Rajoy: el estado de derecho no se somete a chantaje

El jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, ha garantizado hoy, ante las peticiones de dimisión de la oposición por el caso Bárcenas, que cumplirá su mandato, y ha advertido de que "el Estado de Derecho no se somete a chantaje" y no habrá sugerencia, indicación o presión alguna a la Justicia por este asunto.

Rajoy ha respondido de esta forma tanto a las acusaciones del extesorero del PP como a las críticas de los grupos de la oposición por no dar explicaciones en torno al caso Bárcenas, en la conferencia de prensa que ha ofrecido junto al primer ministro de Polonia, Donald Tusk, al término de la IX cumbre bilateral.

El jefe del Ejecutivo ha querido eliminar cualquier duda ante la posibilidad de que pueda atender las peticiones de dimisión encabezadas por el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y ha asegurado que cumplirá el mandato que le dieron los españoles en 2011.

"Si otros quieren jugar a otras cosas por unas u otras razones, esa es su responsabilidad, pero yo le voy a dar la garantía a los españoles de que aquí hay un Gobierno estable y que va a cumplir con su obligación", ha señalado ante el hecho de que el PSOE no haya descartado la posibilidad de presentar una moción de censura.

Rajoy ha puntualizado que un presidente del Gobierno "no puede estar saliendo cada día al paso de todas y cada una de las insinuaciones, rumores o informaciones interesadas de todo tipo que se vayan publicando" y que no tiene sentido pedir eso al jefe de un Ejecutivo.

Un argumento que ha repetido al pedirle que si, ante el hecho de que Bárcenas haya asegurado hoy al juez Pablo Ruz que hizo entregas en efectivo a Rajoy y a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, entre 2008 y 2010, podía mantener que no cobró sobresueldos y que no ha habido una financiación ilegal del PP.

"No voy a entrar en detalles ni a polemizar con nadie. Siempre que tenga algo que decir lo diré. Ya lo he dicho, incluso en el debate sobre el estado de la nación, y cuando considere que tenga algo que decir, lo diré exactamente igual que hoy", ha subrayado.

Para Rajoy, lo único que demuestran los mensajes de texto telefónicos divulgados ayer por el diario "El Mundo" entre él y Bárcenas es que no ha habido ni va a haber ninguna presión a la justicia, ni a la administración tributaria, ni a la policía judicial ni a ningún otro escalón administrativo que tenga que ver con este proceso.

La mejor prueba de ello, según ha recalcado, es que las personas encargadas de este asunto, tanto los fiscales, como el juez, los policías o el personal de la administración tributaria, son las mismas que antes de que el PP ganara las elecciones.

"Esto es una democracia seria y las instituciones no se someten al chantaje, y a las pruebas me remito", ha continuado Rajoy quien ha añadido que, como presidente del Gobierno, no va a "consentir" que sufran el programa de reformas y la estabilidad política.

De ahí que haya insistido en que las instituciones "han actuado, actúan y actuarán con independencia y sujeción exclusiva a la Constitución y las leyes". "Y mientras yo sea presidente -ha aseverado- eso va a seguir siendo así.

Tras reiterar la plena colaboración del Gobierno con la Justicia, Rajoy ha recordado que el caso Bárcenas cobró relevancia especial en los medios de comunicación a finales de enero, y que el día 3 de febrero él protagonizó "una amplia comparecencia pública explicando la posición del PP al respecto".

"Me ratifico en lo que dije en esa comparecencia pública y en lo que afirmé en el debate sobre el estado de la nación, donde todos los grupos tuvieron la oportunidad de debatir conmigo esta materia y lo hicimos largo y tendido", ha añadido.

El presidente del Gobierno ha reiterado que la oposición es libre de actuar como le parezca oportuno y, si lo desea, presentar una moción de censura o romper las relaciones con el Gobierno, como anunció el líder del PSOE, Alfredo Perez Rubalcaba, el pasado sábado.

Pero ha insistido en que el gran valor que tiene España en estos momentos ante la crisis económica es su estabilidad política, y él la va a defender cumpliendo su mandato.