Iglesias pide que Vistalegre II sea el final de las "corrientes" en Podemos

Iglesias pide no convertir Podemos "en un campo de batalla"

El Consejo Ciudadano estatal de Podemos ha concretado hoy los primeros detalles de la Asamblea Ciudadana estatal que celebrará el segundo fin de semana de febrero y de la que Pablo Iglesias quiere que salga una formación unida que no se convierta en "un campo de batalla" de "diferentes partidos".

Además de ratificar la propuesta de Iglesias para que la Asamblea Ciudadana estatal coincida con el Congreso Nacional del PP y proclame el día 12 a la nueva dirección de Podemos, hoy han nombrado a un equipo técnico de siete personas, en el que están representados todos los sectores del partido -pablistas, errejonistas y anticapitalistas- y que funcionará "por consenso".

La conformación de ese equipo ha sido fruto de un pacto entre Iglesias y su número dos, Íñigo Errejón, quienes durante casi dos horas han estado hoy reunidos a solas en un despacho de la sede del partido mientras el Consejo Ciudadano estatal esperaba la conclusión de ese encuentro.

Para ese equipo, Podemos recupera al exsecretario de Organización, Sergio Pascual, cesado de forma fulminante el pasado mes de marzo por Iglesias, que consideró su gestión deficiente.

El cese de Pascual, próximo al número dos, Íñigo Errejón, fue uno de los momentos más tensos entre los dos principales dirigentes del partido que ahora defienden diferentes modelos políticos y organizativos para Podemos.

Junto a Pascual, en el equipo técnico están por parte "errejonista" la responsable de Igualdad, Clara Serra; y Pedro de Palacio.

El sector más próximo a Iglesias tiene en ese grupo de trabajo al secretario de Organización, Pablo Echenique, al miembro de la secretaría general y diputado, Juanma del Olmo, y a Ana Domínguez; mientras que los anticapitalistas están representados por Manuel Gari.

Todo un juego de "equilibrios" en este acuerdo de mínimos, que no entra en el fondo político, pero que desde ambas partes se presenta como anticipo de consensos, de los que todavía están lejos si se atienden las palabras pronunciadas hoy por Iglesias ante su dirección.

El líder de Podemos ha apelado a todas las familias de la formación morada para lograr un Podemos unido en el que quepa todo el mundo, que deje de ser "el partido de Pablo Iglesias" y que se mantenga como una organización "autónoma" pero caminando junto a los "sujetos" que se presentaron a las elecciones, como las confluencias e IU.

"Tenemos que ser capaces de entender que los procesos de debate destacan entre sus virtudes la capacidad de cerrarse y seguramente las ideas que organicen previamente la asamblea ciudadana, no debieran constituir bloques ni corrientes ni partidos irreconciliables después del proceso", ha sentenciado.

Entre la "autocrítica" y los detalles que considera que Podemos debe corregir Iglesias ha incluido la exclusión de las minorías de la dirección del partido, como ocurrió con los anticapitalistas, y la instauración de un "modelo presidencialista" que "exageraron", "demasiado vinculado a la figura del secretario general".

Unos errores que considera que se deben enmendar en este proceso de "refundación" del partido, según lo llama Iglesias, o "proceso constituyente" para Errejón.

A partir de ahora todo debe tener "que ver con firmar contratos con la militancia", según el secretario general de Podemos, que defiende que la asamblea de Vistalegre II discuta y vote conjuntamente los proyectos políticos con las candidaturas a la dirección, al contrario de lo que plantea Errejón.

En cualquier caso, son los militantes de Podemos los que decidirán el modelo de votación que quieren para Vistalegre II en una consulta a la que todos los inscritos están convocados desde mañana y hasta el martes.

De momento, hoy Errejón se apunta como victoria el haber conseguido un equipo técnico "equilibrado" y que se haya aceptado que se mantenga abierto el censo de inscritos de momento, a pesar de que se haya ratificado ya la fecha de la asamblea, como suele ser habitual ante otros procesos internos.

Iglesias, por su parte, tiene a su favor que las decisiones que tengan que adoptarse en el equipo de organización por "consenso", leído en este caso por unanimidad, lo que evitará que las decisiones se interpreten como victorias de mayorías o minorías.

En cualquier caso, y ante los llamamientos de Iglesias, a acabar con las "corrientes" en Podemos, una de las integrantes del equipo técnico, Clara Serra, considerada "errejonista", ha señalado que "la unidad se construye sobre las diferencias" y deben reconocerse como compañeros con "posturas distintas".

Todo hace indicar que queda mucho debate por delante.

La Asamblea Ciudadana "presencial" se ha fijado para el segundo fin de semana de febrero, aunque la votación podría comenzar antes Y continuar esos días, y los debates -insisten fuentes del partido- se alargarán durante un mes antes.