Rajoy negocia un "acuerdo de mínimos" para aprobar los presupuestos

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, ha pedido un "acuerdo de mínimos" para poder aprobar medidas económicas que ayudan a la estabilidad del país, como los Presupuestos Generales del Estado de 2017 y no causar perjuicio a pensionistas y funcionarios. Sáenz de Santamaría ha afirmado tras la reunión del Consejo de Ministros que, para trabajar en un marco estable, lo normal es que en las últimas semanas de agosto y primeras de septiembre puedan presentarse los presupuestos de 2017 en el Consejo de Ministros y elevarlos a las Cortes para su tramitación.

Ha explicado que para que haya un "calendario de normalidad" y que el nuevo Gobierno pueda trabajar "a pleno rendimiento", primero hay que aprobar el programa de estabilidad presupuestaria y el techo de gasto que incluirá las cuentas del próximo año y que debe incluir la nueva senda de consolidación fiscal de 2016 y 2017 que exige Bruselas.

"Una vez que se tenga la senda de Bruselas, el Consejo de Ministro aprobaría esta propuesta de acuerdo y la elevaría a las Cortes para ser ratificada", ha dicho, y ha aclarado que antes, durante julio y agosto, debe pasar por la Comisión Nacional de la Administración Local (CENAL) y por el Consejo Económico de Política Fiscal y Financiera (CPFF).

En este sentido, ha recalcado que para hacerlo en fecha los presupuestos deben entregarse a las Cortes antes del 30 de septiembre, con el fin de no tener que prorrogar las cuentas de 2016 y no perjudicar a colectivos como pensionistas o funcionarios. No obstante, Saénz de Santamaría ha agregado que una prórroga automática de los presupuestos de 2016 conllevaría la aprobación de un decreto Ley que abordaría la revalorización de las pensiones y las pagas de los funcionarios, asuntos que no se pueden prorrogar.

"No todo el presupuesto se prorroga automáticamente y ya en 2011 se aprobó in extremis un decreto ley para dar redacción precisamente a lo que no se prorroga, como son las pensiones", ha insistido. Por todo ello, la vicepresidenta ha pedido "al menos" un acuerdo de mínimos "para poder cumplir con los compromisos europeos y no causar un perjuicio a muchos ciudadanos de este país por imposibilidad de tomar decisiones que les afectan muy directamente".