Bajan los caudales de los ríos aunque persisten las zonas inundadas

Los ríos españoles han tenido hoy un respiro y los caudales han bajado en casi todas las cuencas, a pesar de que continúan las inundaciones en varias zonas de Castilla y León y Castilla-La Mancha y se espera un nuevo frente a partir del jueves. De las catorce cuencas en las que se agrupan los ríos españoles la mitad superaban hoy el 90 % de su capacidad: Cantábrico, Miño-Sil, Galicia Costa, Guadiana, Atlántica Andaluza, Guadalquivir y País Vasco, esta última al 100 % de su capacidad.

La reserva hidráulica se encuentra al 81,7 por ciento de su capacidad, tras crecer esta semana un 3,8 por ciento, lo que supone un aumento de 2.078 hectómetros cúbicos, respecto a los niveles de la semana anterior. En total, los embalses españoles acumulan 45.225 hectómetros cúbicos, según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Las inundaciones han obligado a cortar varios tramos de carreteras secundarias en las provincias de Ciudad Real, Albacete, Palencia, Zamora, Burgos y La Rioja, y ha obligado a activar planes de alerta en Extremadura y Jaén ante la previsión de nuevos desbordamientos.

Ante esta situación, la dirección general de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior ha recomendado adoptar "medidas de autoprotección" especialmente en las Comunidades de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura.

El 112 ha solicitado a la población de zonas inundadas o inundables que no accedan a sus fincas o viviendas; y que eviten circular por las carreteras y caminos inundados, cauces y orillas.

La Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (Fenacore) ya ha advertido de que agricultores de las cuencas del Ebro, el Duero y el Guadalquivir sufrirán "pérdidas totales" en sus cultivos porque se han quedado inundados por las lluvias o por los desembalses controlados.

Las organizaciones agrarias se muestran cautelosas aún para hablar de daños pero anticipan ya que varios cultivos se resienten, especialmente los cereales, cuyas raíces empiezan a pudrirse y la humedad desencadenará la roya, que podría mermar la próxima cosecha.

El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha indicado que aún es pronto para hacer balance de las pérdidas agrarias porque seguirá lloviendo, aunque Agroseguro ya las está evaluando y esta semana tendrá algunos datos.

Arias Cañete ha considerado que los desembalses "se han gestionado razonablemente" tras una ponderación de los riesgos para las poblaciones, y que tienen como fin evitar inundaciones más graves.

España ha pasado del año más seco en medio siglo a uno de los más húmedos e, incluso, con el mes de marzo con la mayor pluviometría desde que en 1947 comenzó a registrarse el dato de las precipitaciones.

VUELVE EL FRIO Y LA NIEVE A PARTIR DEL JUEVES

Por otra parte, la nieve, el viento y las bajas temperaturas propias del invierno regresan el jueves a la península de la mano de un frente atlántico que hasta el próximo lunes dejará aún más agua en las cuencas españolas.

Las lluvias más fuertes se producirán el viernes en la vertiente Atlántica: Galicia, Extremadura y la mitad occidental de Andalucía, especialmente en Cádiz.

Al pasar el frente habrá también un descenso generalizado de temperaturas, y es probable que ciudades como Ávila, Burgos o Palencia amanezcan nevadas el viernes.

Nevará también en la mayor parte de los sistemas montañosos de la península, incluida la sierra madrileña, y aunque no se prevé que lo haga en la capital, la temperatura máxima en la ciudad no superará el viernes los ocho grados.

Alejandro Lomas, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), ha avanzado que el frente irá remitiendo a partir del sábado y dará tregua unos días; si bien es probable que a mitad de la semana que viene regresen las precipitaciones.