Rajoy defiende los ajustes y cumplir el objetivo del déficit como principal prioridad

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado hoy que las pensiones serán la única partida presupuestaria que no piensa tocar y ha garantizado que no aceptará que le impongan desde la UE las políticas concretas de gasto en las que hacer recortes. Ha confiado además en que "todo el mundo sea razonable", en referencia a las eventuales condiciones que podrían establecer los socios europeos a España si finalmente solicita acogerse al programa de compra de deuda soberana del Banco Central Europeo (BCE).

En una entrevista con TVE, la primera a una televisión desde que llegó a la presidencia, Rajoy ha reiterado su defensa de los pensionistas y ha revelado que la primera instrucción que ha dado al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, es que a estas personas "no se les debe perjudicar de ninguna manera".

RESCATE

En cualquier caso, el presidente del Gobierno ha indicado que de momento no se han planteado contrapartidas para que España pueda acogerse al programa del BCE y ha insistido en que es necesario ser muy prudente antes de tomar una decisión.

Además, ha dicho que aún hay que esperar a conocer la decisión del Tribunal Constitucional de Alemania acerca del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate permanente, o el resultado de las reuniones del Eurogrupo y el Ecofin del 14 y 15 de septiembre, así como del Consejo Europeo del 19 de octubre.

No obstante, ha considerado que desde que el BCE ha anunciado sus planes la prima de riesgo "ha bajado mucho", con lo que España "ya se puede financiar razonablemente".

DÉFICIT

Al margen de la petición de ayuda europea, ha afirmado que la prioridad absoluta para España es cumplir con el objetivo de déficit público del 6,3 % del PIB comprometido para este año, porque junto con las reformas estructurales será lo que siente las bases de la recuperación económica y la creación de empleo.

Ha reconocido que muchas medidas adoptadas por el Gobierno para equilibrar las cuentas públicas -como la subida del IRPF o el IVA- han sido mal recibidas por la ciudadanía y ha asegurado que le preocupa "muchísimo" que no se entiendan.“Intentamos tomar las medidas que son mejor para todos e intentamos explicarlas y, desde luego, no siempre acertamos", ha dicho Rajoy, quien se ha mostrado muy satisfecho de los primeros resultados de la reforma laboral.

Tras recordar en varias ocasiones los ajustes anunciados por el presidente francés, François Hollande, ha reiterado que la intención del Ejecutivo es revertir las subidas impositivas cuando la situación económica mejore. Pero ha precisado que, probablemente, antes se incrementará el gravamen a las plusvalías (rendimientos de capital) -tal y como anunció en julio Montoro- y se adoptarán "impuestos verdes".

El reconocimiento de que su Gobierno está aprobando medidas que no formaban parte del programa electoral del PP no lleva aparejado, a su juicio, la necesidad de presentar una cuestión de confianza en el Congreso. "No tiene ningún sentido", ha recalcado.

CONFERENCIA DE PRESIDENTES

Rajoy ha anunciado que a primeros de octubre convocará la conferencia de presidentes en la que se reunirá con los máximos responsables autonómicos. Su objetivo es trabajar unidos contra el déficit. En ese contexto, ante la manifestación convocada mañana en Cataluña con motivo de la Diada ha advertido de que "no se está para algarabías, sino para cooperar".

La polémica generada en torno al preso de ETA Josu Uribetxebarria ha llevado al jefe del Ejecutivo a admitir que le "repugna" este caso pero a precisar a renglón seguido que el Gobierno respeta la legalidad y que "las leyes no quieren que nadie muera en la cárcel".En clave autonómica, ha tenido ocasión de referirse a las citas electorales previstas para el próximo 21 de octubre en Galicia y el País Vasco.

Para él, sólo hay dos opciones en su comunidad de origen en esos comicios: el PP o "seis o siete partidos".Y respecto a Euskadi, asegura no arrepentirse en ningún momento del apoyo del PP al Gobierno de Patxi López.