La Generalitat retrasa una semana la extra de Navidad, un 20% de la cual pasa a enero

Artur Mas plantea un impuesto "temporal"  para ricos y descarta bajar los tributos en 2012
Artur Mas plantea un impuesto "temporal" para ricos y descarta bajar los tributos en 2012 |Telemadrid

El gobierno catalán ha avanzado que los funcionarios que dependen de la Generalitat cobrarán la mensualidad de diciembre el próximo día 21, pero sólo garantiza que podrá pagar el 80% de la extra de Navidad el 28 de este mes, una semana más tarde de lo habitual, y el 20% restante se abonaría en enero.

En rueda de prensa, el portavoz del Govern, Francesc Homs, y el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, han anunciado que la negativa del Gobierno español a pagar los 759 millones de euros pendientes en cumplimiento del Estatut les obliga a tomar esta medida "excepcional".

Mas-Colell ha cargado con dureza contra el Gobierno saliente de José Luis Rodríguez Zapatero por no cumplir su promesa: "Se les tendría que caer la cara de vergüenza", ha espetado en un tono poco habitual para este conseller de un perfil más técnico.

El titular de Economía ha explicado que espera pagar ese 20% pendiente, que podría ser menos, ha recalcado, en el mes de enero, y ha mostrado su "esperanza" en que el nuevo Gobierno del PP quiera "comenzar bien", con una "actitud dialogante" y abone esos recursos.

El anuncio del Govern ha enturbiado las negociaciones con los sindicatos, que han tratado de acceder a la rueda de prensa en el Palau de la Generalitat ante las informaciones que auguraban una medida de ese tipo, y se han mostrado indignados por que el ejecutivo "escondiera" ese dato en la Mesa de la Función Pública.

"Si el nuevo Gobierno comienza a adoptar el paquete de excusas del Gobierno saliente, no sería lo más inteligente", ha asegurado Mas-Colell, que se ha quejado de que la "mala jugada" del Gobierno socialista y ha advertido de que el Govern de CiU "no la olvidará".

El conseller ha comentado que hará todo lo posible para que no se tenga que adoptar esa medida o al menos para rebajar el porcentaje de la paga extra cuyo pago puede demorarse, y ha cifrado en menos de 200 millones de euros el volumen de recursos que puede aplazarse.

Tanto Mas-Colell como Homs han recordado que los altos cargos de la administración se han quedado sin paga extra, y el titular de Economía ha supuesto que este aplazamiento en el pago de una parte de la mensualidad extraordinaria podría aplicarse de forma lineal.

Mas-Colell, visiblemente indignado por la postura del Gobierno socialista, ha opinado que se trata de un "sacrificio razonable" que se puede pedir a los funcionarios catalanes, cuya profesionalidad ha destacado.

Y es que, según ha argumentado, "no sería justo" que ese "golpe dramático" a la tesorería de la Generalitat lo encajaran "sólo los proveedores".

Sin embargo, ha asegurado que esta falta de liquidez también obligará a "dilatar" pagos a proveedores, pymes y autónomos entre ellos, aunque no ha cifrado cuánto pueden retrasarse los pagos ni cuántos afectados habrá.

Mas-Colell ha denunciado la "premeditación" del Gobierno socialista en "endosar su déficit" a la Generalitat a pesar de ser consciente de que el Estado puede conseguir financiación en los mercados y la Generalitat no, se ha quejado el conseller.

De entrada, el Govern ha presentado hoy un requerimiento ante el Ministerio de Economía y Hacienda para exigir el pago de esos 759 millones de euros y, si en el plazo de un mes no hay respuesta positiva, iniciarán la vía contencioso-administrativa.

LOS SINDICATOS ESTUDIAN LLEVAR A LA GENERALITAT A LOS TRIBUNALES POR IMPAGO

Los sindicatos de la función pública se plantean llevar a la Generalitat a los tribunales por el previsible retraso con el que los empleados de la administración catalana cobrarán una parte de la paga extra de diciembre, al tiempo que han adelantado nuevas movilizaciones.

Los representantes de CCOO, IAC y UGT han respondido así al anuncio que ha hecho hoy el Govern de que sólo garantiza que los trabajadores públicos cobrarán a tiempo el 80 % de la paga extra y que el 20 % restante lo recibirán más adelante, sin precisar cuándo, por problemas de tesorería de la Generalitat derivados del impago por parte del Gobierno español de 759 millones pendientes del Estatut.

"No nos quedaremos parados ante esta decisión", ha advertido en declaraciones a los periodistas el portavoz de UGT, Xavier Casas, que ha asegurado: "estamos en disposición de emprender acciones contra la Generalitat".

La portavoz de CCOO, Josefina Pujol, también ha subrayado: "si el Govern no paga cuando le toca pondremos nuestros servicios jurídicos a trabajar contra este impago de nóminas".

Por su parte, Lluís Blanco, de la IAC, ha asegurado que la demora en el pago de parte de la paga extra es "inaceptable" y ha denunciado que, con medidas como ésta, la Generalitat pretende "meter miedo" a los más de 200.000 funcionarios y empleados públicos.

Los sindicatos han expresado su indignación por el trato que reciben de la Generalitat, que había convocado una rueda de prensa para dar a conocer su decisión de retrasar el pago de nóminas mientras rechazaba adelantar esta información a los representantes de los trabajadores con los que negociaba a esa hora los nuevos recortes de 2012 en la Mesa de la Función Pública.

Esto ha llevado a los representantes sindicales a levantarse de la mesa de negociación cuando hacia poco más de una hora que estaban reunidos para trasladarse hasta el Palau de la Generalitat, en la plaza Sant Jaume, para intentar presenciar la conferencia de prensa que daban hoy el portavoz del Govern, Francesc Homs, y el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell.

Ante la negativa de los Mossos que custodian una de las entradas al Palau a dejarles pasar, una quincena de sindicalistas ha protagonizado una sentada en el pequeño vestíbulo de la entrada lateral de la calle Sant Honorat, donde se han mantenido durante toda la rueda de prensa de manera pacífica lanzando consignas contra el Govern.

Los sindicatos, que han abandonado la protesta tras acabar la rueda de prensa, esperan ahora que sea la Generalitat la que vuelva a convocarlos a una nueva reunión de la mesa negociadora, que no se celebrará probablemente hasta el próximo lunes.

La corta reunión de hoy, la sexta que se celebra, no ha servido más que para volver a evidenciar la distancia que separa a las dos partes.

Fuentes de Gobernación han explicado que la administración ha puesto sobre la mesa la propuesta de reducción de la jornada laboral de una parte de los interinos y otra para que los funcionarios puedan recortar también su jornada de manera voluntaria, con lo que se conseguiría un ahorro que no se ha cuantificado.

La Generalitat pretende ahorrar con el conjunto de medidas que ha puesto sobre la mesa de negociación un total de 625 millones de euros, de los que 306 corresponden al recorte salarial que se obtendría con la reducción de pagas extras de junio y diciembre de 2012.

Los sindicatos, por su parte, insisten en que hay alternativas a estas medidas como son la recuperación parcial del impuesto de sucesiones, la reducción del número de asesores y de los salarios y las dietas que cobra los altos cargos y la limitación de las externalizaciones de servicios, entre otras.