Pujol: el Gobierno "manda a medias" desde mayo de 2010 y las autonomías fallan

Pujol certifica que los puentes con España están "rotos"
Pujol certifica que los puentes con España están "rotos" |Telemadrid

El expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol ha considerado hoy que el Gobierno "manda a medias" desde mayo de 2010, cuando el exjefe del Ejecutivo José Luis Rodríguez Zapatero anunció el primer ajuste, en un país donde el Estado de las autonomías ha fallado por generalizarse.

Así se ha expresado en declaraciones a los periodistas y durante la inauguración del curso "Medidas para salir de la crisis y preservar el Estado del Bienestar", de la Fundación Universidad Rey Juan Carlos, en Aranjuez.

En su opinión, España "está en la UVI" y, aunque "hay que guardar las apariencias para no herir el orgullo", Rajoy "debería decir la verdad y hacer equilibrios" porque "la realidad es que hemos perdido la guerra", al haberse convertido España en un país "frívolo", fruto del "bienestar fácil, enriquecimiento muy rápido y libertad hedonista" de estos últimos años.

Para Pujol, se ha llegado hasta aquí porque durante "bastante tiempo las cosas se han hecho muy mal" en España y en otros países, donde nadie ha querido darse cuenta y ha fingido que todo iba bien, "pero llega un momento en que te encuentras con un muro y entonces hay que hacer lo que haya que hacer, aunque sea muy doloroso", en referencia a los ajustes.

"Los problemas que tiene España vienen de lejos -ha continuado- y hace algunos años que las cosas se han hecho muy mal, negándose a reconocer los problemas reales y pasando por soluciones que no lo son, sino que son pequeñas reparaciones" que duran poco tiempo. Ha precisado que esto ha pasado no solo en España sino, "sobre todo", en el sur de Europa.

ALGO NO HA FUNCIONADO EN EL ESTADO DE LAS AUTONOMIAS

En cuanto a las autonomías, ha precisado que han funcionado razonablemente bien, pero que al extenderse a todos los territorios y no a las denominadas históricas, ha habido fallos. "En España hay muchas cosas que no funcionan: las instituciones están desacreditadas, la economía no es tan competitiva y algo que no ha funcionado y en lo que se había puesto muchas esperanzas es lo que llaman el Estado de las autonomías", ha agregado.

Pujol ha considerado que el fallo fue inicial por su generalización, que ha creado disfunciones, aunque no ha aportado ninguna solución, porque volver a las provincias y a reforzar las Diputaciones "vamos a dejarlo de lado".

Durante su intervención ante los alumnos, Pujol ha insistido en que España ha perdido una guerra, porque su crecimiento estaba basado en falsedades, como el sector inmobiliario, el exceso de consumo y la inmigración, "que es una burbuja laboral ahora", y el turismo, "que es el único elemento constante".

Tras negar que la guerra se haya perdido con Alemania, ha indicado que lo ha hecho contra sí misma, ya que, a pesar de su reciente historia de desarrollismo y crecimiento, "ahora la clase política y la sociedad en general se ha emborrachado de prosperidad". Esa psicología de éxito ha convertido a España en un país frívolo y los países frívolos pierden la guerra, "no la pierden frente a nadie, pero la pierden", aunque ha confiado en su recuperación en unos años porque es "un país potente", que debe realizar una serie de reformas como anteriormente las han hecho Alemania o Suecia.

A su juicio, lo que falta en España es una "clase política patriótica y nacional" y el lema de la izquierda "pasarlo bien, el placer" lleva a la derrota.

Para el expresidente catalán, España tiene "tendencia al orgullo" pero también "una historia, cultura y lengua potentes", por lo que, si asume que ha perdido, lo explica con franqueza y hace sacrificios, puede buscar su reconstrucción.

Ha reconocido que de los políticos se puede esperar "pocos inventos" y "a ser posible, ninguna demagogia", y ha destacado que es "muy difícil ser político del Gobierno" por los recortes, y que habrá que valorarlos más que por lo que hacen, "que harán poco", por cómo lo hacen y cómo son. Ha pedido que sea "gente que diga la verdad y que dé la cara", con valores sólidos y de asunción de compromisos.

No obstante, ha destacado que España tiene unos activos muy importantes y "saldrá de ésta si recupera la seriedad y el coraje" de otros tiempos, pero "con la verdad".