Ex consejeros de Caja Madrid dicen que se les entregó las tarjetas para uso personal

El expresidente de la patronal madrileña CEIM Arturo Fernández ha justificado ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu los gastos que realizó con su tarjeta black de Caja Madrid en sus propios restaurantes. "¿Por qué elegía los suyos?", le ha preguntado el magistrado.

"Porque son más baratos y porque son míos", ha dicho. Fernández, que ha declarado como imputado junto a otros siete exconsejeros de la caja madrileña en la pieza separada del caso Bankia en la que se investigan las visas opacas al fisco que tenían los exdirectivos de la entidad, ha asegurado que se trataba de una "tarjeta transparente" porque la entidad conocía todos sus gastos, según fuentes jurídicas presentes en la comparecencia.

En un momento de su declaración el juez instructor ha preguntado al antiguo líder de los empresarios madrileños -que gastó 37.300 euros con su tarjeta, 10.500 de ellos en sus propios restaurantes- si conocía el Grupo Cantoblanco.

"Es de mi propiedad -ha dicho-. Las relaciones institucionales que tenía las hacía en mi restaurantes y luego periódicamente hacía una liquidación con mi cuenta personal". "¿Y así le redondeaba la cuenta?", le ha preguntado el juez. "Pues sí", ha contestado el empresario.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 también se ha interesado por un cargo que se produjo en navidades a la una menos diez de la madrugada. "Supongo que sería la chica que hace la cuenta", ha explicado Fernández antes de añadir que la visa era para "gastos personales" y que estaba convencido de que la entidad se ocupaba de la tributación.

El fiscal Anticorrupción Alejandro Luzón no ha pedido fianza para Fernández argumentando que había devuelto los importes que había gastado aunque ha pedido que se consignen estas cuantías a las indemnizaciones por responsabilidad civil que se podrían establecer en una futura sentencia. Este mismo procedimiento lo ha seguido con los exconsejeros Luis Blasco, Carmen Cafranga y Javier López Madrid.

"DESGASTE EN MI REPUTACION"

La exconsejera Carmen Cafranga (PP), que cargó 175.200 euros con su visa black ha aprovechado su comparecencia en la Audiencia Nacional para denunciar el "enorme trastorno y desgaste" que ha sufrido su "reputación" a raíz de su imputación en la causa de las 'tarjetas black'.

En este sentido, ha señalado que el banco Santander le negó un aval que había pedido para regularizar su situación fiscal y que siempre pensó que la visa se podía utilizar para "gastar en cualquier cosa" y que la caja se encargaba de la tributación ante Hacienda. "Ellos lo arreglaban todo con Hacienda", ha señalado, según las citadas fuentes.

El exconsejero Luis Blasco Bosqued, propuesto por el PP y miembro de la Junta Directiva del Real Madrid, ha señalado que siempre entendió que la tarjeta era "de libre disposición" y que se ofrecía a los consejeros porque no tenían "apoyo de ningún tipo, ni teléfono, ni secretaria, ni despacho". Al estallar el escándalo, realizó una declaración complementaria ante Hacienda y devolvió los importes gastados.

Por su parte, el representante de CEIM Javier López Madrid, que cargó 34.800 euros, ha reconocido que actuó con "un exceso de confianza" porque no fue consciente de que las cuantías gastadas con la tarjeta no se declaraban a Hacienda. "Es evidente que algo he hecho mal", ha reconocido para apuntar a continuación que ha devuelto los gastos y ha regularizado su situación fiscal. "Más no puedo hacer", ha añadido.

Los 27 exconsejeros que han declarado esta semana en la Audiencia Nacional están imputados por un delito de administración leal, que habrían cometido por autorizar el uso de los plásticos, y otro de apropiación indebida, que se podría atribuir a los 82 exdirectivos que los utilizaron.

DOS DELITOS IMPUTADOS

El juez instructor, que ya imputó por estos hechos a los expresidentes de Caja Madrid Rodrigo Rato y Miguel Blesa y al exdirector financiero Ildefonso Sánchez Barcoj, destacaba en un auto la necesidad de "dilucidar el concepto" por el que se emitieron las tarjetas para determinar si se cometió un delito de administración leal, que sería achacable a todos los exconsejeros por autorizar el uso de los plásticos, o bien uno de apropiación indebida, que se podría atribuir a los 82 exdirectivos que los utilizaron.

Además, Andreu imputó a otros 51 exdirectivos de la caja madrileña que hicieron uso de las tarjetas black, entre los que se encuentran el exjefe de la Casa del Rey Rafael Spottorno, el exconcejal de Madrid Ignacio del Río (PP) o el exdiputado socialista José Acosta.