Puigdemont dice que puede ser president desde Bruselas, pero no desde prisión

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha defendido hoy que es viable ser president desde Bruselas gracias a las nuevas tecnologías, pero en cambio no podría ejercer el cargo como "presidiario" en España, por lo que ha avisado de que solo renunciará al mismo si no tiene apoyo parlamentario.

En una entrevista en Catalunya Ràdio, Puigdemont, que sigue en Bélgica, ha defendido que hoy en día los grandes proyectos empresariales se gobiernan con el "uso de las tecnologías" y que la ley catalana prevé "usos telemáticos" para gobernar.

Puigdemont ha subrayado, en este sentido, que la disyuntiva es "gobernar desde Madrid -a través del 155- o gobernar desde Cataluña y también desde Europa", descartando al mismo tiempo un regreso a España si su destino es la prisión, ya que "no se puede ser presidente si se es presidiario".

En este sentido, ha subrayado que el supuesto por el que renunciaría a ser candidato a la Presidencia es que "la mayoría del Parlamento de Cataluña me retirada la autoridad que me dio en la investidura -de 2015- por la que soy presidente, porque el Parlament me ha escogido y ningún parlamento me ha retirado la confianza, que es quien lo tiene que hacer".

Y así, en un mensaje a ERC, ha indicado que el "plan de la restitución" de las instituciones catalanas tras el 155 "solo es uno" y en él "estamos comprometido todos los de la mayoría" independentista del Parlament, ya que es "lo que acordamos".

ENTRE PRESIDENTE Y PRESIDIARIO

Ha admitido que gobernar desde Bélgica no es lo que querría pero "entre presidente y presidiario, prefiero ser presidente", aunque ha indicado que "no pierde la esperanza" de que se retire la orden de detención, lo que "ayudaría mucho a poner las bases del diálogo".

Aunque hoy serán los diputados Elsa Artadi y Eduard Pujol quienes en nombre de JxCat se entrevistarán con el presidente del Parlament, Roger Torrent, Puigdemont ha dicho que quiere reunirse "lo antes posible" con él, un encuentro que "solo se puede hacer en Bruselas" y que sería "una señal de restitución" de las instituciones. De cara al debate de investidura de finales de mes, ha explicado que siguen "ensayando" las vías para una elección a distancia, que asegura que no están "prohibidas" en el reglamento del Parlament.

Así, ha remarcado que "tiene todo el derecho del mundo" y es "perfectamente investible president", y ha recalcado a los letrados del Parlament, que se oponen a una investidura a distancia, que ellos "no son el escaño 136" de la Cámara, sino que solo "asisten" a un "órgano soberano", que es la Mesa y que toma decisiones "legales". Ante la pregunta de qué sucederá si el Rey no firma el decreto de su investidura, Puigdemont ha remarcado que si el Parlament le "ratifica" como president, el jefe del Estado no tiene "ningún derecho a subvertir" ese mandato.

El líder de JxCat ha insistido que "no hay plan B al plan A, que es la restitución", por lo que no ha "contemplado" la posibilidad de ser eurodiputado para poderse quedar en Bruselas, aunque ha añadido que en "la vida no descarta nada, ni pasar 30 años en la prisión, ni 20 en Bélgica ni 10 años haciendo otras cosas". Al ser preguntado por si renunciará a la unilateralidad en su plan de gobierno si es investido, ha respondido que lo que quiere es que sea el Estado quien "renuncie a su unilateralidad", la que a su juicio empleó para aplicar el 155.

EL PRESIDENTE DEL PARLAMENTO CATALÁN ANUNCIARÁ EL LUNES SU CANDIDATO A PRESIDENTE DE LA GENERALITAT

El nuevo presidente del Parlament, Roger Torrent, anunciará el lunes a quién propone para el debate de investidura de la Cámara del que tendría que salir el nuevo presidente de la Generalitat, ha informado la Cámara en un comunicado.

Ese día se sabrá definitivamente si accede a presentar a Carles Puigdemont y, por lo tanto, accede a realizar una investidura a distancia, ya que el presidente cesado reside en Bélgica desde finales de octubre y no tiene previsto regresar a Catalunya.

La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, ha pedido a Torrent que preserve la institución y ha criticado que JxCat plantee "resucitar" privilegios como el de la "inmunidad" para "ponerlos al servicio de una persona huida" como Puigdemont.Arrimadas ha cerrado la ronda de contactos de Torrent con los grupos para proponer un candidato a president, después de las reuniones con CUP, PPC, PSC y comunes, ayer, y con JxCat y ERC, hoy.

ERC ha sido la única que, por boca de Raül Romeva, ha expresado su apoyo al "candidato de JxCat", aunque sin concretar cómo se llevará a cabo la investidura si es a distancia. Romeva también ha anunciado que ya ha presentado a la Mesa la solicitud para que sus dos diputados en Bruselas, Meritxell Serret y Antoni Comín, puedan delegar su voto en el pleno de investidura, algo que ya hizo JxCat ayer para los suyos: Carles Puigdemont, Lluís Puig y Clara Ponsatí.

EL GOBIERNO CONTEMPLA UN DEBATE DE INVESTIDURA TELEMÁTICA PERO IMPEDIRÁ SU "ILEGALIDAD"

El Gobierno español aseguró este viernes que no descarta que el Parlamento de Cataluña pueda convocar un debate de investidura para que Carles Puigdemont intente ser elegido al frente de la Generalitat desde el extranjero, donde permanece huido, pero aseguró que "impedirá que se cometa una ilegalidad". El portavoz del Gobierno y ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, admitió en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el Ejecutivo "contempla todas las hipótesis", incluida que Puigdemont pueda ser propuesto como candidato a la investidura pese a estar fuera de España.

Sin embargo, Méndez de Vigo no quiso anunciar lo que haría el Ejecutivo central en ese caso y cómo lo impediría. Dijo que por ahora se trata de "especulaciones" y recomendó "tranquilidad" porque "la legalidad tiene que cumplirse y se cumplirá". "La legalidad se va a cumplir y el Gobierno está ejerciendo en estos momentos las competencias que le otorga el 155", dijo. "No existe posibilidad alguna política alguna de tomar decisiones al margen de la legalidad".

Méndez de Vigo fue más cauto que en otras ocasiones y ni siquiera descartó que pueda convocarse esa investidura a través de una pantalla de plasma. De hecho, recordó a través del refrán que "los hombres somos los únicos animales que tropezamos dos veces en la misma piedra" y ahora toca "demostrar que eso no es así".

Recalcó que "el Gobierno no va a consentir ninguna ilegalidad" porque las normas en este punto "están meridianamente claras y el informe de los letrados del Parlament dice cuál es la interpretación correcta" sobre una investidura telemática. Por ello, emplazó a Puigdemont a abandonar su propósito de ser presidente de la Generalitat desde Bruselas y le llamó a "rendir cuentas ante la Justicia como cualquier otro ciudadano" porque es "no hay nada en su adn que le distinga de otra persona y sustraerse de la acción de la Justicia yendo a otro país es inmoral".

El ministro de Deportes recurrió a una metáfora futbolística para recordar que los penaltis se tiran a 11 metros de distancia de la portería y Puigdemont no puede pretender lanzarlos "a cuatro metros" o que los demás "tiren a veinte metros" por el mero hecho de que es lo que le conviene personalmente.