Pablo Iglesias quiere acabar con la educación concertada

Pablo Iglesias quiere acabar con la educación concertada. Un modelo educativo creado en 1985 por el gobierno socialista. Según los datos, el gasto por alumno en una escuela pública cuesta al estado 5960 euros. Esa misma plaza en un centro concertado, cuesta 2868 euros. Casi la mitad.

Seguimos la ecuación y del total de alumnos en nuestro país, casi 7.900.000 alumnos, algo más del 25 por ciento cursan estudios en centros concertados. Poco más de 2 millones de escolares. Sólo queda multiplicar y el resultado del ahorro para las arcas del Estado. En total, lo que el Estado se ahorra gracias a los concertados alcanza los 6.684 millones de euros.

Pero para los padres, lo más importante es que, con la concertada, puede elegir líbremente la educación que quieren para sus hijos. Garantiza libertades, es eficaz y es barato. La educación concertada cumple su función con nota.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, amenaza con expulsarla del sistema con lo que eso conlleva. Ha insistido en que su apuesta es la educación pública y ha opinado que la concertada "puede ser extremadamente útil para iniciativas de innovación educativa", pero no "para que la Conferencia Episcopal pueda financiar sus colegios con dinero público". Así, ha asegurado que él no quiere que se financien con dinero público "escuelas que segregan" y que se les dé dinero "a los obispos para que separen a niños y niñas, les pongan uniforme y les obliguen a rezar".

Algo que no es cierto. Ni todos los colegios concertados diferencian entre niños y niñas., de hecho sólo representan en torno al uno por ciento del total, ni todos los centros son gestionados por religiosos.

"THE ECONOMIST" VE EL PROGRAMA DE PODEMOS "NOTORIAMENTE DÉBIL"

El semanario británico "The Economist" publica hoy un artículo en el que considera que el programa político del partido español Podemos es "notoriamente débil" y sostiene que "podría resultar difícil" que la formación capitalice en votos su auge en las encuestas.

La revista afirma que la formación "radical" liderada por Pablo Iglesias promete ir "más allá del paradigma de izquierdas y derechas", y asegura que "muchos permanecen escépticos" en España acerca de sus políticas.

"En las encuestas de opinión, el apoyo a Podemos ha llegado a alcanzar el 28 por ciento, pero convertir eso en votos reales podría resultar difícil", afirma "The Economist" en un texto titulado "A tree-cornered hat" ("Un sombrero de tres puntas").

El semanario señala que algunas de las personas con responsabilidades en la formación provienen de grupos como Juventud sin Futuro" y Anticapitalistas de Izquierdas, mientras que otros "han trabajado con la izquierda bolivariana en Venezuela".

El pasado 15 de noviembre, Iglesias fue elegido secretario general de Podemos con el apoyo de una amplia mayoría de la Asamblea Ciudadana del partido a través de una votación por internet.

A ese respecto, "The Economist" resalta que Iglesias cargó contra el "régimen" español y las "oligarquías" tras ser confirmado como líder, ante unos simpatizantes del partido que gritaban "¡Vamos a por ellos!".

La publicación británica indica que la principal demanda del partido es "reescribir la Constitución española para derribar el 'régimen de 1978' y liberarse de una 'casta' de supuestos políticos corruptos, centrados en sus propios intereses".

Al abordar la situación política en Cataluña, la revista sostiene que "Podemos resolvería el problema catalán permitiendo una votación por la independencia".

En el aspecto económico, el semanario señala que Iglesias aboga por reestructurar la deuda pública española, por una mayor intervención gubernamental y por subidas de impuestos -"especialmente para los ricos"- para costear "mejores servicios públicos".

"También quiere que los españoles trabajen menos horas, como un método de reducir el desempleo", continúa el artículo, que cita a los economistas Joseph Stiglitz, Paul Krugman y Kenneth Rogoff como algunas de las referencias ideológicas de Podemos.

"The Economist" sostiene además que tanto el Partido Socialista (PSOE) como Izquierda Unida (IU) "vigilan a Podemos de cerca", y subraya que el coordinador general de IU, Cayo Lara, anunció el 16 de noviembre que no será el candidato de su partido en las próximas elecciones.

Según la publicación británica, el gobernante Partido Popular (PP) ve a la formación de Iglesias como "un partido radical que debilita a sus principales rivales, los socialistas".

Advierte además de que el Gobierno español cree que el auge de Podemos podría perjudicar al país ante la posibilidad de que "asuste a los inversores".