Bruselas destina 125 millones a ayudas para compensar el veto ruso a frutas y verduras

La Comisión Europea (CE) anunció hoy una ayuda de 125 millones de euros para la retirada y distribución gratuita de una serie de verduras y frutas perecederas, una medida de "emergencia" en respuesta al embargo ruso, que tendrá carácter retroactivo y a la que podrán acceder todos los agricultores.

La ayuda, que se aplicará hasta finales de noviembre, incluye a los tomates, las zanahorias, la col blanca, las coliflores, setas, los pimientos, los pepinos y los pepinillos, las manzanas y las peras, los frutos rojos, las uvas de mesa y los kiwis, entre otros.

"Teniendo en cuenta la situación de mercado tras las restricciones rusas a importaciones agrícolas de la Unión Europea (UE), activo con efecto inmediato medidas de emergencia bajo la Política Agrícola Común (PAC)", dijo el comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos.

Estas medidas "reducirán las existencias de una serie de frutas y verduras perecederas en el mercado europeo para cuando la presión de los precios sea demasiado alta en los próximos meses", añadió Ciolos en un comunicado.

Los mercados de los productos afectados se encuentran en plena temporada y no hay ninguna opción de almacenamiento para la mayoría de ellos, ni tampoco margen para buscar mercados alternativos al ruso.

Rusia era el principal mercado para las exportaciones de muchas frutas y verduras en plena temporada de cosecha justo cuando anunció la prohibición, durante un año, de las importaciones comunitarias.

Según los últimos datos que maneja la CE, "ciertos mercados están comenzando a sentir el impacto" del veto.

Las medidas de emergencia se aplican para las retiradas del mercado de estos productos perecederos, especialmente para su distribución gratuita y compensaciones a los agricultores por no poder cosechar y para las cosechas que se realizan antes de que maduren las verduras y frutas.

La ayuda financiera cubrirá a todos los agricultores, formen parte de organizaciones de productores o no, y las medidas tendrán carácter retroactivo a partir de hoy.

Ello quiere decir que los volúmenes que se retiren a partir de este lunes o las compensaciones por no poder cosechar o la recogida de la cosecha antes de madurar ya estarán cubiertos por las medidas de emergencia, sujetas a los controles necesarios.

La retirada será "organizada a través de las organizaciones de productores", pero todos los agricultores podrán beneficiarse de las medidas de apoyo, de las que la UE pagará un 50 %.

Además, las medidas permitirán incrementar por encima del 5 % actual la producción que puede ser retirada para su distribución gratuita a bancos de alimentos, escuelas, hospitales y similares.

En este caso, la cantidad financiada por la Unión Europea puede llegar al 100 % de los costes, explicó el portavoz de la CE para Agricultura, Roger Waine.

En cambio, cuando las frutas y hortalizas se destinen a otros usos como fabricar abono o extraer energía, o cuando se proceda a su destrucción, la cantidad financiada por la UE se limitará al 50 %.

En cuanto a las frutas y verduras no recolectadas o recolectadas "en verde", las ayudas se pagarán "en un nivel que cubra, a lo sumo, el 90 % del nivel máximo de ayuda (el 50 % ya mencionado) para aquellas retiradas de mercado" que no son distribuidas de manera gratuita, según la legislación comunitaria.

La ayuda no se destinará a ningún Estado miembro en concreto, porque el objetivo de la medida es mantener los precios en el mercado europeo en su conjunto.

"Desconocemos los volúmenes que entrarán (para ser retirados) y por supuesto hay un precio diferente aplicable a diferentes productos", por lo que la ayuda "dependerá del producto y de la evolución de los mercados", explicó Waite en una rueda de prensa.

La situación del mercado para todos los productos afectados por el embargo ruso será abordada en otra reunión el viernes en Bruselas con expertos de los Estados miembros y del Parlamento Europeo (PE) y además en un consejo de ministros de Agricultura extraordinario el próximo 5 de septiembre.

La CE seguirá observando la evolución del mercado para todos los sectores afectados por el embargo y "no dudará a la hora de apoyar a más sectores altamente dependientes de las exportaciones a Rusia o de adaptar las medidas ya anunciadas, si fuera necesario", informó el Ejecutivo comunitario.

La ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, ha resaltado la importancia del compromiso europeo de actuar "en tiempo y forma" para paliar los efectos del veto ruso sobre los productos hortofrutícolas europeos, tras reunirse esta mañana con los representantes del sector de la distribución y el comercio minorista y los representantes de las organizaciones profesionales agrarias, cooperativas y Fepex, para gestionar la situación.

Con el sector de la distribución ha acordado llevar a cabo campañas de promoción de los productos con el objetivo de recuperar el consumo nacional, "fundamentalmente, de la fruta de temporada", que ya venía perdiendo consumo en España en los últimos años, tal y como había adelantado el presidente de la Asociación española de distribuidores de autoservicios y supermercados (Asedas), Ignacio García Magarzo, está mañana.

Tejerina ha anunciado un seguimiento "semanal" con la distribución sobre datos de "consumo, precios y volúmenes" para conocer la evolución de estas medidas. Además, la agencia de información y control alimentario, dependiente del Ministerio de Agricultura, también hará un "seguimiento muy puntual de cómo funciona la cadena alimentaria", sobre todo, ha incidido, en el caso de las frutas y hortalizas.

PROTESTAS DE AGRICULTORES

Las organizaciones agrarias Asaja, UPA, COAG y Fepex expresaron hoy sus dudas ante las medidas propuestas por la Comisión Europea para hacer frente al veto ruso a frutas y hortalizas comunitarias. En este sentido, estos colectivos demandaron los reglamentos del fondo de 125 millones que Bruselas ha anunciado para retirar el excedente de producción creado por la suspensión de las importaciones rusas.

Estas organizaciones agrarias se refirieron a este asunto en una rueda de prensa tras reunirse esta mañana en Madrid con la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina. A juicio de estos representantes del sector agrario español, "quedan aún muchas dudas" sobre la ayuda europea frente el veto ruso.

En este sentido, el representante de COAG, Miguel Blanco, destacó que "no hay reglamentos ni directivas que nos den seguridad jurídica que nos permitan tomar la decisión de retirar (frutas y verduras) desde hoy mismo". Según Blanco, el problema radica en que se desconoce "de donde van a salir los fondos" para la retirada, "exactamente que cuantías se van a asignar para compensar a los agricultores , sí todos los agricultores van a poder acogerse a este tipo de medidas y retirada, y si esta retirada tiene el destino de ayuda alimentaría, transformación en subproductos o si puede incluirse también la no cosecha".

Y en Aragón los primeros disturbios de agricultores que no están satisfechos con las ayudas de Bruselas. Hoy han quemado la bandera de la Unión Europea y han tirado cientos de kilos de fruta. El sector, que ya ha hecho cálculos, critica los escasos recursos destinados a compensar el daño.