidos, y el rechazo del PP, Podemos e IU.

Tras la votación, en la que han estado ausentes dos diputadas del PP por causas de fuerza mayor, el presidente del PP andaluz, Juanma Moreno Bonilla, se ha acercado hasta el escaño de la recién elegida presidenta, quien posteriormente ha saludado uno a uno en sus asientos a los portavoces parlamentarios del resto de los grupos.

La elección de Díaz, que se ha convertido en la presidenta de la décima legislatura andaluza, acaba con una situación de interinidad en la Presidencia que se ha prolongado durante más de 80 días, desde que el pasado 22 de marzo se celebraron los comicios autonómicos que dieron la victoria al PSOE por mayoría simple.

En las tres votaciones anteriores los partidos de la oposición (PP-A, 33 escaños; Podemos, 15 escaños; Ciudadanos, 9 diputados; e IU, con 5 parlamentarios) se opusieron a la investidura ante la falta de acuerdo y al esgrimir que el PSOE no recogía en sus propuestas la pluralidad de la nueva Cámara, en la que se han abierto hueco los dos partidos emergentes.

En plena negociación para la constitución de los ayuntamientos, el PSOE y Ciudadanos cerraron este martes un pacto de investidura que ha hecho posible la investidura de Díaz basado en 72 medidas de transparencia y regeneración democrática, propuestas fiscales y de recuperación económica, y sociales, muchas de ellas recogidas por Susana Díaz en el discurso de investidura.

Este acuerdo se produjo después de que la presidenta en funciones asumiera personalmente los contactos con los líderes regionales de los partidos, en los que anunció que daba por terminada la negociación ante el distanciamiento de las posiciones con el PP, Podemos e IU.

Dos horas más tarde, los dirigentes del PSOE y Ciudadanos rubricaron el pacto que hoy ha permitido la investidura de Díaz.

Una vez investida la presidenta, la decisión será comunicada por el Parlamento al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y al Rey, Felipe VI, que sancionará la misma mediante un real-decreto.

Será a partir de entonces y una vez publicada la orden en el BOE y BOJA cuando Susana Díaz tome posesión del cargo este domingo y forme el gobierno de la X legislatura.

Despejada esta incógnita, la fecha de la toma de posesión de la socialista está prevista para el domingo por la mañana, con lo que previsiblemente será el lunes cuando tomen posesión de sus cargos los miembros de su nuevo gobierno.

De momento, ya se conoce que recuperará una Consejería de Cultura en exclusiva, tal y como Díaz anunció en la campaña electoral.

Una vez investida presidenta, la decisión será comunicada al presidente del Gobierno y al Rey, que deberá sancionarla mediante un Real Decreto. Será a partir de entonces y una vez publicada la orden en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y en Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) cuando Susana Díaz tome posesión del cargo y forme el gobierno de la décima legislatura.

La toma de posesión de Susana Díaz como presidenta se podría producir a partir del domingo, aunque la fecha dependerá de esos trámites que se tienen que producir, según han informado fuentes de la Junta.

DÍAZ TIENDE LA MANO "AL BLOQUE DEL NO" TRAS SER ELEGIDA

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que ha recibido hoy la confianza de la mayoría del Parlamento andaluz, con los votos del PSOE y Ciudadanos, y tomará posesión de su cargo este domingo, ha tendido la mano al "bloque del no" (PP, Podemos e IU), que ha rechazado de nuevo su investidura.

Rodeada de cámaras, periodistas y diputados que querían felicitarla, la presidenta ha declarado a los medios de comunicación que su primer objetivo es "recuperar los 80 días perdidos", por el tiempo que ha tardado en ser investida.

"Tengo mucho trabajo por delante, 80 días que recuperar y si siempre me dejo la piel ahora voy a tener que trabajar el doble para recuperar esos 80 días y que Andalucía gane este tiempo y estabilidad", ha indicado.

La presidenta socialista de la décima legislatura andaluza ha tendido la mano a todas las fuerzas políticas, tanto a Ciudadanos que le ha apoyado como al resto de formaciones, a los que ha pedido que "dejen al margen los intereses partidistas y pongan por delante los de Andalucía".

LLEGÓ A LA PRESIDENCIA EN SEPTIEMBRE DE 2013, TRAS LA RENUNCIA DE GRIÑÁN

Susana Díaz se propuso abrir un "nuevo tiempo" en el PSOE y en Andalucía cuando sustituyó a José Antonio Griñán al frente del partido y de la Junta en el verano del 2013, un sueño que ahora se puede tornar pesadilla al tener que gobernar sin mayoría absoluta y pendiente de los partidos emergentes.

En la mente de muchos está la llamada legislatura "de la pinza" que duró dos años (1994-96), en la que el PSOE -tras perder por primera vez la mayoría absoluta en Andalucía- gobernó en solitario y el entonces presidente, Manuel Chaves, acabó disolviendo el Parlamento y convocando nuevas elecciones al no poder sacar adelante los presupuestos de la Comunidad.

Susana Díaz Pacheco (Sevilla, 1974), que ha tenido que esperar casi tres meses y cuatro votaciones para ser investida presidenta con el respaldo de Ciudadanos, asumió por primera vez este cargo tras la dimisión de José Antonio Griñán y, dieciocho meses después, cuando aún faltaba un año para agotar la legislatura, decidió convocar elecciones anticipadas alegando falta de estabilidad entre los socios del entonces gobierno de coalición (PSOE-IU).

Díaz tenía ante sí el reto de "legitimarse" en las urnas y, aunque su partido fue el más votado con catorce escaños de diferencia respecto a la segunda fuerza, el PP, la fragmentación del nuevo Parlamento con la irrupción de los partidos emergentes ha retrasado varias semanas su objetivo y ha puesto sobre la mesa las dificultades que presumiblemente tendrá para gobernar.

Díaz fue la primera en enfrentarse en España al efecto de Ciudadanos y Podemos y, aunque se quedó a ocho escaños de la mayoría absoluta, logró mantener el mismo número de diputados (47) que su antecesor en el cargo, y ello en un nuevo Parlamento que ahora cuenta con cinco partidos frente a los tres del anterior.

Durante la campaña de las autonómicas, descartó reiteradamente pactar con Podemos o con el PP, pero no despreció a Ciudadanos y, aunque en ningún momento barajó presidir un nuevo gobierno de coalición, ha sido, efectivamente, un acuerdo con la formación de Albert Rivera la que le ha aupado a la Presidencia.

"Yo siempre me he arrimado al toro, dicen que a veces demasiado", ha confesado alguna vez la dirigente socialista, que pese a los riesgos que entrañaba su decisión de convocar elecciones consiguió afianzar su liderazgo en el PSOE y "subir la moral" de los socialistas ante las posteriores citas electorales.

Aunque ha repetido hasta la saciedad que no optará a las primarias como candidata a la Presidencia del Gobierno de España, hay quienes siguen convencidos de que Díaz, que espera para julio el nacimiento de su primer hijo, dará algún día el salto a la política nacional.

Su autonomía a la hora de tomar decisiones, especialmente en materia de lucha contra la corrupción, provocó una quiebra interna en su partido al dejar "a los pies de los caballos", en opinión de la "vieja guardia" socialista, a los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán, tras ser señalados en el caso de los ERE fraudulentos de la Junta.

Ambos se sintieron dolidos ante su compromiso de que les pedirá el acta si finalmente son imputados y han llegado a afear que se cediera a lo que consideran un "chantaje" de los nuevos partidos.

Susana Díaz, licenciada en Derecho por la Universidad de Sevilla y diplomada en Alta Dirección de Instituciones Sociales por el Instituto Internacional San Telmo, ha ocupado distintos cargos orgánicos en el PSOE andaluz, cuya secretaría general ostenta, así como institucionales en el Ayuntamiento de Sevilla, el Parlamento andaluz, el Congreso de los Diputados, el Senado y la Junta.

Antes de ser investida presidenta por primera vez en septiembre del 2013, fue consejera de la Presidencia e Igualdad de la Junta, y al frente de este departamento dirigió la labor de coordinación del anterior Gobierno de coalición.

Parlamentaria andaluza por la circunscripción de Sevilla desde el 2008, ha sido senadora por designación del Parlamento autonómico y también fue diputada por Sevilla en el Congreso entre el 2004 y el 2008.

Ejerció además de concejal y delegada de Juventud y Empleo en el Ayuntamiento de Sevilla (1999-2003).

Quinta presidenta autonómica de Andalucía y primera mujer que ostenta este cargo, es la dirigente política con mayor poder institucional dentro del PSOE, en el que milita desde los 17 años.