España vive hoy jornada de reflexión de las europeas marcada por el fútbol

Cierre campaña elecciones europeas
Cierre campaña elecciones europeas |Telemadrid

España vive hoy una jornada de reflexión de las elecciones europeas que se celebrarán mañana marcada por el fútbol, ya que millones de ciudadanos estarán pendientes de la final de la Liga de Campeones que disputarán esta tarde en Lisboa el Real Madrid y el Atlético de Madrid.

Tras quince días de campaña, tal y como está regulado en la ley del régimen electoral general, hoy no se puede pedir el voto para ninguna opción política a la espera de que mañana todas las personas con derecho a sufragio (algo más de 36,5 millones) decidan qué partidos se repartirán los 54 escaños con que contará España en el nuevo Parlamento Europeo.

Los candidatos y los dirigentes políticos descansan después de los kilómetros que han sumado en las últimas dos semanas defendiendo sus respectivas opciones políticas y el Gobierno ultima el dispositivo preparado para la jornada electoral.

De esos preparativos informarán hoy en el centro de prensa de las elecciones, en el recinto ferial IFEMA de Madrid, la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez Castro, y el subsecretario del Ministerio del Interior, Luis Aguilera.

La previsión es que ellos informarán a lo largo de la jornada electoral del porcentaje de participación en las elecciones, mientras que la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y el ministro del Interior, Jorge Fernández (quienes visitarán hoy el centro de prensa), darán cuenta mañana de los resultados a partir de las once de la noche.

No podrán hacerlo antes de esa hora porque habrá que esperar a que se cierren en ese momento los colegios electorales en Italia.

Cada país de los veintiocho que conforman la UE han decidido la fecha de celebración de estos comicios de una horquilla comprendida entre el 22 y el 25 de mayo.

El primero de esos días se celebraron las elecciones en Holanda y Reino Unido, ayer se desarrollaron en Irlanda y la República Checa, hoy continúan en este último país, así como en Letonia, Eslovaquia, Malta y los territorios franceses de ultramar, y mañana se votará en España, Francia continental y otros diecinueve países.

SEPTIMAS ELECCIONES EUROPEAS

Se tratan de las séptimas elecciones al Parlamento Europeo desde la adhesión de 1986, y en todos esos comicios, salvo en 1989, ha mantenido un nivel de participación por encima de la media de la UE; incluso el año de mayor abstención, cuando se alcanzó el 55% en 2009, la participación española estuvo por encima de la media debido a los bajos índices de los países más recientemente adheridos.

Según los datos de la Eurocámara, las cifras de participación española en estos comicios europeos han venido experimentando un descenso progresivo desde 1987, al año siguiente de la entrada en la UE.

En esa primera cita con las urnas europeas, la participación fue del 68,52 por ciento, si bien las elecciones se celebraron únicamente en España para elegir a la cuota de eurodiputados que le correspondía entonces, por lo que no es posible comparar esta cifra con otros países de la UE.

Dos años después, en 1989, votaron ya los 12 países que entonces conformaban la Unión y esa ha sido la única vez que la participación española ha sido menor que la media europea: un 54,71 por ciento --más de diez puntos menos que dos años antes-- contra un 58,41 por ciento, respectivamente. CAMBIO DE TENDENCIA

En las dos convocatorias electorales siguientes la participación de España se incrementó unas décimas, si bien la de la media de los países de la UE descendió. Así, en 1994, un 59,14 por ciento de los españoles con derecho a sufragio depositó su voto en los colegios electorales para escoger a su representación ante el Parlamento Europeo, pero la media europea se quedó en el 56,67 por ciento.

Cinco años después, y tras la incorporación de tres países más a la UE --Suecia, Austria y Finlandia--, la participación española creció hasta el 63,05 por ciento, su máximo histórico en convocatorias europeas, mientras que la media comunitaria se quedó en el 49,51 por ciento.

MEDIA EUROPEA CADA VEZ MAS BAJA

La tendencia en años siguientes se mantiene similar, si bien ambas cifras han ido acercándose hasta ser muy similares, aunque la participación española manteniéndose por encima de la media europea. En las elecciones a la Eurocámara de 2004 votó el 45,14 por ciento de los españoles, pero la media europea se situó cuatro puntos por debajo de la convocatoria anterior, en el 45,47 por ciento.

Esto puede deberse a la relativamente baja participación de los nuevos países que se habían incorporado a la Unión: República Checa, Estonia, Letonia, Lituania, Hungría, Polonia, Eslovenia y Eslovaquia. Las excepciones fueron Malta y Chipre, donde votó el 82,39 y el 72,5 por ciento, respectivamente.

En las últimas elecciones europeas celebradas hasta la fecha, las de 2009, se registró el mínimo histórico de la participación española: sólo un 44,9 por ciento de los ciudadanos con derecho a voto depositó su sufragio. Pero la media europea, ya siendo la UE de los Veintisiete tras la adhesión de Bulgaria y Rumanía, descendió una vez más hasta el 43 por ciento.

ARIAS CAÑETE PASA EL SABADO EN JEREZ DONDE VOTARA A PRIMERA HORA DEL DOMINGO

El número uno del PP en las elecciones europeas del domingo, Miguel Arias Cañete, pasará este sábado en la localidad de Jerez de la Frontera, donde le domingo a las 9 de la mañana votará y regresará a Madrid para seguir la jornada electoral en la sede del partido.

Arias Cañete mantendrá el domingo la tradición de acudir a votar junto a un grupo de amigos con los que lo viene haciendo desde hace años, para después irse a desayunar juntos, han informado a Europa Press fuentes 'populares'.

El candidato emitirá su voto en el Colegio Antonio Machado de la ciudad gaditana y volverá a Madrid, donde pasará el domingo en familia; a última hora de la tarde, se trasladará a la sede del PP de la calle Génova.

Tras concluir la campaña electoral este viernes en Madrid, el número uno del PP pasará el sábado en Jerez para acudir a una boda, una jornada bien distinta de las que ha vivido en los últimos quince días.