Sánchez defiende la presencia del Rey en Barcelona y pide que no haya "fisuras" en la solidaridad

Sánchez defiende la presencia del Rey en Barcelona y pide que no haya "fisuras" en la solidaridad

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió este lunes la presencia de los Reyes en Cataluña en los actos de homenaje a las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils del año pasado y pidió que no haya "fisuras" en la expresión de la solidaridad con ellas y sus familias.

Sánchez compareció en rueda de prensa en Palma de Mallorca tras despachar con el Rey en el Palacio de Marivent, en una conversación en la que hablaron de su presencia en esos actos conmemorativos los próximos días 17 y 18, en Barcelona y Cambrils.

Confirmó que acudirán el Rey y la Reina y, desde el punto de vista político, pidió "no olvidar por qué nos congregamos todos" en esas ciudades esos días, para condenar el terrorismo y expresar la solidaridad con las víctimas y sus familias, y en eso "no hay fisura posible". "Ahí vamos a estar todos, desde el primero al último de los españoles", subrayó.

Se trata, insistió, de una expresión de solidaridad, respeto y reconocimiento a las personas que perdieron la vida en los atentados, a sus familiares y a las ciudades que vieron atacada su convivencia por parte de personas que no creen en esa convivencia.

Sobre la presencia del Rey en esos actos, defendió "dar normalidad" a esa conmemoración, a la que el Jefe del Estado acudirá en representación de toda la sociedad española para expresar ese cariño y empatía con las víctimas y sus familias. Con ese mensaje, dijo, "se convoca a la absoluta mayoría de la sociedad" tanto de Cataluña como del resto de España.

Sánchez defendió que las ideas del Jefe del Estado, expresadas en sus intervenciones públicas, son "bastante claras" y evidencian que "entiende" la España plural y su diversidad. "Siempre ha tendido puentes para con Cataluña", subrayó, y eso es lo importante. La labor del Gobierno, añadió, es dar respuesta a los problemas de los ciudadanos de Cataluña, que era el objetivo de la reunión, después de siete años, de la Comisión Bilateral entre el Estado y la Generalitat.