Sánchez, dispuesto a "erradicar privilegios" en las pensiones de los diputados

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se ha mostrado hoy "dispuesto a erradicar cualquier tipo de privilegio que pueda tener un representante político", en respuesta a las demandas de algunos militantes que le han pedido que acabe con los "planes de pensiones vitalicias" de los diputados y senadores.

Sánchez ha protagonizado esta mañana en el barrio madrileño de Hortaleza la segunda de las 52 asambleas abiertas a militantes y simpatizantes que desarrollará en los próximos meses por toda España, a la que han asistido unos 400 personas para hablar de la sostenibilidad del sistema público de pensiones.

Durante el turno de preguntas, una de las asistentes le ha pedido su opinión sobre los "planes de pensiones vitalicias" de los diputados, a lo que el líder socialista ha contestado relatando su experiencia personal tras dimitir como secretario general y renunciar a su escaño hace algo más de un año: "me fui como entré, con una mano delante y otra detrás", ha dicho.

Sánchez ha explicado que tuvo que darse de alta en la Seguridad Social dos días después de dimitir y que solo tuvo "tres meses de paro" y ha reivindicado que los políticos son gente "honesta" y "ejemplar" a la que "no puede meterse a toda en el mismo saco".

Su alegato ha recibido muestras de disconformidad en forma de murmullos y algún grito de "no estoy de acuerdo", que él mismo ha calmado aseverando que está en contra de que la "clase política" tenga privilegios y que está "dispuesto a erradicar cualquier tipo de privilegio que pueda tener un representante político", lo que ha sido respondido con aplausos.

IMPUESTO A LA BANCA

Durante el acto, Sánchez ha explicado su propuesta de imponer un impuesto a la banca y otro a las transacciones financieras para ayudar a sostener el sistema de pensiones -"es de justicia social que la banca rescate al sistema público de pensiones", ha dicho-, aunque alguno de los presentes la ha cuestionado y ha habido partidarios de hacer recaer ese 'rescate' sobre la Iglesia Católica y su "sistema privilegiado" .

A lo largo de dos horas, Sánchez ha planteado al auditorio --un público de 350 personas compuesto fundamentalmente por militantes y simpatizantes socialistas--, los desafíos del sistema público de pensiones y las propuestas que plantea su partido al respecto.

ero sobre todo ha intentado movilizar a los suyos animándoles a ejercer de "microportavoces" de la izquierda y las causas de justicia social para conseguir que estos temas marquen la agenda pública y lleguen al ciudadano, a pesar de los intereses de "la élite mediática".

"Al igual que no permitís que nadie entre en vuestra vivienda y la desmantele, no podemos permitir que este Gobierno desmantele nuestro Estado de bienestar sin más", les ha arengado. Según Sánchez, el hecho de que el PP haya "esquilmado" el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, que recibió de los socialistas con 67.000 millones de euros, y ahora está en 8.000 millones, lo que ha obligado a pedir un crédito, es motivo suficiente para rebelarse.

El líder socialista acusa al Gobierno de Rajoy de reducir la tarta de los ingresos con los que se pagan las pensiones para que el modelo público sea "insostenible" y los trabajadores se vean obligados a contratar planes privados de pensiones.

A la asamblea han acudido el secretario general de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, y varios miembros de la ejecutiva federal, como el secretario de Política Económica y Empleo, Manu Escudero; el de Empleo y Relaciones Laborales, Toni Ferrer; la de Seguridad Social y Pacto de Toledo, Magdalena Valerio; la de Ordenación Territorial y Políticas Públicas, Beatriz Corredor y el de Emprendimiento, Ciencia e Innovación, Francisco Polo.

ALTERNATIVA AL DETERIODO DLE MODELO PUBLICO

Sánchez ha defendido que existe una alternativa al deterioro del modelo público de pensiones fomentado por el PP y es la que defiende su partido, que ve posible volver a la fórmula de actualizar las pensiones en función del incremento del IPC para poner fin a la pérdida paulatina de poder adquisitivo de los pensionistas.

Pero además el PSOE tiene un plan para reducir el déficit estructural de la Seguridad Social (que asciende a 15.500 millones de euros) aumentando los ingresos con tres iniciativas: derivando a los Presupuestos Generales del Estado gastos que ahora asume la Seguridad Social; creando más empleo y elevando los salarios para aumentar las cotizaciones y estableciendo dos nuevos impuestos a la banca y sobre las transacciones financieras en el mercado bursátil.

Respecto a la tasa sobre la banca --un recargo del 8% sobre la misma base imponible del impuesto de sociedades-- Sánchez ha defendido que se trata de una iniciativa de justicia social. Porque si durante la crisis se rescató a entidades bancarias con dinero público, es necesario que la ciudadanía tenga la certeza de que la banca contribuye a sostener el sistema público de pensiones. Los socialistas estiman en 800 a 1.000 millones de euros lo que se podría recaudar con este nuevo impuesto.

ABIERTO A REFORMAR EL IMPUESTO DE SOCIEDADES

Desde el público varios asistentes le han apuntado que quizás lo que habría que hacer es asegurarse de que las grandes empresas pagan realmente lo que les corresponde por el impuesto de sociedades --en lugar de rebajarlo con diversas deducciones-- y Sánchez se ha mostrado dispuesto a reformar el Impuesto de Sociedades y a situarlo en un tipo mínimo del 14 por ciento.

Ante las dudas de otra militante, Sánchez ha mostrado su convencimiento de la constitucionalidad de la iniciativa del nuevo impuesto a la banca que plantea, por lo que no tiene miedo de que, si entra en vigor, el Tribunal Constitucional pudiese anularla.

ELEVAR LOS SALARIOS UNA MEDIA DEL 3% HASTA 2021

Para elevar los salarios, los socialistas han presentado ya un pacto de rentas que aboga por que los salarios suban de media un 3% de aquí a 2021 y en marzo llevarán al Congreso de los Diputados una proposición de ley que busca atajar la discriminación laboral y salarial de las mujeres y que incluirá medidas para la conciliación familiar.

También ha anunciado para los próximos meses una propuesta de plan de contingencia para la sanidad pública con el objeto de poner fin a la escasez de materiales que denuncian los profesionales sanitarios para atender con dignidad a los pacientes.

Como ocurriera en la asamblea celebrada en Granada, desde el público se ha escuchado la vieja reivindicación de poner fin a los acuerdos con la Santa Sede para terminar o reducir las transferencias de dinero público para el sostenimiento de la Iglesia católica. Y una vez más, Sánchez rehuyó el tema.