Inician desalojos en Bocairent al acercarse el fuego al casco histórico

Tres incendios activos en Valencia

El incendio que afecta desde esta madrugada a la comarca valenciana de la Vall d'Albaida se está aproximando al casco histórico de Bocairent, donde se están produciendo los primeros desalojos.

Así lo ha explicado el delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ricardo Peralta, quien ha advertido de que "el fuego se está acercando peligrosamente al centro histórico de Bocairent".

Las llamas se están acercando a las viviendas, lo que ha obligado a efectuar "los primeros desalojos", según ha indicado Peralta, quien ha querido trasladar sin embargo un "mensaje de tranquilidad".

En este sentido, ha destacado el "importante" despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en la comarca, tanto de "medios humanos como técnicos", para evitar que el fuego se propague a las casas.

El delegado del Gobierno ha lamentado que "la capacidad de respuesta" frente al incendio, cuyo humo puede divisarse desde la comarca vecina de la Ribera Alta, ha sido "muy limitada" durante la pasada madrugada.

Así, entre las 22 horas de ayer y las 8 horas de hoy los medios aéreos no han podido intervenir y por ello "no se sabía exactamente ni dónde estaban las llamas ni hacia dónde iban", ha precisado.

Otro de los factores que, según Peralta, están complicando las tareas de extinción ha sido el viento, que ha aumentado su intensidad a partir de las 13 horas.

No obstante, ha señalado que las previsiones meteorológicas indican que la fuerza del viento amainará en las próximas horas, de modo que "si se cumple esta previsión, los medios de extinción recuperaran la iniciativa hasta que atardezca", ha destacado.

Durante la pasada noche se han desalojado varias urbanizaciones y viviendas aisladas, ya que "el fuego está afectando a una zona de bastante densidad humana", ha apuntado.

A estas horas, la mayoría de los medios que trabajan en la extinción de los tres incendios forestales que afectan a la Comunitat Valenciana se ha concentrado en los frentes de Bocairent y Ontinyent, ya que los de Agullent y Alfafara están estabilizados, y el de Simat de la Valldigna evoluciona bien.

Así lo ha dado a conocer en rueda de prensa el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, quien ha explicado que se han aumentado en dos los medios aéreos que participan en las labores de extinción, que son ya 25, mientras que ascienden a 600 las personas que trabajan en esas tareas.

Por otra parte, la noche ha sido muy larga para los vecinos de las localidades valencianas de Ontinyent, Agullent, Bocairent y Alfafara, que llevan horas sin poder conciliar el sueño por los dos incendios declarados ayer en sus términos municipales.

Es el caso de Conchín, una vecina de Ontinyent que relataba a Europa Press Televisión cómo a las 5 de la mañana se han "asustado mucho" tras comenzar a oír a los bomberos pasar y haber visto que el monte "empezaba a arder".

"A mí me dolía el corazón y todo, es que veías mucho fuego, mucho humo y también oías a los policías que decían 'desalojen las casas todos'", comentó.

Además, según lamenta, el fuego ha vuelto a acechar a la zona montañosa del 'Pou Clar', que ya sufrió otro incendio en 1994. "No habían salido casi árboles y ahora otra vez lo mismo", explicó la vecina.

En la localidad vecina de Agullent, Pilar se encontraba a las 23.00 horas, poco después del inicio del fuego, en su casa de verano, en la falda del monte que rodea el municipio y que se encuentra ahora rodeada de árboles calcinados. "Hemos oído mucho aire y luego un vecino vino a decirme: 'Pilar, Pilar, está todo ardiendo por ahí arriba", relató la mujer, quien indicó que fue en ese momento cuando decidieron abandonar la casa.

"Nos fuimos a casa --al pueblo-- y después subió mi marido porque tengo perros y de momento la caseta por fuera no le ha pasado nada, pero por fuera está todo hecho una calamidad. Toda la noche estás sin dormir", se lamentó.

Además, añadió que el fuego le ha dado "un susto muy grande", porque una casa se hace "con todo el sacrificio del mundo, peleando toda una vida, para que luego te pase esto".

José Pastor, que reside en una vivienda apenas a 200 metros de la granja donde esta mañana aún se veían llamas en las balas de paja, ha explicado a EFE que a las tres de la madrugada ha advertido a una dotación de bomberos que había por la zona de la situación de los animales encerrados y la necesidad de "salvarles la vida".

"El fuego estaba por todas partes y nos hemos pasado una hora ahí dentro. El infierno no creo que tenga comparación pero hemos salvado la vida de todos los animales. Fue una suerte inmensa", ha relatado un emocionado Pastor, con los ojos casi bañados en lágrimas.

El vecino ha contado también que anoche la Guardia Civil le sacó de su casa y tuvieron que "dejar las puertas abiertas y salir corriendo" porque el fuego llegaba hasta el propio linde de su propiedad e incluso ha afectado a la parte trasera de la vivienda, las ventanas y el tendedero, cuya ropa colgada estaba agujereada.

Ha resaltado la "buena labor" de las autoridades y las de "muchos ayudantes" que, como él, han colaborado "hasta las cuatro y media de la mañana" con los bomberos en las tareas de extinción.

Otro vecino de la misma localidad, José Navarro, ha admitido a EFE que han vivido una madrugada de "tristeza y miedo" porque veían que las llamas "se estaban acercando a las casas".

"El fuego estaba cerca de la escuela, saltaban chispas y se nos incendió una palmera de casa", ha relatado el hombre, que junto a su nieto, ha visitado esta mañana el pueblo para comprobar "con alegría" que las casas que creía destruidas, "están en pie".

Navarro ha reiterado que han pasado "un miedo terrible" y ha agregado que los vecinos "se han organizado" porque "temían que las llamas llegaran a un bancal que hay muy próximo a las casas" y que a medianoche se han quedado sin agua y sin luz.

La zona que ha descrito este vecino, a las afueras del pueblo en dirección a Ontinyent mostraba los campos arrasados, muy próximos a las viviendas, un camión de venta de leña y estiércol totalmente calcinado y las huellas del fuego en unos restos de vegetación carbonizados y aún humeantes.

En la vecina localidad de Ontinyent, también afectada por el mismo incendio forestal, su alcaldesa, Lina Insa, ha explicado que muchos voluntarios se presentaron anoche "con ganas de entrar a apagar el fuego" pero que hubo que hacerles desistir porque era peligroso.

"Era una auténtica temeridad, en las condiciones que había anoche, que entrara gente que no fuera profesional y estuviera perfectamente equipada, comunicada y organizada", ha explicado.

Insa ha informado de que el Ayuntamiento está realizando una lista de gente que quiere participar como voluntaria cuando los necesiten los profesionales.

La alcaldesa ha agradecido "la solidaridad" de los vecinos de Ontinyent y se ha felicitado de poder contar con ellos para contribuir a sofocar "este disparatado fuego que hemos sufrido y a la recuperación de este gran impacto medioambiental y, en algunos casos, de viviendas y segundas residencias".

Un puesto avanzado de mando con mucho ajetreo, carreteras cortadas, agentes de la Guardia Civil y Policía Nacional regulando el tráfico e impidiendo el paso a algunas zonas y vecinos paseando y comentando los hechos eran escenas que se repetían mientras los aviones y los helicópteros inundaban el cielo de ruido de motores y descargaban agua en las entrañas del fuego.

Por su parte, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, se ha trasladado al puesto de mando que coordina las actuaciones para controlar el incendio que desde anoche afecta a los términos municipales valencianos de Ontinyent, Agullent, Bocairent, Albaida y Benisoda, tras visitar estas localidades.

Camps se encuentra en el puesto de mando del incendio con los alcaldes de Ontinyent y Albaida y los responsables de las labores de extinción coordinando las actuaciones que se desarrollan para frenar el fuego.