Finaliza la primera etapa de la visita, después de convertirse en un peregrino más

La primera etapa de la visita de ocho horas que el Papa realiza a Santiago de Compostela ha concluido sobre las 13.50 horas, después de que Benedicto XVI ganase el jubileo al entrar por la Puerta Santa y cumpliese con todos los rituales de los peregrinos en la Catedral compostelana.

Tras su salida por la Puerta Santa para saludar a los fieles congregados en la Plaza de la Quintana, al Papa le colocaron una capa símbolo de los peregrinos con la concha de vieira que también representa el peregrinaje hasta la tumba del Apóstol Santiago. También completó Benedicto XVI el ritual de rezar ante la tumba del Apóstol y abrazó su busto, que preside el altar mayor del templo.

Además del saludo que dirigió a los fieles que estaban en la Plaza de la Quintana, previamente Su Santidad había salido por la fachada principal de la Catedral para saludar a quienes consiguieron sitio en una de las 6.000 sillas dispuestas en la Plaza del Obradoiro para poder seguir en vivo la eucaristía que oficiará esta tarde. En ambos saludos a los creyentes, el Papa fue recibido con aplausos y vítores.

El deán don José María Díaz fue el encargado de ofrecerle una explicación sobre la obra del Maestro Mateo, el Pórtico de la Gloria, donde el Papa se detuvo para admirar su belleza, más perceptible gracias a la retirada del andamiaje que meses antes estaba instalado para permitir su rehabilitación.

En su recorrido por los pasillos de la Catedral, Su Santidad no escatimó saludos y bendiciones para los en torno a 700 invitados, entre los cuales había niños, inválidos y ancianos. Nuevamente, el Papa tuvo muestras de cariño para los más pequeños y se paró a bendecir a dos niñas, después de los bebés que ya bendijo a su salida del aeropuerto.

Su recorrido por la Catedral compostelana finalizó con el vuelo del tradicional botafumeiro, después de que el Papa dirigiese una oración comunitaria posterior a su intervención y a la del arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio.

ALMUERZO Y EUCARISTIA

Tras la bendición para finalizar el primer acto religioso de la visita papal a Santiago de Compostela, Benedicto XVI se retirará al Palacio Episcopal, donde comerá un almuerzo compuesto por productos gallegos acompañado por su séquito personal, algunos cardenales, miembros del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal y los obispos gallegos, que han confirmado su asistencia al evento.

En total, está previsto que se trate de unas 100 personas. Después de la comida, que se plantea sencilla, el Santo Padre se retirará un momento a descansar en el propio Palacio Episcopal, antes de atender sus compromisos de la tarde.

A las 16.00 horas en punto, Benedicto XVI saldrá desde el Palacio Episcopal rumbo a la Praza do Obradoiro, donde media hora más tarde está prevista la celebración de una Eucaristía de unas dos horas de duración, a la que podrán asistir 6.000 personas que desde primeras horas de esta mañana han logrado coger uno de los puestos sentados para poder seguir en vivo la misa papal.