El Gobierno catalán dice que la consulta no puede hacerse antes de octubre 2014

Artur Mas en el Parlament
Artur Mas en el Parlament |Telemadrid

La vicepresidenta de la Generalitat catalana y dirigente de UDC, Joana Ortega, ha asegurado este miércoles que el Govern descarta convocar la consulta antes de octubre de 2014, por lo tanto, la votación llegaría después del referéndum independentista que Escocia hará el 18 de septiembre.

En declaraciones a Catalunya Informació, Ortega ha dicho que los técnicos de su Consejería han recomendado situar la consulta en octubre por razones "logísticas, no políticas" y porque si la consulta no es autorizada por el Estado, no podrá utilizarse el censo electoral, por lo que deberá buscarse una alternativa para tener los datos de los votantes.

Se da la circunstancia de que ERC --que tiene suscrito un acuerdo de estabilidad parlamentaria con CiU-- apuesta porque la consulta de autodeterminación se celebre la primera quincena de septiembre de 2014, y en una entrevista de Europa Press, la 'número 2' de los republicanos, Marta Rovira, la situó el domingo 7 de septiembre o el 14.

Ortega ha dicho que aún quedan varios interrogantes sobre la consulta: entre ellos, qué vía legal va a utilizarse para poder convocarlo --el Govern contempla un total de cinco posibilidades-- y también si hay o no acuerdo con el Estado.

"El peor de los escenarios, con desacuerdos y confrontación --por parte del Gobierno central-- no lo contemplo", ha asegurado Ortega, que sin embargo ha admitido que sí que estima que va a haber poca colaboración por parte del Gobierno, pero no una hostilidad total.

Según Ortega, si la consulta no es acordada con el Estado, se necesitará "más tiempo" para poderla hacer con todas las garantías, sobre todo porque no podrá utilizarse el censo electoral.

Con este calendario, está claro que la consulta catalana llegará después de la escocesa, y diferentes sondeos de opinión pronostican que ganará el 'no' a la secesión.

Ortega ha expresado su convencimiento de que el caso catalán no va a "quedar contaminado por otros", al igual que la actitud que tiene Reino Unido con respecto a Escocia es distinta que la que tiene el Estado con el Govern.

UNA SEMANA DE VOTACIONES

Ortega acaba de regresar de un viaje oficial a Quebec (Canadá), donde se desplazó para conocer su sistema de votaciones electrónico, ya que el propósito del Govern es utilizar también una vía telemática para incrementar la participación.

La apuesta de Ortega y de los técnicos de la Consejería es que la consulta dure una semana, que de lunes a viernes se pueda votar telemáticamente, y el fin de semana, de forma presencial, tal como se hace en el resto de comicios ordinarios.

"Lo importante del proceso es hacerlo bien", ha asegurado Ortega, que ha indicado que una de las lecciones que saca de su experiencia en Quebec es la importancia de la transparencia.

"La primera ministra de Quebec me dijo que es importante que todo el proceso vaya acompañado de rigor, transparencia y la voluntad de ir sumando complicidades", ha asegurado Ortega, que ha expresado su convencimiento de que la consulta va a ser un éxito.

MAS INSISTÍA EN LA CONSULTA

El presidente catalán, Artur Mas, se mantiene firme en su apuesta de celebrar una consulta soberanista al margen de una autorización del Estado porque "hay marcos legales" para ello, mientras la líder del PPC, Alícia Sánchez-Camacho, le ha avisado que "el Gobierno de España no aceptará ningún chantaje".

Mas y Sánchez-Camacho han protagonizado un duro rifirrafe dialéctico en la sesión de control al Govern en el Parlamento catalán, en donde Mas ha asegurado que es una "evidencia que la consulta se hará", y ha pedido, en alusión a Québec, que "España sea Canadá".

Asimismo, Mas se ha referido a las cifras de empleo para asegurar que, a pesar de tener que soportar "un déficit injusto y un déficit fiscal monstruoso", Cataluña "tira del carro" de España para salir de la crisis. "Mi deseo es que en España y Cataluña todo el mundo vaya bien. A veces tengo la sensación de que este deseo no es visto de la misma manera ni compartido con la misma intensidad desde fuera, aunque estamos tirando del carro como nadie", ha lamentado Mas.

El president ha agregado: "Nos importa tanto la salida de esta situación de dificultades económicas -ha respondido Mas- que resulta que si se analizan los datos del tercer trimestre de 2013 de la EPA (Encuesta de Población Activa), toda la ocupación que se creó en España vino de Cataluña".

Por su parte, la líder del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, ha preguntado al president si "está dispuesto a rectificar y priorizar las políticas para salir de la crisis y abandonar un referéndum ilegal que sabe que no se hará".

"Le recomiendo un diálogo constructivo y leal porque el Gobierno de España no aceptará ningún chantaje", ha subrayado Sánchez-Camacho, que ha reclamado a Mas que "no se gaste más dinero" en actuaciones como el viaje de la vicepresidenta catalana a Québec porque, ha apuntado, "la consulta no se hará".

En su réplica, Mas ha tirado de "ironía" y ha espetado a Sánchez-Camacho que "está haciendo muchos puntos para ser ministra" con su "vehemencia", en una "larga carrera de puntos" para lograrlo.

Asimismo, ha recordado al PPC que en Québec se ha celebrado un referéndum de autodeterminación hasta en dos ocasiones y ha dicho: "nos gustaría que el sentido democrático de España fuese como el de Canadá".

Un debate sobre la consulta que también ha incluido al líder de Ciutadans, Albert Rivera, que también ha pedido a Mas que "abandone la mentira" de que se celebrará un referéndum porque "de ordenamiento jurídico sólo hay uno", una Constitución que dice que "la soberanía recae en todo el pueblo español".

En su réplica, Mas ha afirmado: "Que la consulta se hará, yo creo que es una evidencia porque hay diferentes marcos legales para poder hacerla". "Se supone que si hay estos marcos legales, las instituciones del Estado en algún momento facilitarán que la voluntad democrática del pueblo catalán pueda ser libremente expresada de forma democrática y pacífica y en caso de que el Estado no la quisiese autorizar ni acordar, todavía tenemos más marcos legales independientemente de si hay acuerdo o no con el Estado y los marcos legales que pueda haber son los que hay que utilizar", ha razonado Mas, cuando el Parlament aprobará en "semanas" la nueva ley catalana de consultas.

Rivera se ha reafirmado por contra en su idea de que la consulta no se celebrará y en que Mas lleva a Cataluña, de la mano de ERC, a la "vía kosovar" con una declaración unilateral de independencia.

Ha criticado así que CiU y ERC busquen un acuerdo para fijar la pregunta y la fecha exacta para celebrar la consulta en 2014, cuando hay sectores que se preguntan "cuándo cobrarán", como las farmacias, los geriátricos o los hospitales, por lo que le ha conminado a pagar a los proveedores de la Generalitat.