El Banco de España desvelará este jueves las necesidades de capital del sistema financiero

El Banco de España desvelará hoy las necesidades de capital de algunas cajas de ahorros y bancos para contar con los nuevos requisitos de solvencia, recogidos en un decreto ley que previsiblemente se aprobará en la misma jornada en el Congreso de los Diputados. Antes de su publicación, el supervisor habrá comunicado el capital que le falta a cada uno de los grupos que no cuentan con la nueva proporción de recursos de máxima calidad respecto a activos de riesgo, que entrará en vigor en octubre.

En ese momento, todos los bancos tendrán que tener al menos un 8 por ciento de capital principal, que se eleva al 10 por ciento para la mayoría de las cajas por su dependencia de los mercados mayoristas y por no cotizar en bolsa o tener inversores privados. Para que el Banco de España pueda determinar exactamente las necesidades de capital, las entidades han ido enviando hasta principios de semana información incluyendo los nuevos conceptos que computan como capital y el supervisor los habría estado estudiando detalladamente, según fuentes financieras.

Las mismas fuentes han añadido que los niveles de capitalización exigidos para algunas entidades podrían llegar a ser superiores a los que se publiquen mañana si en las próximas pruebas de solvencia se detectan debilidades en algunas entidades. Se da por descontado que, tras el rescate de bancos irlandeses, los nuevos test de estrés a la banca europea incluirán un escenario macroeconómico más adverso, con caídas mayores del precio de la vivienda y tasas de morosidad más elevadas.

Se espera que los datos que publique el Banco de España se conozcan horas después de que el Congreso convalide el decreto ley para el reforzamiento del sistema financiero, para el que el PSOE quiere una mayoría holgada, aunque de momento sólo tiene seguros los votos de Convergència i Unió y de Coalición Canaria.

LOS GRUPOS POLÍTICOS

Aunque son apoyos suficientes para que la norma reciba el visto bueno de la Cámara baja, los socialistas han seguido manteniendo conversaciones con los demás grupos, incluido el PP, y fuentes del Ejecutivo han señalado hoy que no esperan que el principal partido de la oposición vote en contra.

En cualquier caso, el vicesecretario general de Comunicación del PP, Esteban González Pons, no ha querido adelantar el sentido del voto de su partido, que "se conocerá en el momento oportuno", y ha reiterado que los populares no comparten buena parte de la filosofía que anima esta reforma. Otra posición que no se sabrá hasta mañana es la del PNV, que ha decidido apurar hasta el momento del debate, después de que al portavoz de este grupo, Josu Erkoreka, no le haya convencido la respuesta que le ha dado el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre la posible fusión de las cajas vascas.

Erkoreka ha pedido a Zapatero que se muestre a favor de dicha fusión, y éste se ha limitado a señalar que el Gobierno ha promovido instrumentos para reforzar el sistema que incluyen favorecer las fusiones, pero no es su cometido impulsar la de las entidades vascas, además de recordar que es el Banco de España el que tiene la tutela sobre las entidades financieras.

El portavoz del PNV ha replicado a Zapatero pidiéndole que "ejerza apostolado entre los suyos" y defienda la fusión ante los socialistas vascos, que no la apoyan, un ruego al que el presidente ha contestado diciendo que no le parece razonable "imponer" desde Madrid "nada que sea ámbito de una comunidad autónoma".

CiU ya anunció hace dos semanas que apoyará el decreto porque, como apuntó su portavoz, Josep Antoni Duran i Lleida, han visto "avances" sobre la idea inicial que lo hacen más flexible, como el de ampliar los plazos que tendrán las entidades para cumplir los nuevos requisitos de capital.

ERC votará en contra porque, según, fuentes de este partido, rechaza la bancarización de las cajas y no cree que el decreto ofrezca garantías para mantener la identidad social. En el mismo sentido votarán los dos diputados de IU-ICV, para quienes con esta reforma se acaba con el "último vestigio de la banca semipública" y se da un "golpe definitivo" a la obra social de las cajas.