Sánchez afirma que no hay tiempo para reformar la financiación autonómica

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado hoy que no hay "tiempo material" en esta legislatura para poder reformar el sistema de financiación autonómica en su conjunto, aunque el Ejecutivo tiene la intención de hacer mejoras de la financiación de todas las comunidades.

Sánchez ha respondido en estos términos a la senadora de Coalición Canaria María del Mar del Pino Julio Reyes, que le había preguntado sobre los plazos del Gobierno para los compromisos de la agenda canaria en la sesión de control al Ejecutivo del pleno del Senado.

El jefe del Ejecutivo ha dicho que hay que ser "ambiciosos" con la financiación autonómica, pero también "realistas", y que no se podrá renovar en su conjunto todo el sistema porque no hay "tiempo material". "Pero sí vamos a hacer mejoras para todas las comunidades autónomas hasta la convocatoria de las nuevas elecciones", ha asegurado el presidente del Gobierno en su réplica, en la que se ha comprometido con la actualización del estatuto de autonomía de las islas, que ha dicho que espera que esté listo para finales de año

Sánchez ha reiterado que mantiene la "mano tendida" hacia Canarias como le hizo llegar al presidente de Canarias, Fernando Clavijo.

RECLAMA AL PP "LEALTAD" Y QUE "APOYE AL ESTADO" EVITANDO LA CONFRONTACIÓN TERRITORIAL

En su primera comparecencia en la sesión de control en el Senado, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, exigió este martes al Partido Popular que sea leal y que apoye al Estado al tiempo que le reclamó que evite la confrontación territorial porque "esa estrategia comportó algún redito electoral en el pasado, pero a costa de poner en riesgo el futuro de la convivencia entre españoles". "Apelo a su reflexión, generosidad y sentido de estado, el PSOE cuando ha estado en la oposición ha sido profundamente leal en garantizar el orden constitucional".

De esta manera respondió ante una pregunta del portavoz del PP en el Cámara Alta, que le instó a que contribuya "a disipar" las "dudas" sobre los acuerdos parlamentarios alcanzados con otras formaciones políticas que le llevaron a sacar adelante la moción de censura que le convirtió en presidente del Gobierno.

Barreiro ha advertido de que el presidente no ha expuesto aún cuál es su proyecto de país y le ha recordado que, con la moción de censura, pese a ser un instrumento constitucional, rompió un principio que hasta entonces se había respetado: el de que el partido que gobernaba era el que había ganado las elecciones y Sánchez, hasta la fecha, no ha logrado la victoria en ninguno de los comicios a los que se ha presentado.

Barreiro remarcó que el "Partido Popular siempre va a estar donde siempre ha estado, al lado del conjunto de la sociedad española y de los principios generales de la Constitución".

Sánchez ha afeado al PP que sólo exija la lealtad de la oposición con el Gobierno cuando son los 'populares' los que están instalados en La Moncloa porque cuando pasan a la oposición "parece que se olvidan". También les ha reprochado que actúen como si fueran sólo ellos los únicos capaces de garantizar la cohesión territorial y la unidad de España.

El presidente ha replicado a Barreiro que la estabilidad en España se consigue "extirpando la corrupción de la vida pública" y "reconstruyendo el Estado de bienestar" que desmanteló el Gobierno anterior con su política de recortes. "Las debilidades del anterior Gobierno son las fortalezas de este nuevo Gobierno: la regeneración democrática y la justicia social".

Sánchez ha incidido en culpar al PP de la crisis independentista en Cataluña, por azuzar con el Estatut catalán el debate de la confrontación territorial para conseguir réditos electorales en la etapa del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. "Cataluña es la única comunidad autónoma del país con un estatuto que no fue aprobado por la sociedad catalana y ése es un problema político que tenemos que resolver", ha advertido antes de preguntar al PP si no sacan alguna "conclusión" tras comprobar que en 2006, cuando se aprobó el Estatut, los catalanes independentistas apenas representaban el 15 por ciento y hoy llegan al 40 por ciento.