España rechaza las expulsiones colectivas de refugiados

España rechaza las expulsiones colectivas de refugiados

El ministro de Exteriores en funciones, José Manuel García Margallo, ha dejado claro que España no aceptará en la cumbre en Bruselas este jueves y viernes un acuerdo con Turquía para atajar la crisis de inmigración que permita "expulsiones colectivas" que son contrarias a la legalidad internacional y al derecho europeo o que no garantice "la protección" de los refugiados en cuanto a su derecho al asilo.

Margallo ha dejado claro que la propuesta sobre la mesa para que Turquía acepte de vuelta no solo a los inmigrantes económicos irregulares que llegan a Europa sino también a los refugiados sirios para el Gobierno en funciones "desde el primer momento" es "inaceptable" porque es "contraria a la legalidad internacional, a la Convención de Ginebra y los Tratados europeos, en concreto el artículo 78 del Tratado de Funcionamiento (de la UE)" y "a las directivas de retorno".

Preguntado si España vetará un acuerdo con Turquía si no es legal, como el que está ahora sobre la mesa, el jefe de la diplomacia española ha avisado de que para que el acuerdo "sea posible" entre la UE y Turquía para España, en primer lugar, "tiene que ser respetuoso con la legalidad internacional, la Convención de Ginebra, la Carta de Derechos Humanos (europea) y el Tratado de funcionamiento de la Unión Europea y eso excluye la posibilidad de expulsiones o de retornos de carácter colectivo".

Pero también deberá garantizar que es "respetuoso con los derechos humanos de las personas que tienen que huir de su país por razones de persecución de cualquier tipo" y ello exigiría que "cada una de las personas" que tiene "derecho al asilo" pueda "exponer sus razones", que éstas sean "consideradas de acuerdo con el procedimiento legal" y en caso de "ser denegada" su petición de asilo, que "tenga derecho al recurso y, en el supuesto en el que pierda el recurso, que sean deportadas a un país que les garantice la protección, el respeto de su integridad física y el respeto de su dignidad humana".

"Esas son las líneas claras del Gobierno español en las que intentaremos llegar a un acuerdo con la oposición", ha explicado Margallo en declaraciones a la prensa a su llegada a la reunión con sus homólogos de la UE.

"En ningún caso el presidente (del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy) aprobaría algo que no tuviese la aquiescencia de la Cámara" español, ha dejado claro Margallo, que ha recordado que el secretario de Estado de Exteriores comparecerá en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso "para solicitar la aquiescencia de la Cámara en los mismos términos" que en el caso del acuerdo entre la UE y el Reino Unido y, por su parte, dialoga "constantemente" con "el responsable de esta materia del Partido Socialista", algo "normal" entre las primeras fuerzas política del país.

SE HA AVANZADO ENORMEMENTE EN MEJORA DE LA PROPUESTA

El jefe de la diplomacia española ha defendido con todo que se ha "avanzado enormemente" en el trabajo de expertos para adecuar los textos a la legalidad y ha aclarado que el Gobierno en funciones trabaja con "otros países" en este sentido, recalcando que instruyó al embajador permanente español ante la UE, Alfonso Dastis, "pedir la corrección" de una propuesta que "violaba la legalidad internacional y no era respetuosa con los derechos de los refugiados", la "preocupación máxima" del Gobierno en funciones.

También ha recalcado que Turquía, que ha firmado la Convención de Ginebra pero no su protocolo de la misma "ha dado garantías" de que adoptará "las medidas equivalentes a ese protocolo" para garantizar que "la protección a los refugiados sea absoluta".

Margallo ha defendido en todo caso la necesidad de cooperar con Turquía para atajar "el mayor drama humano" desde la Segunda Guerra Mundial que se está produciendo tras recordar que más de 800 personas murieron el año pasando en el mar tratando de llegar a Europa y 319 en lo que va de año y ha insistido en que la voluntad del Gobierno en funciones "es que se llegue a ese acuerdo" con Ankara.

EL PREACUERDO CON TURQUÍA ES "LEGAL" Y "UNA BUENA OPCIÓN"

La Comisión Europea (CE) reiteró que el preacuerdo con Turquía sobre la devolución de refugiados e inmigrantes irregulares es "legal" y "una buena opción", y recordó que aún se está trabajando sobre los detalles para contar con un acuerdo final a finales de esta semana.

"Para la Comisión Europea y para nuestros juristas este preacuerdo aprobado el pasado lunes es un acuerdo legal", sostuvo en una rueda de prensa el portavoz comunitario Margaritis Schinas, quien recordó que el propio presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, se ha pronunciado en esta línea y ha considerado que es una "buena opción". Schinas reconoció que el preacuerdo necesita, no obstante, más discusión para ver cómo funciona en la práctica.

LA ONU PRESIONA EN BRUSELAS

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, ha iniciado una serie de reuniones con representantes de las instituciones comunitarias, en un momento en el que la organización presiona a la Unión Europea (UE) para que ajuste el preacuerdo con Turquía a la legalidad.

En un encuentro con los medios, Zeid, que se reunirá con varios representantes de las instituciones comunitarias para presionar en favor de un acuerdo con Turquía que sea legal, consideró "curioso" que la Comisión Europea evoque el artículo 38 de una directiva sobre asilo para justificar la designación de Turquía como país seguro.

Este artículo establece criterios que deben ser respetados, y uno de ellos es que exista la posibilidad de solicitar el estatus de refugiado y, si es considerado como tal, que reciba protección bajo la Convención de Ginebra.

"¿Cómo encaja esto si Turquía aplica limitaciones geográficas y excluye del derecho de solicitar protección a todas aquellas personas que no sean de nacionalidad europea?", se preguntó Zeid.