Posada, nuevo presidente del Congreso, apela al consenso ante los graves problemas que afronta la legislatura

El presidente del Congreso, Jesús Posada, ha apelado hoy al diálogo y al consenso para que los partidos busquen soluciones compartidas a los "graves problemas" con los que se inicia la legislatura.

Posada ha hecho esta llamada a la concertación al término de la sesión de constitución de la Cámara Baja y en su primera intervención como su presidente.

"Son momentos difíciles; hay graves problemas que debemos intentar resolver y la ciudadanía espera de nosotros esfuerzos generoso para afrontarlos", ha subrayado.

Para hacer frente a esos problemas, ha señalado que la tarea no puede ser sólo de un grupo por numeroso que sea, sino de todos.

Jesús Posada ha sido elegido hoy nuevo presidente del Congreso por mayoría absoluta, al recibir el apoyo, en votación secreta, de 202 diputados, todos los de su grupo y los 16 de CiU.

Posada ha conseguido el respaldo mayoritario de la Cámara tras una votación nominal y secreta.

Ante la ausencia del diputado de Amaiur por Navarra, José Ramón Sabino Cuadra, que no ha asistido al pleno constitutivo de hoy "por motivos personales", se han emitido 349 sufragios.

De ellos, 202 han sido a favor de Posada, uno tenía escrito el nombre del diputado del PP Ignacio Gil Lázaro y los otros 146 estaban en blanco.

Aunque ha sido votación secreta no se puede saber quién ha votado a Gil Lázaro, pero se da por hecho que no ha sido nadie del grupo popular, ya que sus 186 diputados sumados a los 16 de los nacionalistas catalanes dan como resultado los 202 que han respaldado a Posada.

Esa misma cifra es la que consiguió Manuel Marín (PSOE) en el año 2004.

Hace cuatro años, el ex ministro socialista José Bono tuvo que ser elegido presidente de la Cámara Baja en segunda vuelta, al no obtener la mayoría absoluta en la primera.

Fue así el primer y único presidente de las Cortes en la historia de la democracia elegido en segunda votación, con una mayoría simple de 170 de los 350 diputados, lo que le convirtió también en el menos respaldado de la etapa democrática.

En el caso de hoy, no ha habido candidatura alternativa a Posada, noveno presidente de la Cámara Baja desde 1977 y cuyo nombramiento ha sido acogido con una prolongada ovación.

Los resultados del escrutinio han sido anunciados por el presidente de la Mesa de edad en la sesión constitutiva de la Cámara, el diputado del PP Juan Manuel Albendea.

Una vez designado el presidente del Congreso, el pleno ha procedido a elegir, en dos votaciones sucesivas e igualmente secretas, a los restantes miembros de la Mesa de la institución: sus cuatro vicepresidentes y cuatro secretarios.

Es previsible que estas dos elecciones permitan incorporar a la Mesa del Congreso a un representante de CiU.

GARCIA ESCUDERO ELEGIDO PRESIDENTE DEL SENADO

Por su parte, el senador del PP Pío García Escudero ha sido elegido, por mayoría absoluta, presidente de la Cámara Alta en la sesión constitutiva de la décima Legislatura.

En una votación nominal y secreta, García Escudero ha logrado el apoyo de 180 parlamentarios, entre ellos los senadores de su partido, mientras que otros 81 han votado en blanco, entre los que se encuentran los senadores socialistas.

A la sesión constitutiva de la Cámara han acudido 261 diputados, aunque han faltado cinco de designación autonómica: cuatro por Andalucía y uno por Madrid, a los que todavía no han elegido sus respectivos parlamentos autonómicos.

García Escudero fue propuesto ayer mismo por el líder del PP y futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para presidir el Senado, donde ha ejercido como portavoz de su grupo en las dos últimas legislaturas.

El nuevo presidente del Senado, que sustituye al socialista Javier Rojo, en el sillón de la cámara, es el parlamentario más votado, ya que en los comicios del 20 de noviembre logró 1,62 millones de sufragios, algo menos que los 1.657.655 votos conseguidos en las elecciones de 2008.

García-Escudero, se estrenó en el cargo con un breve discurso en el que, como sus antecesores, reconoció como "objetivo pendiente" la conversión de esta institución en la cámara territorial del Estado, y expresó su "predisposición" a reformarla en ese sentido.

En su intervención, García-Escudero se marcó como objetivos generales la austeridad, la ecuanimidad con los distintos grupos y "no ahondar en las divisiones, sino acortar las distancias y buscar puntos de encuentr".

Pero también vinculó la creación del Senado al Estado de las autonomías y reconoció que, mientras éste se ha desarrollado plenamente, el Senado no ha llevado a término su "capacidad de representación territorial".

Pese a las diversas reformas del reglamento que se han intentado, admitió que "la gran cuestión sigue pendiente". Y, mostrándose dispuesto a acometer el "gran objetivo pendiente, dotar al Senado de más representación territorial", abogó por el diálogo político para, dentro de la lealtad a la Constitución, armar el consenso que se requiere para poder aprobar las reformas a tal efecto.