Societat Civil Catalana pide fomentar el proyecto común

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se ha reunido este lunes con representantes de la plataforma Societat Civil Catalana en la Moncloa, contraria a la independencia, a la espera de fijar una fecha para su encuentro con el presidente de la Generalitat, Artur Mas.

El presidente de la entidad, José Rosiñol, la vicepresidenta Susana Beltrán, y los portavoces Josep Ramon Bosch y Joaquim Coll se reunieron con el jefe del Ejecutivo central sobre las 12.30 horas.

El vicepresidente de Societat Civil Catalana (SCC), Joaquim Coll, ha dicho hoy que la primera condición para desactivar la tensión secesionista es hacer "más integrador y atractivo" el proyecto común entre Cataluña y el resto de España.

Tras la entrevista, de casi dos horas, y en rueda de prensa, Coll ha señalado que han encontrado al presidente preocupado por la cuestión catalana, "porque el envite es serio" y "por eso nos ha escuchado con interés".

El vicepresidente de la SCC ha leído una declaración, en castellano y catalán, en la que ha dejado constancia que el encuentro ha sido cordial, así como la receptividad del presidente a sus planteamientos.

En su opinión, hay que superar el debate secesionista, porque es agotador, distrae a las instituciones catalanas de los verdaderos problemas y somete al conjunto del pueblo español a una tensión innecesaria.

SCC rechaza los discursos, palabras y gestos que crean división y siembran discordia o intentan fomentar el desapego de los catalanes con el resto de españoles y viceversa.

Se presentan como los "catalanes de la unión en la diversidad" y del SÍ a mejorar España y creen que, para desactivar la tensión secesionista, la primera condición es hacer más integrador y atractivo el proyecto común.

A su juicio, ese es un objetivo que cualquier Gobierno de España, "sea del color político que sea, tiene la obligación de liderar y tener presente en todas sus políticas y mensajes".

Los miembros de la plataforma le han trasladado a Rajoy su diagnóstico sobre lo que ocurre en Cataluña y han destacado que "la consulta de secesión es en sí misma perjudicial" para la propia sociedad catalana, a la que fractura socialmente, además de los costes económicos que supondrá, aunque no creen que finalmente se celebre.

Coll ha precisado que la firma del decreto de la consulta por parte del presidente de la Generalitat, Artur Mas, es una "grave irresponsabilidad", no solo porque sea ilegal, sino porque el proceso carece de legitimidad y garantías democráticas.

Ha destacado que la sociedad catalana quiere propuestas con soluciones concretas y acordadas en lugar de tener que responder a preguntas "existenciales o a disyuntivas agónicas".

Por eso, la SCC pide superar el debate sobre la consulta e incidir en que lo fundamental es que los responsables políticos delimiten cuanto ante las cuestiones que deben resolver.

Creen que todos los problemas planteados, desde la financiación hasta las cuestiones lingüísticas deben ser "objetivados y tratados con rigor".

En cuanto a si hay que acometer reformas más globales, como la de la Constitución, Coll ha mantenido que la plataforma no plantea una fórmula concreta y que no están en contra de ninguna.

Ha pedido algunas condiciones, como que sea clara, que genere un gran consenso y que respete la Carta Magna "o los caminos para su reforma".

Ha agregado que no se debe plantear como una estrategia para ganar tiempo o para contentar a los soberanistas, sino para resolver cuestiones de interés para el conjunto de los ciudadanos, mejorar el funcionamiento de las instituciones y, "muy particularmente" del modelo autonómico.

La SCC ha reclamado que se establezca una diálogo abierto, transparente y plural y la vuelta a un entorno de respeto, lealtad institucional y cordialidad entre los actores políticos.

LOS ASESORES DE MAS ABOGAN POR MANTENER EL EURO SI CATALUÑA ABANDONA LA UE

Por otra parte, el Consell Assessor per a la Transició Nacional (CATN) aboga por que una hipotética Cataluña independiente mantenga el euro como moneda aun situándose fuera de la UE, según el informe sobre política monetaria que ha entregado este lunes al Govern.

En rueda de prensa junto al portavoz del Ejecutivo catalán, Francesc Homs, el presidente del CATN, Carles Viver Pi-Sunyer, ha explicado que los asesores sostienen que "de forma totalmente clara" Cataluña podría seguir manteniendo el euro tras la secesión aunque quedase fuera de la UE.

"Sería conveniente para el nuevo Estado mantener el euro como moneda aunque fuese por los costes muy difícilmente asumibles del cambio de moneda", ha esgrimido, y ha defendido que, en caso de utilizar el euro desde fuera de la UE, es mejor un acuerdo monetario que la adopción unilateral de la moneda.

El informe admite que una Cataluña fuera de la UE supondría que las entidades bancarias con sede social en Cataluña no tendrían acceso directo al crédito del Banco Central Europeo, aunque apunta que se podría superar esa situación a través del acuerdo monetario como el de Mónaco y Andorra.

Pi-Sunyer ha argumentado que "no hay motivo para que el BCE se niegue a dar crédito a entidades financieras catalanas" ya que eso podría debilitar la economía catalana y eso tendría repercusiones sobre la deuda de algunos Estados.

El documento propone también la creación de un Banco de Cataluña que sirva de autoridad monetaria, una institución que requeriría de unas 400 personas para funcionar, con un coste de personal de alrededor de 31 millones de euros.

También se plantea la creación de una Autoridad Catalana de Inversiones y Mercados que se encargue de regular el mercado de valores, con un personal de 100 trabajadores y un coste de 6 millones de euros.